<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759</id><updated>2012-01-14T14:00:39.372-08:00</updated><category term='vocaciones'/><category term='Papa'/><category term='Oracion'/><category term='año sacerdotal'/><category term='madres de sacerdotes'/><category term='oración'/><category term='Jornadas'/><category term='sacerdotes'/><category term='madres'/><category term='Torreciudad'/><title type='text'>madres de sacerdotes</title><subtitle type='html'>Somos un grupo de madres de sacerdotes y seminaristas que desearíamos unirnos a otras muchas, con el fin de apoyar la labor de nuestros hijos, ponderando la grandeza de su vocación sacerdotal, por medio de encuentros mensuales de oración, testimonios y otras actividades. ¡Os esperamos!</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>87</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-158087329440991389</id><published>2012-01-14T13:50:00.000-08:00</published><updated>2012-01-14T14:00:39.384-08:00</updated><title type='text'>UNA VIRTUD SILENCIOSA: LA AMABILIDAD</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-w9Wo0WPdwZc/TxH69uYj1VI/AAAAAAAAAQo/H62TC0BS3-A/s1600/001.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 149px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-w9Wo0WPdwZc/TxH69uYj1VI/AAAAAAAAAQo/H62TC0BS3-A/s200/001.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5697610941930394962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Algo esencial para una convivencia pacífica&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;MADRID, viernes 13 enero 2012 (ZENIT.org).- Ofrecemos a nuestros lectores la firma del arzobispo castrense de España Juan del Río Martín, quien aborda en este artículo una sencilla pero gran virtud hoy bastante olvidada, fruto de la contención del egoísmo propio, que puede contribuir a hacer mucho más agradable la vida a nuestro alrededor: la amabilidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;*****&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;+ Juan del Río Martín&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Han pasado las fiestas navideñas donde, en principio, todo es cordialidad, amabilidad y cortesía. Sin embargo, hay no pocos casos en que el “espíritu de contradicción”, de algunos, enturbia el ambiente familiar o de amistad. Con demasiada frecuencia, la grosería, la falta de respeto y la prepotencia verbal parece el hilo conductor de muchas conversaciones, ello envenena el ambiente social y familiar. A esto hay que añadir, la crispación que crea la actual situación de crisis económica, financiera y moral que padecemos. Por ello, al comenzar un nuevo año, no está mal que hablemos de la virtud de la amabilidad o afabilidad como algo esencial para una convivencia pacífica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Las relaciones de las personas con sus semejantes, tanto en palabras como en los hechos, requieren unos comportamientos que hagan más grata y amable la vida a quienes les rodean. Del mismo modo que no es posible vivir en sociedad sin la verdad, la afabilidad es necesaria en la vida comunitaria. Digamos que ser afable con quienes se convive es un cierto deber natural de honestidad, porque lo requiere la misma justicia del trato que merece todo persona por su dignidad ¡Qué difíciles se hacen las relaciones humanas cuando hay que aguantar o sobrellevar a una persona triste, desagradable o malhumorada! Parece como si todo se ennegreciera alrededor. Es entonces cuando se echa de menos la afabilidad, virtud que hace poco ruido y que sin embargo, por su misma naturaleza, es opuesta al egoísmo, al gesto destemplado, a la mala educación, a los gritos, a la violencia, al rencor, a la obstinación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Es verdad que una palabra amable se dice pronto, pero a veces se nos hace difícil pronunciarla debido al cansancio, a las preocupaciones, al estrés de la vida moderna, o a la indiferencia egoísta. Así sucede que pasamos al lado de las personas que más tratamos y la frialdad del silencio, o la severidad del gesto, hacen como si las ignoráramos. Por ello, dice el beato Juan Pablo II que “bastaría una palabra cordial, un gesto afectuoso, e inmediatamente algo se despertaría en ellas: una señal de atención y de cortesía puede ser una ráfaga de aire fresco en lo cerrado de una existencia, oprimida por la tristeza y por el desaliento” (11.2.1981).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Los vicios contrarios a la virtud de la amabilidad son: el autoritarismo, la adulación, la vana palabrería o la charla que busca obtener algunas ventajas personales. Una persona afable sabe llegar al corazón y a la vez mantener la suave distancia e independencia que requiere las sanas relaciones interpersonales. Digamos que se sitúa en el punto medio, entre lo mucho y lo poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El amor a Dios fortalece y amplía en el cristiano los horizontes de la virtud humana de la afabilidad. El anuncio del Evangelio como Buena Noticia requiere, tanto de los sacerdotes como de los seglares, afabilidad, amabilidad, cordialidad, gentileza, urbanidad, sociabilidad. Con caras largas, modales bruscos y aires antipáticos no estimulamos a seguir a Jesucristo y a permanecer en su Iglesia. Los “nuevos evangelizadores” han de estar caracterizados por saber comunicar afablemente en todo momento y lugar ¡Aprendamos a saber decir las cosas como lo hace nuestro santo padre Benedicto XVI, que es la cercanía y la amabilidad personificada!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por último, no perder de vista que el apóstol, el pastor, el catequista o cualquier cristiano tiene que tratar a los otros como el Señor trataba a todos aquellos con quienes se encontraba: sanos, enfermos, ricos, pobres, niños, mayores, mendigos, pecadores… Hagamos lo que hizo Él y seguro que seremos más generosos, amables y respetuosos en nuestra convivencia diaria en este nuevo año.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-158087329440991389?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/158087329440991389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2012/01/una-virtud-silenciosa-la-amabilidad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/158087329440991389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/158087329440991389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2012/01/una-virtud-silenciosa-la-amabilidad.html' title='UNA VIRTUD SILENCIOSA: LA AMABILIDAD'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-w9Wo0WPdwZc/TxH69uYj1VI/AAAAAAAAAQo/H62TC0BS3-A/s72-c/001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-2193406909635482969</id><published>2012-01-01T15:20:00.000-08:00</published><updated>2012-01-01T16:11:02.897-08:00</updated><title type='text'>SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-bv775DcwwwA/TwD157pwHQI/AAAAAAAAAQc/hapYj23e1AQ/s1600/2771_2_46883804c9846.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 196px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-bv775DcwwwA/TwD157pwHQI/AAAAAAAAAQc/hapYj23e1AQ/s320/2771_2_46883804c9846.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5692820304610467074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Santa María, Madre de Dios&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;01 Enero&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Es el mejor de los comienzos posibles para el santoral. Abrir el año con la solemnidad de &lt;st1:personname productid="la Maternidad" st="on"&gt;la Maternidad&lt;/st1:personname&gt; divina de María es el mejor principio como es también el mejor colofón. Ella está a la cabeza de todos los santos, es la mayor, la llena de Gracia por la bondad, sabiduría, amor y poder de Dios; ella es el culmen de toda posible fidelidad a Dios, amor humano en plenitud. No extraña el calificativo superlativo de "santísima" del pueblo entero cristiano y es que no hay en la lengua mayor potencia de expresión. Madre de Dios y también nuestra... y siempre atendida su oración.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Los evangelios hablan de ella una quincena de veces, depende del cómputo que se haga dentro de un mismo pasaje, señalando una vez o más.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El resumen de su vida entre nosotros es breve y humilde: vive en Nazaret, allá en Galilea, donde concibió por obra del Espíritu Santo a Jesús y se desposó con José.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Visita a su parienta Isabel, la madre del futuro Precursor, cuando está embarazada de modo imprevisto y milagroso de seis meses; con ella convive, ayudando, e intercambiando diálogos místicos agradecidos la temporada que va hasta el nacimiento de Juan.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por el edicto del César, se traslada a Belén la cuna de los mayores, para empadronarse y estar incluida en el censo junto con su esposo. &lt;st1:personname productid="La Providencia" st="on"&gt;La  Providencia&lt;/st1:personname&gt; hizo que en ese entonces naciera el Salvador, dándolo a luz a las afueras del pueblo en la soledad, pobreza, y desconocimiento de los hombres. Su hijo es el Verbo encarnado, &lt;st1:personname productid="la Segunda Persona" st="on"&gt;la Segunda Persona&lt;/st1:personname&gt; de Dios que ha tomado carne y alma humana.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Después vino &lt;st1:personname productid="la Presentación" st="on"&gt;la Presentación&lt;/st1:personname&gt; y &lt;st1:personname productid="la Purificación" st="on"&gt;la Purificación&lt;/st1:personname&gt; en el Templo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;También la huída a Egipto para buscar refugio, porque Herodes pretendía matar al Niño después de la visita de los magos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Vuelta la normalidad con la muerte de Herodes, se produce el regreso; la familia se instala en Nazaret donde ya no hay nada extraordinario, excepción hecha de la peregrinación a Jerusalén en la que se pierde Jesús, cuando tenía doce años, hasta que José y María le encontraron entre los doctores, al cabo de tres días de angustiosa búsqueda.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Ya, en la etapa de la "vida pública" de Jesús, María aparece siguiendo los movimientos de su hijo con frecuencia: en Caná, saca el primer milagro; alguna vez no se le puede aproximar por la muchedumbre o gentío.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En el Calvario, al llegar la hora impresionante de la redención por medio del cruentísimo sufrimiento, está presente junto a la cruz donde padece, se entrega y muere el universal salvador que es su hijo y su Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Finalmente, está con sus nuevos hijos _que estuvieron presentes en &lt;st1:personname productid="la Ascensión" st="on"&gt;la Ascensión&lt;/st1:personname&gt;_ en el "piso de arriba" donde se hizo presente el Espíritu Santo enviado, el Paráclito prometido, en la fiesta de Pentecostés.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Con la lógica desprendida del evangelio y avalada por la tradición, vivió luego con Juan, el discípulo más joven, hasta que murió o no murió, en Éfeso o en Jerusalén, y pasó al Cielo de modo perfecto, definitivo y cabal por el querer justo de Dios que quiso glorificarla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Dio a su hijo lo que cualquier madre da: el cuerpo, que en su caso era por concepción milagrosa y virginal. El alma humana, espiritual e inmortal, la crea y da Dios en cada concepción para que el hombre engendrado sea distinto y más que el animal. La divinidad, lógico, no nace por su eternidad&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El sujeto nacido en Belén es peculiar. Al tiempo que es Dios, es hombre. Alta teología clasifica lo irrepetible de su ser, afirmando dos naturalezas en única personalidad. El Dios infinito, invisible, inmenso, omnipotente en su naturaleza es ahora pequeño, visible, tan limitado que necesita atención. Lo invisible de Dios se hace visible en Jesús, lo eterno de Dios entra con Jesús en la temporalidad, lo inaccesible de Dios es ya próximo en la humanidad, la infinitud de Dios se hace limitación en la pequeñez, la sabiduría sin límite de Dios es torpeza en el gemido humano del bebé Jesús y la omnipotencia es ahora necesidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;María es madre, amor, servicio, fidelidad, alegría, santidad, pureza. &lt;st1:personname productid="La Madre" st="on"&gt;La Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios contempla en sus brazos la belleza, la bondad, la verdad con gozoso asombro y en la certeza del impenetrable misterio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Publicado en conoceréis de vedad&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-2193406909635482969?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/2193406909635482969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2012/01/santa-maria-madre-de-dios_01.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2193406909635482969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2193406909635482969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2012/01/santa-maria-madre-de-dios_01.html' title='SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-bv775DcwwwA/TwD157pwHQI/AAAAAAAAAQc/hapYj23e1AQ/s72-c/2771_2_46883804c9846.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-618946672485848221</id><published>2011-12-24T16:14:00.000-08:00</published><updated>2011-12-24T16:17:29.698-08:00</updated><title type='text'>FELICES NAVIDADES Y AÑO NUEVO 2012</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-OFp4cHpmMhQ/TvZrZLy2YzI/AAAAAAAAAQE/SFhk7rqE3Pk/s1600/Navidad_2011postal-arvonet.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; 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margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 169px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-BXbRCCz8tKQ/TuKasoIeifI/AAAAAAAAAPs/2acTDyzgIn0/s200/VIGILIA-DE-LA-INMACULADA.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684275771172882930" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Pbro Dr. Antonio Orozco Delclós&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Tiempo para acompañar a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; grávida durante las últimas semanas de su Buena Esperanza, cuando el peso de Jesús se hace sentir más.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Junto a otras muchas consideraciones que obtenemos de la meditación de los textos litúrgicos del tiempo de Adviento, hay una que no me gustaría olvidar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«Estamos ya habituados al término «adviento» -decía el Papa Juan Pablo II el 29 de noviembre de 1978-; sabemos qué significa; pero precisamente por el hecho de estar tan familiarizados con él, quizá no llegamos a captar toda la riqueza que encierra dicho concepto. Adviento quiere decir "venida". Por lo tanto, debemos preguntarnos: ¿Quién es el que viene?, y ¿para quién viene? En seguida encontramos la respuesta a esta pregunta. Hasta los niños saben que es Jesús quien viene para ellos y para todos los hombres. Viene una noche en Belén, nace en una gruta que se utilizaba como establo para el ganado. Esto lo saben los niños, lo saben también los adultos que participan de la alegría de los niños y parece que se hacen niños ellos también la noche de Navidad.»&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Gran sabiduría la del Papa. Necesitamos volver una y otra vez sobre las verdades más conocidas, para ahondar en ellas y arrancarles luces nuevas: ¿Quién viene? Jesús. ¿Quién es Jesús? Es Cristo, el Mesías, el Salvador, el Señor. ¿Quién es Cristo? De nuevo responde el Papa: «Cristo es la alfa y la omega, el principio y el fin. Gracias a Él, la historia de la humanidad avanza como una peregrinación hacia el cumplimiento del Reino, que él mismo inauguró con su encarnación y su victoria sobre el pecado y la muerte. Por eso, Adviento es sinónimo de esperanza: no es la espera vana de un dios sin rostro, sino la confianza concreta y cierta del regreso de Aquél que ya nos ha visitado, del "Esposo" que con su sangre ha sellado con la humanidad un pacto de eterna alianza. Es una esperanza que estimula la vigilancia, virtud característica de este singular tiempo litúrgico. Vigilancia en la oración, alentada por una expectativa amorosa; vigilancia en el dinamismo de la caridad concreta, consciente de que el Reino de Dios se acerca allí donde los hombres aprenden a vivir como hermanos».&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Esperamos a un Dios con Rostro&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Esperamos a un Dios con rostro; con un rostro humano que es verdaderamente de Dios. Es el misterio esencial del cristianismo, el misterio de &lt;st1:personname productid="la Encarnaci￳n. No" st="on"&gt;la Encarnación. No&lt;/st1:personname&gt; somos náufragos a la deriva con esperanzas inciertas de salvación. No somos nosotros los que hemos de construir puentes entre la tierra y el cielo. Hay un puente, un Pontifex, un constructor de puentes que se ha hecho él mismo Puente: Jesucristo, Dios humanado. Dios que busca al hombre. El amor a Dios no procede del hombre, es Dios quien nos ha amado primero y ha venido a buscarnos, a darnos su amor y su vida para salvarnos y vuelve una y otra vez, año tras año… con rostro de niño.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Podía haber venido con rostro de adulto, poder tenía para ello, como pudo ser concebido en el seno virginal de María Inmaculada. Pero no, quiso asumir nuestra existencia enteramente igual a la nuestra con la única salvedad del pecado. Llega a la tierra despojado de toda gloria divina y de toda posible gloria humana. Ese minúsculo ser humano casi invisible es sacratísimo, tiene valor divino, es la naturaleza humana de una Persona divina. Es la fulminación de la soberbia, de la vanagloria, de la codicia, de la envidia, de la estupidez. Es el inicio de una nueva era de &lt;st1:personname productid="la Humanidad. Dios" st="on"&gt;la Humanidad. Dios&lt;/st1:personname&gt; ya tiene rostro humano. Hay un rostro humano que manifiesta el rostro de Dios. Hay un embrión que es Dios y se está gestando en el seno de una Virgen.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Adviento, tiempo mariano&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Tiempo para acompañar a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; grávida durante las últimas semanas de su Buena Esperanza, cuando el peso de Jesús se hace sentir más. Ella va nutriendo en su seno –teje que teje- la naturaleza humana del Hijo Unigénito del Padre. Y siente el peso, un peso dulce, del Hijo de Dios humanado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Vive a la letra lo que unos siglos más tarde dirá lapidariamente san Agustín: «mi amor es mi peso» (Amor meus, pondus meus). Se refería el obispo de Hipona a que así como todas las cosas tienden a su centro de gravedad, su corazón se precipitaba al Amor inmenso de Dios, como atraído por irresistible imán. María llevaba en su seno inmaculado el verdadero Centro de todas las cosas, de todo amor, que bien es llamado Amor de los amores. ¡Qué peso! ¡Qué responsabilidad! ¡Qué cuidado! ¡Qué olvido de sí!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Adviento es tiempo para acompañar a Nuestra Madre y «ayudarla» a llevar el peso de Dios, el peso de Jesús hasta Belén. Es tiempo de confidencias con &lt;st1:personname productid="la Portadora" st="on"&gt;la Portadora&lt;/st1:personname&gt; de Dios Hijo hecho Niño en su seno (cristófora). Es muy necesario, porque lo más parecido a &lt;st1:personname productid="la Sant￭sima Virgen" st="on"&gt;la Santísima Virgen&lt;/st1:personname&gt; de viaje a Belén es el cristiano de viaje por el mundo, sobre todo cuando acaba de recibir a Jesús Sacramentado (cristóforo). Normalmente, el cristiano que vive de la fe, está en gracia de Dios y es templo del Espíritu Santo, tanto como decir asiento de &lt;st1:personname productid="la Trinidad" st="on"&gt;la  Trinidad&lt;/st1:personname&gt;: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo inhabitan en el alma del «justo». Habitualmente –solía decir san Josemaría- en nuestro corazón hay «un cielo». Habita o –según dicen los teólogos reforzando la expresión- «inhabita» Dios Uno y Trino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;- ¿Cómo es posible? ¡Si no se nota nada!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Bueno, preciso es reconocer que nuestra sensibilidad es escasa. San Pablo dice que el Espíritu Santo clama en nuestro corazones el grito de nuestra filiación divina: «Abbá!», ¡Padre! (más exactamente: ¡Papá!). Escucha. ¿No oyes? Tal vez te faltan algunos años de silencio interior. Tendrías que empezar ya a entrenarte un ratito cada día. Lo mejor sería acudir a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt;:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;- Mamá, no oigo nada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;- Ven, hijo mío. Con este tapón en los oídos, ¿cómo vas a oír?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Su maternidad se extiende a tantas gentes…; y muchas no conocen a su Madre ni a su Padre, no saben de su filiación divina ni de su filiación mariana y andan por derroteros que separan de su Hijo. Ha de ser un peso grave éste, para Ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Con Ella se aprende a llevar el peso de Dios, y de todo lo que es de Dios, lo que Dios ha querido poner sobre nuestros hombros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En primer lugar, el peso de la propia existencia, que al avanzar el tiempo va haciéndose más gravoso. La famosa «levedad del ser» sólo puede parecer al que vive en la espuma de la vida; no a quien vive la existencia en profundidad. En ocasiones incluso el «ser», la existencia, la vida, puede hacerse muy pesada. Además, siempre es preciso llevar el peso de otros, según la máxima del Apóstol: «llevad los unos las cargas de los otros». En ocasiones, se hace largo el camino. «Sucede que a veces me canso de ser hombre», como escribió el poeta. Es el momento de decírselo claramente, sin tapujos, a Jesús, que se preocupó de aquellos que le siguieron durante tres días y les multiplicó los panes y los peces «no sea –dijo, antes del comenzar el prodigio- que les falten las fuerzas en el camino».(Mt 15, 32). El Señor está en ese detalle vital. Por otro lado, cuando falta algo, por material que sea, &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios siempre será atendida por su Hijo. Dirá: «No tienen vino». Y el vino correrá en abundancia, al menos en la medida que sea menester. En el vino de Caná se engloban todas las necesidades vitales del hombre y María es la sapientísima -¡graciosísima, llena de gracia humana y divina!- presentadora de la indigencia de sus hijos así como &lt;st1:personname productid="la Administradora" st="on"&gt;la Administradora&lt;/st1:personname&gt; del Paraíso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En ocasiones, nos ayudará a comprender que lo que nos hace falta no es justamente vino, sino la voluntad de no tomarlo y caeremos en la cuenta de que el peso de la existencia -como el yugo de Cristo-, es suave y el peso ligero…, cuando permitimos que Él y Ella lo lleven con nosotros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El peso del trabajo, de las relaciones familiares, profesionales, sociales, económicos, de la debilidad física o moral, es llevadero y quizá incluso liviano y gozoso, si lo llevamos con el espíritu de quien sabe que todo es para el bien de los que aman a Dios. De este modo vivimos el espíritu de penitencia y purificación –tan propio del tiempo de Adviento-, como debe ser, con alegría honda, esperanzada y agradecida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Dios carga sobre nosotros «su peso» para que con Él, por Él y en Él santifiquemos esta existencia de corta duración, santificando todo lo que toquemos: los deberes de estado, los deberes de cristianos coherentes, para arribar con el espíritu enhiesto, purificado, entero, al Belén eterno, punto de referencia cierto e indispensable para recorrer con garbo el camino de la vida en la tierra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Tiempo de alegrarse con María&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Adviento es, pues, tiempo para conversar con María. ¿De qué? ¿Acerca de qué sueles conversar las personas? Pues de los puntos que tenemos en común, de las coincidencias. Hemos comenzando por el saludo del Ángel: ¡Alégrate! Una feliz coincidencia. ¿Acaso un cristiano no ha oído nunca de parte de Dios a un ángel –un padre, una madre, un hermano, un amigo, un pastor…- que le haya dicho «¡alégrate!», porque eres cristiano, porque has hallado gracia ante Dios, porque en las aguas del bautismo el Espíritu ha descendido sobre ti, te ha ungido y te ha llenado de gracia, te ha hecho santo, hijo de Dios, consorte de la divina naturaleza, partícipe de la vida divina…?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿Nunca te ha dicho nadie esto? Pues ya va siendo hora. La alegría será progresiva, a medida que pasen los días y se incremente el peso de la responsabilidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;María es mujer singular, belleza única. Pero los hijos de Dios participan de todas las facetas de su gracia. Descúbrelas. Acércate, pregunta, infórmate. Decía Juan Pablo II aquel mencionado 29 de noviembre de 1978: «El hombre tiene el derecho, e incluso el deber, de preguntar para saber. Hay asimismo quienes dudan y parecen ajenos a la verdad que encierra &lt;st1:personname productid="la Navidad" st="on"&gt;la  Navidad&lt;/st1:personname&gt;, aunque participen de su alegría. Precisamente para esto disponemos del tiempo de Adviento, para que podamos penetrar en esta verdad esencial del cristianismo cada año de nuevo». Si Dios quiere y nos da tiempo, algo podremos hacer desde aquí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;De momento preguntemos directamente a la que ya es Madre de Dios, cómo fue su alegría el día de &lt;st1:personname productid="la Anunciaci￳n" st="on"&gt;la Anunciación&lt;/st1:personname&gt;, al comienzo de «su» Adviento. Enseguida se ve que no tiene palabras para decirlo, ha de emplear sus ojos, su mirada, su sonrisa, sus manos, ahora juntas en actitud orante, enseguida abiertas con los abrazos abiertos para abrazar la entera creación y al Creador…; su gesto, su respiración, toda Ella…. Tendría que saltar y bailar para decírnoslo adecuadamente. Pero quizá no hiciera nada de esto. Algún día lo sabremos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«Llena de gracia»&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿También en esto coincidimos con Nuestra Madre? Pues, sí, en cierta en medida, sí. Nosotros con medida, Ella sin medida. &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;La Virgen&lt;/st1:personname&gt; es llena de gracia desde el momento de su concepción. Nosotros necesitamos del Bautismo enseguida de nacer, para borrar el pecado de origen y restaurar la original imagen de Dios que es cada criatura humana. En ese sacramento, con el agua se derrama en el alma el Espíritu Santo, nos limpia, nos purifica, nos llena de su vida y de su amor; nos convierte en templos suyos y de &lt;st1:personname productid="la Trinidad" st="on"&gt;la Trinidad&lt;/st1:personname&gt;, somos ya miembros del Cuerpo Místico de Cristo. Nuestra medida es ciertamente menor que la de &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios, concebida sin mancha de pecado original, dotada de todas las perfecciones humanas a disposición de su Creador y con toda la gracia divina que cabía en su inmensa capacidad de recibir con perfecta humildad. Llena de gracia desde el momento de su Concepción Inmaculada. Nos aventaja pues en modo prácticamente infinito. Pero la gracia que los bautizados hemos recibido en el sacramento del bautismo es una medida también «llena». Y en cada momento de nuestra vida recibimos toda la gracia que somos capaces de recibir. Esa capacidad nos la da Dios, pero también depende de nosotros: depende de nuestra humildad. Es humilde la persona que «anda en verdad». Humildad es la verdad. La verdad es que «Dios es Dios» y «el hombre es criatura». Somos receptores. Dios es pura generosidad. Y no da lo queremos: «Pedid y se os dará». La palabra de Dios no puede fallar. Dios es la verdad y la fidelidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Si no tenemos más gracia, más vida interior, más participación en la vida divina, más intimidad con Dios, es por falta de apertura a la gracia, por falta de deseos. Toda la vida cristiana, dice Agustín, «consiste en un santo deseo» (sanctum desiderium est). El deseo ha de ser santo, fuerte, vehemente, audaz, persistente, tenaz; la petición, confiada, llena de fe, hasta conseguir lo que pedimos. Cuanto más pedimos, más deseamos, más aumenta la capacidad de recibir. Quizá pedimos poco, porque deseamos poco y recibimos poco. «Al que tiene se le dará y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado». Parece una gran injusticia que al que tiene poco se le quite aún lo poco que tiene. Pero Dios no es injusto y nos está diciendo que nadie tiene derecho a decir que tiene poco, o a quedarse con poco. Todos estamos en condiciones de recibir mucho, pero hemos de querer recibir mucho; no un día ni dos, sino todos los días, hasta que recibamos el ciento por uno y la vida eterna. Palabra de Dios que la recibiremos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Si acaso hemos perdido por el pecado la gracia santificante que nos abre y une a la intimidad divina, es menester ir corriendo a la confesión sacramental. De lo contrario permaneceríamos en la absurda situación de la criatura de espaldas al creador, del río desconectado de su fuente, de la vida separada del vivir. No coincidiríamos con &lt;st1:personname productid="la Llena" st="on"&gt;la Llena&lt;/st1:personname&gt; de Gracia. Pero aún así, Ella estaría muy cerca, esperando ansiosa el momento de podernos asirnos de la mano y conducirnos al sacramento de la penitencia. Entonces: «Yo te absuelvo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…». Recobramos la gracia bautismal. Recobramos la filiación divina «viva», la vida «en Dios», Padre, Hijo y Espíritu Santo. Coincidimos con María, no sin su asistencia. «Ipsa duce», Ella misma nos ha llevado de la mano y ahora nos mantiene bajo su manto. Volvemos a estar «llenos de gracia», en la medida de nuestra capacidad de recibir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Ahora es cosa de comprender que la «gracia santificante» es vida. Y la vida no puede estarse quieta, no puede parar ni sosegar hasta hallar su plenitud posible. Si está llena nuestra capacidad de recibir, esa capacidad nuestra no es la mayor posible. Se precisa ensanchar el corazón, amar más, pedir más, ambicionar más, porque necesitamos más, porque el Amor de Dios es infinito, nos ama infinitamente y quiere darnos infinitamente más. Nos ha creado con una naturaleza finita pero abierta por el entendimiento y la voluntad al Infinito Absoluto. No hay otro descanso para el ser racional que la posesión del don infinito que Dios nos tiene preparado, para el que nos ha creado y al que nos llama.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Cada día, a cada hora, a cada rato, en todo momento, la gracia –el Amor de Dios- nos busca, nos requiere, nos hace señas para que advirtamos su cercanía, su voluntad de donación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Destinada a crecer, a semejanza de Jesús –y por tanto, de María- que creció en sabiduría, estatura y gracia ante Dios y ante los hombres.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Se columbra una Luz a lo lejos. Se adivina cercano el cielo de Belén, los pastores, los Ángeles, la estrella, los Magos… Allá haremos un alto en el camino, pausado y sabroso, para adorar mucho y besar al Niño Dios. Luego, le seguiremos – con María y José – a dondequiera que vaya.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Encuentra.com&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-2831106365217366734?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/2831106365217366734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/12/ad-viento-acompanar-maria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2831106365217366734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2831106365217366734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/12/ad-viento-acompanar-maria.html' title='ADVIENTO: ACOMPAÑAR A MARÍA'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-BXbRCCz8tKQ/TuKasoIeifI/AAAAAAAAAPs/2acTDyzgIn0/s72-c/VIGILIA-DE-LA-INMACULADA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-3856929431119607888</id><published>2011-11-25T04:22:00.001-08:00</published><updated>2011-11-25T08:13:42.325-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vocaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sacerdotes'/><title type='text'>La "profesión" más feliz del mundo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-NBkiMDhNdqw/Ts-9y9EDzvI/AAAAAAAAAPg/QkuDOay0vT8/s1600/images.jpeg"&gt;&lt;img style="float:left; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes; 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 &lt;p&gt;En el lado opuesto se encuentran puestos de directivos con salarios elevados, pero menos trato humano.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;De esta manera informó que los trabajos más insatisfactorios son director de tecnología de la información, director de ventas y marketing, productor / manager, desarrollador web, técnico especialista, técnico electrónica, secretario jurídico, analista de soporte técnico, maquinista y gerente de marketing".&lt;/p&gt;¡Ya pueden estar contentas las madres de sus hijos sacerdotes! Gracias a la llamada recibida de Dios sus hijos desempeñan, no una profesión cualquiera, sino un ministerio divino. Y ser colaboradores de esta misión es lo que les lleva a estar tan felices. Llevar a Dios a las almas y llevar a las almas a Dios. Éste es el secreto de tanta felicidad, sabiendo además que es el Señor quien hace todo, quien convierte, quien perdona, quien acoje...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo damos gracias a las madres de sacerdotes por toda la oración que envían diariamente a sus hijos sacerdotes. Sin ellas, no sería todo igual.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-3856929431119607888?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/3856929431119607888/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/11/la-profesion-mas-feliz-del-mundo_25.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3856929431119607888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3856929431119607888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/11/la-profesion-mas-feliz-del-mundo_25.html' title='La &quot;profesión&quot; más feliz del mundo'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-NBkiMDhNdqw/Ts-9y9EDzvI/AAAAAAAAAPg/QkuDOay0vT8/s72-c/images.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-6682257716884336824</id><published>2011-11-14T14:37:00.000-08:00</published><updated>2011-11-14T14:43:35.209-08:00</updated><title type='text'>¿POR QUÉ Y PARA QUÉ REZAR POR LAS ALMAS BENDITAS DEL PURGATORIO?</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-rGHhzmGw2fc/TsGZfv7uUpI/AAAAAAAAAPU/Ga1WizvQz0I/s1600/pampatar.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 176px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-rGHhzmGw2fc/TsGZfv7uUpI/AAAAAAAAAPU/Ga1WizvQz0I/s200/pampatar.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674985776185496210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Recopilado y corregido por José Gálvez Krüger para Aci prensa prensa&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;El gran Mandamiento de Nuestro Señor Jesucristo es que nos amemos los unos a los otros, genuina y sinceramente. El Primer Gran Mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas. El Segundo, o mejor dicho el corolario del Primero, es amar al prójimo como a nosotros mismos. No es un consejo o un mero deseo del Todopoderoso. Es Su Gran Mandamiento, la base y esencia de Su Ley. Es tanta la verdad encerrada en esto que El toma como donación todo aquello que hacemos por nuestro prójimo, y como un rechazo hacia El cuando rechazamos a nuestro prójimo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Leemos en el Evangelio de San Mateo (Mt 25:34-46), las palabras de Cristo que dirijirá a cada uno en el Día del Juicio Final.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Algunos católicos parecen pensar que su Ley ha caído en desuso, pues en estos días existe el egoísmo, el amor a sí mismo, y cada uno piensa en sí mismo y en su engrandecimiento personal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;"Es inútil observar &lt;st1:personname productid="la Ley" st="on"&gt;la Ley&lt;/st1:personname&gt; de Dios en estos días", dicen, "cada uno debe mirar por sí mismo, o te hundes".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;No hay tal cosa! La ley de Dios es grandiosa y todavía y por siempre tendrá fuerza de ley. Por eso, es mas que nunca necesaria, mas que nunca nuestro deber y por nuestro mayor interés.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Estamos moralmente obligados a rogar por las animas benditas&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Siempre estamos obligados a amar y ayudar al otro, pero cuanto mayor es la necesidad de nuestro prójimo, mayor y mas estricta es nuestra obligación. No es un favor que podemos o no hacer, es nuestro deber; debemos ayudarnos unos a otros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Sería un monstruoso crimen, por caso, rehusar al poder y desposeído el alimento necesario para mantenerse vivo. Sería espantoso rehusar la ayuda a alguien en una gran necesidad, pasar de largo y no extender la mano para salvar a un hombre que se está hundiendo. No solamente debemos ayudar cuando es fácil y conveniente, sino que debemos hacer cualquier sacrificio para socorrer a nuestro hermano en dificultades.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Ahora, qué puede estar más urgido de caridad que las almas del Purgatorio? Qué hambre o sed o sufrimiento en esta Tierra puede compararse con sus mas terribles sufrimientos? Ni el pobre, ni el enfermo, ni el sufriente que vemos a nuestro alrededor necesitan de tal urgente socorro. Aún encontramos gente de buen corazón que se interesa en los sufrientes de esta vida, pero, escasamente encontramos a gente que trabaja por las Almas del Purgatorio!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Y ¿quién puede necesitarnos más? Entre ellos, además, pueden estar nuestras madres, nuestros padres, amigos y seres queridos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Dios desea que las ayudemos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Ellas son los amigos más queridos. El desea ayudarlos; El desea mucho tenerlos cerca de Él en el Cielo. Ellas nunca más lo ofenderán, y están destinadas a estar con Él por toda &lt;st1:personname productid="la Eternidad. Verdad" st="on"&gt;la Eternidad. Verdad&lt;/st1:personname&gt;, &lt;st1:personname productid="la Justicia" st="on"&gt;la Justicia&lt;/st1:personname&gt; de Dios demanda expiación por los pecados, pero por una asombrosa dispensación de Su Providencia El pone en nuestras manos la posibilidad de asistirlos, El nos da el poder de aliviarlas y aún de liberarlas. Nada le place más a Dios que les ayudemos. El está tan agradecido como si le ayudáramos a El.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Nuestra Señora quiere que los ayudemos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Nunca, nunca una madre de esta tierra amó tan tiernamente a sus hijos fallecidos, nunca nadie consuela como María busca consolar sus sufrientes niños en el Purgatorio, y tenerlos con Ella en el Cielo. Le daremos gran regocijo cada vez que llevamos fuera del Purgatorio a un alma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Las benditas animas del purgatorio nos devuelven el mil por uno&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Pero qué podremos decir de los sentimientos de las Santas Almas? Sería prácticamente imposible de describir su ilimitada gratitud con para aquellos que las ayudan! Llenas de un inmenso deseo de pagar los favores hechos por ellas, ruegan por sus benefactores con un fervor tan grande, tan intenso, tan constante, que Dios no les puede negar nada. Santa Catalina de Bologna dice :"He recibido muchos y grandes favores de los Santos, pero mucho mas grandes de las Santas Almas (del Purgatorio)".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Cuando finalmente son liberadas de sus penas y disfrutan de la beatitud del Cielo, lejos de olvidar a sus amigos de &lt;st1:personname productid="la Tierrra" st="on"&gt;la Tierrra&lt;/st1:personname&gt;, su gratitud no conoce límites. Postradas frente al Trono de Dios, no cesan de orar por aquellos que los ayudaron. Por sus oraciones ellas protegen a sus amigos de los peligros y los protegen de los demonios que los asechan.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;No cesan de orar hasta ver a sus benefactores seguros en el Cielo, y serán por siempre sus más queridos, sinceros y mejores amigos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Si los católicos solamente supieran cuan poderosos protectores se aseguran con sólo ayudar a las Animas benditas, no serían tan remisos de orar por ellos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Las animas benditas del purgatorio pueden acortar nuestro propio purgatorio&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Otra gran gracia que obtenemos por orar por ellas es un corto y fácil Purgatorio, o su completa remisión!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;San Juan Masías, sacerdote dominicano, tenía una maravillosa devoción a las Almas del Purgatorio. El obtuvo por sus oraciones (principalmente por la recitación del Santo Rosario) la liberación de ¡un millón cuatrocientas mil almas! En retribución, el obtuvo para sí mismo las más abundantes y extraordinarias gracias y esas almas vinieron a consolarlo en su lecho de muerte, y a acompañarlo hasta el Cielo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Este hecho es tan cierto que fue insertado por &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; en la bula de decretaba su beatificación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El Cardenal Baronio recuerda un evento similar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Fue llamado a asistir a un moribundo. De repente, un ejército de espíritus benditos aparecieron en el lecho de muerte, consolaron al moribundo, y disiparon a los demonios que gemían, en un desesperado intento por lograr su ruina. Cuando el cardenal les preguntó quiénes eran, le respondieron que eran ocho mil almas que este hombre había liberado del Purgatorio gracias a sus oraciones y buenas obras. Fueron enviadas por Dios, según explicaron, para llevarlo al Cielo sin pasar un solo momento en el Purgatorio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Santa Gertrudis fue ferozmente tentada por el demonio cuando estaba por morir. El espíritu demoníaco nos reserva una peligrosa y sutil tentación para nuestros últimos minutos. Como no pudo encontrar un asalto lo suficientemente inteligente para esta Santa, el pensó en molestarla su beatífica paz sugiriéndole que iba a pasar larguísimo tiempo en el Purgatorio puesto que ella desperdició sus propias indulgencias y sufragios en favor de otras almas. Pero Nuestro Señor, no contento con enviar sus Ángeles y las miles de almas que ella había liberado, fue en Persona para alejar a Satanás y confortar a su querida Santa. El le dijo a Santa Gertrudis que a cambio de lo que ella había hecho por las ánimas benditas, le llevaría directo al Cielo y multiplicaría cientos de veces todos sus méritos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El Beato Enrique Suso, de &lt;st1:personname productid="la Orden Dominicana" st="on"&gt;la Orden Dominicana&lt;/st1:personname&gt;, hizo un pacto con otro hermano de &lt;st1:personname productid="la Orden" st="on"&gt;la  Orden&lt;/st1:personname&gt; por el cual, cuando el primero de ellos muriera, el sobreviviente ofrecería dos Misas cada semana por su alma, y otras oraciones también. Sucedió que su compañero murió primero, y el Beato Enrique comenzó inmediatamente a ofrecer las prometidas Misas. Continuó diciéndolas por un largo tiempo. Al final, suficientemente seguro que su santamente muerto amigo había alcanzado el Cielo, cesó de ofrecer las Misas. Grande fue su arrepentimiento y consternación cuando el hermano muerto apareció frente a él sufriendo intensamente y reclamándole que no hubo celebrado las Misas prometidas. El Beato Enrique replicó con gran arrepentimiento que no continuó con las Misas, creyendo que su amigo seguramente estaría disfrutando de &lt;st1:personname productid="la Visi￳n Beat￭fica" st="on"&gt;la Visión Beatífica&lt;/st1:personname&gt; pero agregó que siempre lo recordaba en sus oraciones. "Oh hermano Enrique, por favor dame las Misas, pues es &lt;st1:personname productid="la Precios￭sima Sangre" st="on"&gt;la Preciosísima Sangre&lt;/st1:personname&gt; de Jesús lo que yo más necesito" lloraba la sufriente alma. El Beato recomenzó a ofrecerlas, y con redoblado fervor, ofreció Misas y ruegos por su amigo hasta que recibió absoluta certeza de su liberación. Luego fue su turno de recibir gracias y bendiciones de toda clase por parte de su querido hermano liberado, y muchas más veces que las que hubiera esperado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Fuente : www.infocatolicos.cjb.net&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-6682257716884336824?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/6682257716884336824/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/11/por-que-y-para-que-rezar-por-las-almas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6682257716884336824'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6682257716884336824'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/11/por-que-y-para-que-rezar-por-las-almas.html' title='¿POR QUÉ Y PARA QUÉ REZAR POR LAS ALMAS BENDITAS DEL PURGATORIO?'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-rGHhzmGw2fc/TsGZfv7uUpI/AAAAAAAAAPU/Ga1WizvQz0I/s72-c/pampatar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-1444287296111186987</id><published>2011-11-12T13:51:00.000-08:00</published><updated>2011-11-12T13:55:50.248-08:00</updated><title type='text'>EDICIÓN EN VALENCIA DEL PRIMER DEVOCIONARIO BILINGÜE CASTELLANO-CHINO DE ESPAÑA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-68d7GPdArBI/Tr7rUf7MLcI/AAAAAAAAAPI/psTxZ4sQsF4/s1600/fotonoticia_20111111131215_500-300x199.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 133px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-68d7GPdArBI/Tr7rUf7MLcI/AAAAAAAAAPI/psTxZ4sQsF4/s200/fotonoticia_20111111131215_500-300x199.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674231317933075906" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;11 noviembre, 2011 Por Redacción&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Católicos chinos residentes en Valencia han editado, a través de la parroquia de San Valero Obispo y San Vicente Mártir, el primer devocionario castellano-mandarín de España, según ha informado el Arzobispado en un comunicado. La parroquia atiende pastoralmente en la actualidad a la comunidad china católica de la capital, compuesta por más de 500 personas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El primer devocionario bilingüe castellano-chino en España contiene el texto completo de la misa y algunas oraciones básicas de la tradición católica como el Àngelus, el Regina Coeli y el Santo Rosario. Además, incluye la oración que compuso el papa Benedicto XVI a Nuestra Señora de Sheshan, patrona de China.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;   Entre las actividades que desarrolla la parroquia figuran las eucaristías dominicales que se celebran a las 17.00 horas en lengua china por un sacerdote chino. Al final de la eucaristía, los niños se arrodillan ante el presbiterio para recibir uno por uno la bendición del sacerdote, como es costumbre en las celebraciones chinas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;   Asimismo, en la parroquia se administra la confesión y está previsto que en un futuro se desarrollen catequesis para niños, adolescentes y la celebración de un retiro espiritual para jóvenes y algunas peregrinaciones así como lecciones de chino y castellano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;   La relación de la comunidad china católica con la parroquia de San Valero Obispo y San Vicente Mártir de Valencia empezó a finales de los años 90 con la participación de algunas familias chinas católicas a las eucaristías.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;   Con el aumento de la comunidad las necesidades pastorales se incrementaron y el sacerdote Zheng que estaba ampliando sus estudios en Pamplona solicitó el traslado de expediente a Valencia para poder celebrar la misa en chino todos los domingos, según informa Paraula.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;   Algunas de las “dificultades” que se encuentra la comunidad china en Valencia es el nivel de integración tanto en el barrio como en la ciudad. Una de las causas es la “provisionalidad” de la estancia en España “ya que siempre está en sus planes volver a su país”, ha indicado el párroco de San Valero Obispo y San Vicente Mártir, José Verdeguer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;   Igualmente, la extensión de las jornadas laborales de los chinos en España que normalmente regentan restaurantes y bazares complica las reuniones para coordinar la comunidad y muchas veces tienen que celebrarse pasada la medianoche.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;   Entre las peculiaridades de las costumbres chinas en las celebraciones religiosas se encuentra el simbolismo de los colores. Así, el rojo es el color de las fiestas y lo emplea la novia el día de su boda. Sin embargo, por la influencia española, últimamente muchas esposas optan por el blanco para la celebración religiosa y cambian su vestido por uno rojo durante el banquete.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Análisis Digital&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-1444287296111186987?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/1444287296111186987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/11/edicion-en-valencia-del-primer.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1444287296111186987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1444287296111186987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/11/edicion-en-valencia-del-primer.html' title='EDICIÓN EN VALENCIA DEL PRIMER DEVOCIONARIO BILINGÜE CASTELLANO-CHINO DE ESPAÑA'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-68d7GPdArBI/Tr7rUf7MLcI/AAAAAAAAAPI/psTxZ4sQsF4/s72-c/fotonoticia_20111111131215_500-300x199.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-5260134290595957088</id><published>2011-10-31T16:18:00.000-07:00</published><updated>2011-10-31T16:21:17.896-07:00</updated><title type='text'>LA SANTIDAD, UNA URGENCIA PARA NUESTRO TIEMPO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Manuel Sánchez Monge, Obispo de Mondoñedo-Ferrol&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Una vida santa no es fruto principalmente de nuestro esfuerzo, de nuestras acciones. Es Dios, el tres veces santo (cf. Is 6, 3), quien nos hace santos; es la acción del Espíritu la que nos anima desde nuestro interior; es la vida misma de Cristo resucitado la que se nos comunica y la que nos transforma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Lo que Dios desea con más interés de cada uno de nosotros es que seamos santos. Precisamente porque nos ama mucho más de lo jamás pudiéramos imaginar y porque quiere lo mejor para nosotros. Todos estamos llamados a la santidad. Porque la santidad no es un lujo, ni un privilegio para pocos. Tampoco una meta imposible para un hombre normal. La santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en vivir la vida cristiana en plenitud. Unirse a Cristo, vivir sus misterios, hacer nuestras sus actitudes, sus pensamientos, sus comportamientos. La santidad se alcanza siguiendo el camino de las “bienaventuranzas” evangélicas (cfr Mt 5,1-12a). Es el mismo camino que Jesús recorrió y que luego los santos y las santas se han esforzado en recorrer, aun conscientes de sus límites humanos. En su vida terrena han sido pobres de espíritu, humildes, hambrientos y sedientos de la justicia, misericordiosos, puros de corazón, trabajadores por la paz, perseguidos por la justicia. Y Dios les ha hecho partícipes de su misma felicidad: la han pregustado en este mundo y, en el más allá, la gozan en plenitud.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Cuando Dios nos invita a ser santos, nos pide que no nos conformemos con ser cristianos mediocres, de segunda fila. Que no nos contentemos con alcanzar metas limitadas. Ni el dinero, ni el disfrutar ni el éxito son suficientes para hacernos felices. La clave para conseguir la verdadera felicidad es Dios. Necesitamos tener el valor de poner las esperanzas más profundas de nuestro corazón solamente en Dios. Dios quiere nuestra amistad. Y cuando comenzamos a ser amigos de Dios, todo en la vida empieza a cambiar. Comenzamos a ver la avaricia y el egoísmo y tantos otros pecados como lo que realmente son, tendencias destructivas y peligrosas que causan profundo sufrimiento y un grave daño. Por eso nos empeñamos en evitarlos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La santidad es crecimiento en la amistad con Dios. Porque Dios no se conforma con que seamos amigos suyos, sino que nos quiere en el círculo de sus íntimos. La santidad no es sino la caridad plenamente vivida. Esta es la razón por la cual san Agustín ha podido hacer una afirmación atrevida: «Ama y haz lo que quieras». Y continúa: «Si callas, calla por amor; si hablas, habla por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor; que esté en ti la raíz del amor, porque de esta raíz no puede salir nada que no sea el bien» (Comentario a la 1ª Carta de S. Juan 7, 8: PL 35). Quien se deja guiar por el amor, es guiado por Dios, porque Dios es amor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Los santos, si se les conoce bien, atraen, seducen. Porque, ante todo, está la belleza de la santidad. No hay nada más hermoso que el amor, y no hay amor más grande que el del Hijo de Dios entregándose hasta el final para nuestra salvación (cf. Jn 15,13). Los santos son hombres y mujeres que nunca han faltado a &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, que transparentan y transmiten al mundo este amor del Hijo de Dios. Contemplándolos se percibe la auténtica belleza. “No son los áridos manuales –escribía H. U. Von Balthasar-, por llenos que estén de verdades indudables, los que expresan de modo plausible para el mundo la verdad del Evangelio de Cristo, sino la existencia de los santos, que han sido alcanzados por el Espíritu Santo de Cristo. Cristo no ha previsto otra apologética que ésta» (Gloria I. La percepción de la forma, Madrid 1985, 442-443).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;No todos los santos son iguales: porque manifiestan de diversos modos la presencia poderosa y transformadora del Resucitado.  Siguiendo una bellísima comparación de San Cirilo de Jerusalén,  podemos decir que la gracia del Espíritu que actúa en los santos es semejante al agua: “El agua de la lluvia baja del cielo. Baja siempre del mismo modo y forma, pero produce efectos multiformes. Uno es el efecto producido en la palmera, otro en la vid y así sucesivamente, aunque sea siempre de única naturaleza y no pudiendo ser diversa de si misma. La lluvia en efecto, no baja diversa, no se cambia a si misma, sino que se adapta a las exigencias de los seres que la reciben y se convierte para cada uno de ellos en aquel don providencial del que necesitan. Del mismo modo también el Espíritu Santo aun siendo único y de una sola forma e indivisible, distribuye a cada uno la gracia según quiere” (Catequesis 16 sobre el Espíritu Santo, 1, 11 – 12.) El escritor francés Jean Guitton describe a los santos como “los colores del espectro en relación con la luz”: cada uno de ellos refleja, con tonalidades y acentos propios, la luz de la santidad de Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Los santos nos dicen que todos podemos recorrer este camino. En todas las épocas de la historia de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, en todas las latitudes del mundo, hay santos de edades y de estados de vida diversos; son rostros concretos de todo pueblo, lengua y nación. Porque una vida santa no es fruto principalmente de nuestro esfuerzo, de nuestras acciones. Es Dios, el tres veces santo (cf. Is 6, 3), quien nos hace santos; es la acción del Espíritu la que nos anima desde nuestro interior; es la vida misma de Cristo resucitado la que se nos comunica y la que nos transforma.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La santidad no es aburrida, sino vivir de sorpresa en sorpresa. Llamamos santos a quienes se han dejado sorprender por el Amor que es Dios, más allá de sus planes y esquemas. Decidirse a ser “santo” equivale a aceptar el itinerario permanente hacia el encuentro definitivo con Dios. “Los santos – pensemos por ejemplo en &lt;st1:personname productid="la Beata Teresa" st="on"&gt;la Beata Teresa&lt;/st1:personname&gt; de Calcuta – han adquirido su capacidad de amar al prójimo de manera siempre renovada gracias a su encuentro con el Señor Eucarístico, y viceversa, este encuentro ha adquirido realismo y profundidad precisamente en su servicio a los demás. Amor a Dios y amor al prójimo son inseparables, son un único mandamiento. Pero ambos viven del amor que viene de Dios, que nos ha amado primero” (Benedicto XVI, Deus Caritas est, nº 18). Los santos son audaces porque “son personas que no han buscado obstinadamente la propia felicidad, sino que han querido simplemente entregarse. Así nos indican la vía para ser felices y nos muestran cómo se consigue ser personas verdaderamente humanas. Los santos han sido verdaderos reformadores. Sólo de los santos, sólo de Dios proviene la verdadera revolución, el cambio decisivo del mundo. La revolución verdadera consiste únicamente en mirar a Dios, que es la medida de lo que es justo y, al mismo tiempo, es el amor eterno. Y ¿qué puede salvarnos sino el amor?” (Benedicto XVI, Discurso en &lt;st1:personname productid="la Vigilia" st="on"&gt;la Vigilia&lt;/st1:personname&gt; de oración Colonia, 20.8.2005)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por otra parte, los santos son humildes, confiados y generosos, porque han aprendido la lógica de la entrega: “puesto que es Dios quien nos ha amado primero (Cf. 1Jn 4,10), ahora el amor ya no es sólo un mandamiento, sino la respuesta a un al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro” (Benedicto XVI, Deus Caritas est, nº 1). Es necesaria y posible una actitud permanente de conversión como fruto de la escucha humilde del Evangelio. La vida auténticamente cristiana es actitud permanente de cambio hacia un más allá, cuyo programa está escrito en las Bienaventuranzas. Amad… Sed perfectos (misericordiosos) como vuestro Padre” (Mt 5, 44.48; Cf Lc 6,36).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El santo del siglo XXI es un testigo de Jesucristo y ha de vivir con actitud martirial. El martirio es la prueba del amor más grande, es comprometerse en el seguimiento de Cristo hasta el punto de dar la vida para testimoniar la verdad del Evangelio. El mártir se configura con Cristo y también se convierte en grano de trigo que cae en tierra y muere para dar fruto abundante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“La verdadera prioridad y la verdadera modernidad –acaba de recordar el cardenal Piacenza- ¡es la santidad! El único posible recurso para una auténtica y profunda reforma es la santidad y ¡nosotros tenemos necesidad de reforma!”. Si no proponemos el camino de la santidad ni habrá vocaciones al sacerdocio, ni habrá misioneros, ni habrá militantes cristianos. No podemos conformarnos con cristianos solamente buenos, es decir, mediocres. Porque son estériles. Necesitamos cristianos santos, o lo que es lo mismo, audaces, humildes, confiados y generosos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Análisis Digital&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-5260134290595957088?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/5260134290595957088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/la-santidad-una-urgencia-para-nuestro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5260134290595957088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5260134290595957088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/la-santidad-una-urgencia-para-nuestro.html' title='LA SANTIDAD, UNA URGENCIA PARA NUESTRO TIEMPO'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-4554354550867922840</id><published>2011-10-30T17:37:00.000-07:00</published><updated>2011-10-30T17:39:42.138-07:00</updated><title type='text'>LOS SANTOS SIN NOMBRE</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: Arial, Tahoma, Verdana; font-size: 12px; line-height: 20px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;h1 class="entry-title" style="font-weight: normal; text-decoration: none; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 5px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 20px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h1&gt;&lt;div class="post-info" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 5px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="date published time" title="2011-10-30T17:10:21+0100" style="background-image: url(http://www.analisisdigital.org/wp-content/themes/lifestyle/images/icon-time.gif); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 3px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 2px; padding-left: 20px; background-position: 0% 0%; background-repeat: no-repeat no-repeat; "&gt;30 octubre, 2011&lt;/span&gt; Por &lt;span class="author vcard"&gt;&lt;span class="fn"&gt;&lt;a href="http://www.analisisdigital.org/author/manuel/" title="Entradas de Manuel Cruz" rel="author" style="color: rgb(0, 136, 179); text-decoration: none; "&gt;Manuel Cruz&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="entry-content"&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.analisisdigital.org/2011/10/08/en-el-dia-del-pilar-maria-portadora-de-fe/julia-merodio-3/" rel="attachment wp-att-7328" style="color: rgb(0, 136, 179); text-decoration: none; "&gt;&lt;img class="alignleft size-thumbnail wp-image-7328" title="Julia Merodio" src="http://www.analisisdigital.org/wp-content/uploads/2011/10/Julia-Merodio2-110x110.jpg" alt="" width="110" height="110" style="border-top-style: none; border-right-style: none; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-width: initial; border-color: initial; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; display: inline; max-width: 100%; " /&gt;&lt;/a&gt;Por Julia Merodio, escritora.- F&lt;/strong&gt;iel a la cita de cada año,la Iglesiavuelve a presentarnos la festividad de Todos los Santos. Tanto los que, por su relevancia, son conocidos como los que, anónimamente, quedaron en el silencio. Todos somos conscientes de que, hay santos de los que, ni siquiera conocemos sus nombres; desconocemos si pertenecieron a nuestra familia o no; tampoco sabemos donde residieron ni en qué época de la historia habitaron pero, lo que sí sabemos es, que se santificaron desde su trabajo bien hecho, su generosidad, su entrega… y que, ellos son los que nos ayudan y nos instan a que nosotros hagamos lo mismo.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;De ahí que me haya atrevido a llamarlos: Los Santos sin nombre. Los: &lt;em&gt;Santos Padres de Familia, santa Ama de Casa, San Jefe, san Peón, san Obrero, san Parado, san Profesor, santos Viudo-a, san Estudiante, san Religioso-a, san Sacerdote, san Obispo, san Arrendatario, san Millonario, san Mendigo…&lt;/em&gt;   &lt;strong&gt;           &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Tengo que confesar que nunca me había preocupado de este tema, pero al remitirme a la historia para conocer algo de ello, he encontrado datos que quizá muchos conoceréis, pero que ofrezco porque me han parecido realmente importantes.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;En los primeros tiempos del cristianismo no era común la idea del culto a los santos y mártires. Sin embargo, se celebraban solemnemente sus enterramientos y muchos creyentes, en trance de morir, pedían ser sepultados junto a las tumbas de los mártires. Fue, en el transcurso de los siglos, cuando brotó el impulso de rendir más importancia a su memoria y comenzaron a celebrar misas en los sepulcros de los que habían sido enterrados recientemente. Más adelante, empezaron a celebrar largas ceremonias funerales estableciendo un culto colectivo a todos los santos. En ellas hacían ofrendas, oraciones, cánticos, sacrificios…y esto fue nutriendo la tradición destinada a propiciar el favor de los escogidos del Señor.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Al llegar al pontificado, los Papas San Bonifacio IV y Gregorio III, cimentaron el propósito de dedicar un espacio del Santoral Litúrgico a quienes más se habían destacado por sus virtudes cristianas.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Pero llegan los detractores y, en el siglo VIII, destruyen todas las imágenes alusivas a Jesús,la Virgeny los Santos, reaccionan en contra de todo lo que pudiera referirse ala Iglesiay arrasan con tan significativo legado.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;No obstante, gracias a Gregorio IV, empezó a renovarse este culto entronizando la festividad de todos los Santos, en el común, del día uno de noviembre. Desde entonces,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;la Iglesia, siempre con un acierto especial, nos invita a mirar al cielo para recordar a los innumerables santos que no cabrían en ningún calendario, pero que caben en una festividad: El día de Todos los Santos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Esta fiesta, tan humana y cercana a todos nosotros, nos lleva a honrar también la memoria de los Santos que, como apuntaba anteriormente, no fueron glorificados en la tierra, que pasaron desapercibidos y creemos desconocidos, pero que quizá vivieron a nuestro lado, por lo que me obligado tratar de darles la honra que merecen.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Recordemos a esas personas de fe: que vivieron de manera sencilla; que hicieron el bien; que aceptaron la salud y la enfermedad, la riqueza y la pobreza, la aceptación y el rechazo; que supieron ayudar a los demás sin hacer ruido, sin salir en los medios de comunicación, sin que su nombre quedase grabado con letras de molde.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Esas personas generosas, sacrificadas, valientes, serviciales… que supieron llevar su Cruz junto al Señor. Esas personas que se levantaban por la mañana y su primer recuerdo era para su Dios y Señor. A ellas no les importaba correr para fichar, ni tenerse que tragar cualquier atasco… Ellas sabían en quién habían puesto su corazón y le daban el primer lugar de su vida teniendo, siempre, un momento para Él.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Así nos lo muestra S. Juan en el Apocalipsis, aunque no lo leamos demasiadas veces, esas personas eran&lt;em&gt; “una enorme muchedumbre que nadie podía contar, venidos de todos los rincones de la tierra; con túnicas blancas y batiendo palmas, alabando sin cesar…”&lt;/em&gt; El pasaje es de una belleza absoluta. Os invito a leerlo, en este tiempo que nos toca vivir, en que la gente no tiene la menor ambición de ser santa, ni en buscar cómo amontonar sus tesoros en el cielo. Y no los juzgo ya que, también los que queremos seguir al Señor estamos muy equivocados sobre el concepto que tenemos de santidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Nosotros creemos que, para ser santos, tenemos que hacer muchas cosas por el Señor; no somos capaces de aceptar que es Él quien hace todo por nosotros. Él nos conduce; hace funcionar nuestro cerebro, refresca cada una de nuestras células, dirige nuestra respiración y nos infunde el Espíritu de vida.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Él nos renueva y fortalece; nos inhala vida y paz; despeja de nuestro interior el temor, la duda, las preocupaciones; llena nuestra vida de verdad y nos hace vibrar con el poder de su presencia en cada uno de nuestros actos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Por eso a mí me parece que, el día de Todos los Santos, es el momento oportuno para tomar conciencia de que la santidad no es una utopía, ni algo de extrema complejidad. La santidad consiste en hacer grande lo pequeño y sublime lo trivial, sabiendo amar y regalar amor a cuantos se crucen en nuestro camino. Pero ¿cómo hacerlo?&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Muy sencillo, sabiendo observar para darnos cuenta de que cada día de nuestra vida, es un milagro lleno de oportunidades y posibilidades para hacer el bien, para ayudar a los demás, para estar receptivo a todos los dones que se nos regalan. Para percibir, todas esas cosas sencillas que, por su evidencia  pasamos por alto.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Os aseguro que, si lo hiciésemos así, nos daríamos cuenta de los gestos sinceros; del cariño de los nuestros; de tantas manos tendidas; de las sonrisas que se nos entregan… y de que, Dios ha puesto mucha gente admirable en nuestro camino.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Pero, sobre todo, seríamos capaces de valorar la oportunidad que se nos ofrece de seguir la senda de la santidad en cualquier momento de nuestra vida, sin importar lo que estemos haciendo, sino revisando dónde y cómo se encuentra nuestro corazón. Sin embargo, y a pesar de todo, no podremos eludir esos momentos en que notamos que tiran de de nosotros por todos los sitios. Tiempos, en que nos parece que el compromiso nos pesa demasiado. Épocas en que pensamos en abandonar…&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Mas yo os digo: no demos cabida a esos pensamientos. No nos cansemos nunca de hacer el bien. No nos cansemos de volver a intentarlo. No digamos “ya no puedo más”&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;No os imagináis la fuerza que descubre, la persona que sigue haciendo un nuevo esfuerzo.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;-       Siempre se puede un poco más, cuando se trata de ayudar a los otros.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;-       Siempre se puede un poco más, cuando se trata de perdonar.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;-       Siempre se puede un poco más, cuando se trata de servir.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;-       Siempre se puede un poco más, cuando se trata de sufrir.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;-       Siempre se puede un poco más, cuando se trata de darte a los hermanos.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Porque siempre se puede ser un poco más optimista, un poco más confiado, un poco más valiente, un poco más agradecido. En definitiva, siempre se puede estar, un poco más cerca de la santidad.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;Análisis Digital&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-4554354550867922840?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/4554354550867922840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/los-santos-sin-nombre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/4554354550867922840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/4554354550867922840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/los-santos-sin-nombre.html' title='LOS SANTOS SIN NOMBRE'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-2333298619754954777</id><published>2011-10-27T15:32:00.000-07:00</published><updated>2011-10-27T15:49:19.633-07:00</updated><title type='text'>Algo en lo que pensar: ¿Qué civilización queremos construir?</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: Arial, Tahoma, Verdana; line-height: 20px; background-color: rgb(255, 255, 255); "&gt;&lt;h1 class="entry-title" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: Arial, Tahoma, Verdana; text-decoration: none; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 5px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; font-size: 20px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h1&gt;&lt;div class="entry-content"&gt;&lt;h3 style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: Arial, Tahoma, Verdana; text-decoration: none; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 5px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;Andrés Martínez Esteban. Sacerdote. E&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;l pasado viernes 21, la Conferencia Episcopal Española publicó una nota ante las próximas elecciones generales. Como ya sucedió en otras ocasiones, los obispos españoles recuerdan la doctrina de la Iglesia y presentan algunas consideraciones que ayuden a “los católicos y a cuantos deseen escucharnos”, a ejercer responsablemente el derecho al voto.&lt;a href="http://www.analisisdigital.org/wp-content/uploads/2011/10/martinez_esteban_andres.jpg" style="color: rgb(0, 136, 179); text-decoration: none; "&gt;&lt;img class="alignright size-thumbnail wp-image-8495" title="martinez_esteban,_andres" src="http://www.analisisdigital.org/wp-content/uploads/2011/10/martinez_esteban_andres-110x110.jpg" alt="" width="110" height="110" style="border-top-style: none; border-right-style: none; border-bottom-style: none; border-left-style: none; border-width: initial; border-color: initial; float: right; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 10px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; display: inline; max-width: 100%; " /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Al hilo de esta nota, me gustaría reflexionar sobre dos preguntas que surgen habitualmente, ante un comunicado de este tipo: ¿puede la Iglesia Católica intervenir en estas cuestiones? ¿Qué puede la Iglesia Católica aportar a la democracia?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La primera cuestión responde a la permanente tensión que, desde hace siglos, vive el llamado “poder temporal” y el “poder espiritual”, y que actualmente está presente en el debate sobre la laicidad del Estado. Una laicidad reconocida por la Iglesia, cuando se entiende “como autonomía de la esfera civil y política de la esfera religiosa y eclesiástica -&lt;em&gt;nunca de la esfera moral&lt;/em&gt;- … El hecho de que algunas de estas verdades [morales] también sean enseñadas por la Iglesia, no disminuye la legitimidad civil y la “laicidad” del compromiso de quienes se identifican con ellas” (Congregación para la Doctrina de la Fe, &lt;em&gt;Nota doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y conducta de los católicos en la vida política&lt;/em&gt;, n. 6).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El derecho que la Iglesia tiene a intervenir en estos asuntos, está avalado, por una parte, por la misma misión de la Iglesia, que ejerce legítimamente su derecho a emitir un juicio moral sobre asuntos de orden político “cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas” (Concilio Vaticano II, &lt;em&gt;Gaudium et spes&lt;/em&gt; 76).  Y, por otra, por la libertad religiosa que ampara la Constitución. Como cualquier otra institución, la Iglesia no sólo tiene el derecho, sino también el deber de hacer oír su voz en temas que son de gran trascendencia para la vida pública española. Ahora bien, esto no significa, como recuerdan los obispos españoles, citando palabras del Papa, que el cristianismo imponga “al Estado y a la sociedad un derecho revelado, un ordenamiento jurídico derivado de una revelación”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Y ¿qué puede la Iglesia aportar a la democracia? Puede aportar una “razón ética”. Es cierto que la democracia es el sistema que mejor permite el ejercicio de la libertad de todos. Sin embargo, también es cierto que se puede caer en una “dictadura de las mayorías”, si un sistema democrático careciera de una norma objetiva, de una ética, que respete la dignidad de la persona humana. Como recordaba Benedicto XVI en Madrid, algunos “creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces y cimientos que ellos mismos; desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar a cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Así ha sucedido en siglo XX, cuando Hitler y el partido nazi llegaron al poder gracias a unas elecciones democráticas. Cuando las repúblicas que estaban bajo un régimen comunista, se denominaban “democráticas”. Y cuando los terroristas de ETA hablan de “proceso democrático” para justificar sus crímenes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Entonces, ¿qué puede ofrecer el cristianismo a la democracia? Lo resumiría en tres puntos, pero podrían ser más:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ol start="1" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;li style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 20px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Pone de manifiesto que el Estado tiene límites. Está formado por una estructura imperfecta y no puede tener pretensiones de totalidad, porque se convertiría en un totalitarismo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 20px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Introduce una Razón que permite distinguir el bien y el mal, la verdad y la mentira, es decir, nos salva de la dictadura del relativismo.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 20px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Muestra una verdad y unos valores que son anteriores al Estado y que no necesitan la aprobación de éste o del consenso de los ciudadanos. Son verdades inmutables que trascienden el tiempo y el espacio, y que no quitan nada al pluralismo y la tolerancia, sino que garantizan la libertad.&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Al final la cuestión de fondo es: ¿qué civilización queremos construir? ¿en que mundo queremos vivir? Estamos llamados a construir, lo que Juan Pablo II llamó, la civilización del amor. Esto supone implicarnos en una sociedad que es la nuestra, y en la que no podemos pasar indiferentes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Ante legislaciones contrarias al derecho a la vida; ante modelos educativos que tienden a destruir a la persona o negar su trascendencia; ante la falta de una política que defienda el matrimonio y la familia; en bien de la justicia y el derecho; no podemos estar de brazos cruzados como si eso no fuera con nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;“… el cristiano no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. La fe es decidirse a estar con el Señor para vivir con él. Y este ‘estar con él’ nos lleva a comprender las razones por las que se cree. La fe, precisamente porque es un acto de la libertad, exige también la responsabilidad social de lo que se cree” (Benedicto XVI, &lt;em&gt;Porta fidei &lt;/em&gt;10).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 10px; padding-left: 0px; text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Publicado en Análisis Digital.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-2333298619754954777?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/2333298619754954777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/que-civilizacion-queremos-construir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2333298619754954777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2333298619754954777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/que-civilizacion-queremos-construir.html' title='Algo en lo que pensar: ¿Qué civilización queremos construir?'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-7642572491704572708</id><published>2011-10-09T11:20:00.000-07:00</published><updated>2011-10-09T11:28:59.368-07:00</updated><title type='text'>LA VIRGEN DEL PILAR</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-3dsRK_1jC_o/TpHn29udDRI/AAAAAAAAAPA/IQx2OGtoFKQ/s1600/Virgen%2Bdel%2BPilar.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 133px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-3dsRK_1jC_o/TpHn29udDRI/AAAAAAAAAPA/IQx2OGtoFKQ/s200/Virgen%2Bdel%2BPilar.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661561138049781010" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El artículo que reproducimos fue escrito por el actual San Josemaría. Este artículo póstumo&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;se publicó en Libro de Aragón, por &lt;st1:personname productid="la CAMP" st="on"&gt;la CAMP&lt;/st1:personname&gt; de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1976.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;"En el artículo que recogemos a continuación el Fundador del Opus Dei expone la riqueza teológica que encierran algunos de los títulos con los que &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; ha honrado a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; a lo largo de los tiempos"&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La teología ha ideado en los siglos pasados una sentencia que resume el amor de los cristianos a &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios: de Maria, nunquam satis, nunca podremos excedernos en hablar y escribir sobre la dignidad de la que dio su carne y su sangre a &lt;st1:personname productid="la Segunda Persona" st="on"&gt;la Segunda Persona&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Trinidad Sant￭sima." st="on"&gt;la Trinidad  Santísima.&lt;/st1:personname&gt; Hago mía una vez más esa expresión, mientras redacto estas páginas sobre &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la  Virgen&lt;/st1:personname&gt; del Pilar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Los temas se acumulan en el corazón y en la memoria. Por un lado, la historia de una maravillosa advocación mariana, tan ligada al inicio de la evangelización de España; los milagros realizados en la tierra aragonesa por las manos de María; la maternal protección de Nuestra Señora a todos los que han acudido y acuden, desde el mundo entero, a este santuario de la misericordia divina. Por otro lado, mis recuerdos personales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La devoción a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; del Pilar comienza en mi vida, desde que con su piedad de aragoneses la infundieron mis padres en el alma de cada uno de sus hijos. Más tarde, durante mis estudios sacerdotales, y también cuando cursé la carrera de Derecho en &lt;st1:personname productid="la Universidad" st="on"&gt;la Universidad&lt;/st1:personname&gt; de Zaragoza, mis visitas al Pilar eran diarias. En marzo de 1925 celebré mi primera Misa en &lt;st1:personname productid="la Santa Capilla." st="on"&gt;la Santa  Capilla.&lt;/st1:personname&gt; A una sencilla imagen de &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; del Pilar confiaba yo por aquellos años mi oración, para que el Señor me concediera entender lo que ya barruntaba mi alma. Domina! —le decía con términos latinos, no precisamente clásicos, pero sí embellecidos por el cariño—, ut sit!, que sea de mí lo que Dios quiere que sea.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;He tenido luego muchas pruebas palpables de la ayuda de &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la  Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios: lo declaro abiertamente como un notario levanta acta, para dar testimonio, para que quede constancia de mi agradecimiento, para hacer fe de sucesos que no se hubieran verificado sin la gracia del Señor, que nos viene siempre por la intercesión de su Madre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Pero no vamos a tratar ni de la historia de la advocación a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la  Virgen&lt;/st1:personname&gt; del Pilar —conocida por todos, constantemente relatada, transmitida por siglos de padres a hijos—, ni de mis recuerdos personales. Me gusta vivir ese buen pudor que reserva las cosas profundas del alma a la intimidad entre el hombre y su Padre Dios, entre el niño que ha de intentar ser todo cristiano y &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; que lo aprieta siempre en sus brazos. Desearía, en cambio, que estas manifestaciones mías sobre &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la  Virgen&lt;/st1:personname&gt; del Pilar fueran una ocasión para que considerásemos algunos puntos de la fe de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; sobre María, y algunas de las devociones con las que el pueblo fiel la ha honrado a lo largo de los tiempos, y la sigue honrando con cariño filial.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;María se llama Madre de Dios porque Ella concibió y de Ella nació el Verbo hecho carne. Este dogma de &lt;st1:personname productid="la Maternidad" st="on"&gt;la Maternidad&lt;/st1:personname&gt; divina de Nuestra Señora constituye la fuente y la raíz de los privilegios con que el Señor decidió adornarla. María es &lt;st1:personname productid="la Santa Virgen" st="on"&gt;la Santa Virgen&lt;/st1:personname&gt;, antes del parto, en el parto y después del parto, como enseña el viejo y amadísimo catecismo de la doctrina cristiana. En Ella se cumplieron las proféticas palabras que el Espíritu Santo puso en boca de Isaías: una virgen concebirá y dará a luz un hijo, será su nombre Emmanuel1.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Como preparación a ese portento, Nuestra Señora había sido preservada del pecado original y concebida Inmaculada. Es la llena de gracia2, como la saludó San Gabriel. No sólo con muchas gracias, sino llena, con toda la gracia; por eso el Arcángel añade: Dominus tecum3 , el Señor está en ti, en ti todo el amor de Dios Padre, todo el fuego divino del Espíritu Santo; en ti toma carne el Verbo. En los misterios centrales de nuestra fe cristiana —&lt;st1:personname productid="la Sant￭sima Trinidad" st="on"&gt;la  Santísima Trinidad&lt;/st1:personname&gt;, &lt;st1:personname productid="la Encarnaci￳n" st="on"&gt;la Encarnación&lt;/st1:personname&gt; del Verbo y &lt;st1:personname productid="la Redenci￳n" st="on"&gt;la Redención&lt;/st1:personname&gt; del género humano— participa María, criatura como nosotros, pero ensalzada por encima de los hombres y de los ángeles: más que Ella, sólo Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El cuerpo purísimo de &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios no quedó sujeto a la corrupción del sepulcro, ni hubo de esperar su glorificación hasta el fin del mundo. &lt;st1:personname productid="La Inmaculada Virgen" st="on"&gt;La  Inmaculada Virgen&lt;/st1:personname&gt;, terminado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial4. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;La Iglesia&lt;/st1:personname&gt; define como dogmas de fe estas verdades fundamentales de la existencia de María: su Maternidad divina, su perpetua Virginidad, su Inmaculada Concepción, su Asunción a los Cielos. Y el Magisterio ordinario y universal de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; propone también, a la fe de los cristianos, la doctrina sobre otros privilegios y prerrogativas de Nuestra Señora.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La aclama como Corredentora, Mediadora ante el Señor, indisolublemente unida a su Hijo, único Mediador entre Dios y la humanidad. La intervención de María, su corredención real no puede separarse de &lt;st1:personname productid="la Redenci￳n" st="on"&gt;la Redención&lt;/st1:personname&gt; de Cristo. Mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt;, y allí, no sin designio divino, permaneció en pie, sufriendo profundamente con su Unigénito y asociándose con entrañas de Madre a su Sacrificio, consintiendo amorosamente a la inmolación de &lt;st1:personname productid="la V￭ctima" st="on"&gt;la Víctima&lt;/st1:personname&gt; que Ella misma había engendrado5.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Viendo Jesús a María y al discípulo amado, que estaba allí, se dirige a su Madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después habla con el discípulo: ahí tienes a tu Madre. Desde aquel momento la recibió el discípulo por suya6. Y nosotros por nuestra. Dios nos la entrega como Madre de todos los regenerados en el Bautismo, y convertidos en miembros de Cristo: Madre de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; entera. Vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros unidos a otros miembros, escribe San Pablo7. La que es Madre del Cuerpo es Madre de todos los que se incorporan a Cristo, desde el primer brote de la vida sobrenatural, que se inicia en el Bautismo y se robustece con el crecimiento de los dones del Espíritu Santo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Trasladémonos con la imaginación a Caná, para descubrir otra de las prerrogativas de María. Nuestra Señora pide a su Hijo que remedie aquella triste situación, de un convite de bodas donde no tenían vino. Indica a los criados: haced lo que el os diga8. Y Jesús realiza lo que su Madre le había sugerido, con maternal omnipotencia. Si así obró Cristo para ayudar a aquella gente en un problema doméstico, ¿cómo no escuchará a su Madre, cuando María le ruega por todos sus hijos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Dios quiere conceder a los hombres su gracia, y quiere darla a través de María. Distamos mucho, escribía San Pío X, de atribuir a &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la  Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios una virtud productora de la gracia sobrenatural, virtud que sólo pertenece a Dios. Sin embargo, puesto que María sobresale por encima de todos en santidad y en unión con Jesucristo, y ha sido asociada por Jesucristo a la obra de &lt;st1:personname productid="la Redenci￳n" st="on"&gt;la Redención&lt;/st1:personname&gt;, Ella nos merece de congruo, como dicen los teólogos, lo que Jesucristo nos ha merecido de condigno, y ella es el ministro supremo de la dispensación de las gracias9. Ella es la seguridad, Ella es el principio y el asiento de la sabiduría; y Ella, &lt;st1:personname productid="la Virgen Madre" st="on"&gt;la Virgen Madre&lt;/st1:personname&gt;, medianera de todas las gracias, es la que nos llevará de la mano hasta su Hijo, Jesús.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;La Madre&lt;/st1:personname&gt; de Cristo, Rey y Señor de todo lo creado, Rey de un reino de vida, de verdad, de santidad, de gracia, de justicia, de amor y de paz10, es Reina también del mundo, de los hombres y de los ángeles. Reina que ansía reinar, antes que nada, en los corazones de sus hijos. Así son las madres: no buscan el clamor aparatoso; esperan esas pequeñas manifestaciones de que los hijos no las olvidan, de que el pensamiento y el corazón saltan de gozo —una alegría tranquila, serena, profunda— cuando se piensa en la madre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Pero los buenos hijos saben entregar a su madre más de lo que pide. ¿Hace falta poner ejemplos, al escribir sobre &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; del Pilar? Entre las paredes de este templo —que parecen de piedra y son de amor—, se ha encendido el cariño de muchas generaciones de cristianos. Mi preferencia va a los gestos y a las palabras que han quedado entre cada alma y &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios; a esos millones de jaculatorias, de piropos callados, de lágrimas contenidas, de rezos de niños, de tristezas convertidas en gozo al sentir en el alma la caricia amorosa de Nuestra Madre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El culto a Santa María, las muestras de amor a &lt;st1:personname productid="la Sant￭sima Virgen" st="on"&gt;la  Santísima Virgen&lt;/st1:personname&gt; pertenecen al patrimonio de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; universal. No puede decirse que sean propias o exclusivas de un determinado país o de una institución religiosa. Se han plasmado en devociones, aprobadas y recomendadas por &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, unidas a ese tesoro de fe que forman los dogmas y los extraordinarios atributos que acabo brevemente de mencionar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Para mí, la primera devoción mariana —me gusta verlo así— es &lt;st1:personname productid="la Santa Misa." st="on"&gt;la Santa Misa.&lt;/st1:personname&gt; En la fiesta de &lt;st1:personname productid="la Maternidad" st="on"&gt;la Maternidad&lt;/st1:personname&gt;, &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; ha recogido esta oración: Oh, Dios, que en la fecunda virginidad de María Santísima has dado a los hombres los tesoros de la salvación eterna, concédenos que experimentemos la intercesión de Aquella por la que hemos sido hechos dignos de acoger al Autor de la vida, Jesucristo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Cada día, al bajar Cristo a las manos del sacerdote, se renueva su presencia real entre nosotros con su Cuerpo, con su Sangre, con su Alma y con su Divinidad: el mismo Cuerpo y la misma Sangre que tomó de las entrañas de María. En el Sacrificio del Altar, la participación de Nuestra Señora nos evoca el silencioso recato con que acompañó la vida de su Hijo, cuando andaba por la tierra de Palestina. &lt;st1:personname productid="La Santa Misa" st="on"&gt;La Santa Misa&lt;/st1:personname&gt; es una acción de &lt;st1:personname productid="la Trinidad" st="on"&gt;la Trinidad&lt;/st1:personname&gt;: por voluntad del Padre, cooperando el Espíritu Santo, el Hijo se ofrece en oblación redentora. En ese insondable misterio, se advierte, como entre velos, el rostro purísimo de María: Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, Esposa de Dios Espíritu Santo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El trato con Jesús, en el Sacrificio del Altar, trae consigo necesariamente el trato con María, su Madre. Quien encuentra a Jesús, encuentra también a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; sin mancilla, como sucedió a aquellos santos personajes —los Reyes Magos— que fueron a adorar a Cristo: entrando en la casa, hallaron al Niño con María, su Madre11. Pero la vida sobrenatural es rica, variada: en otros instantes, llegaremos a Jesús si pasamos antes por María. Nuestra oración a &lt;st1:personname productid="la Sant￭sima Virgen" st="on"&gt;la Santísima Virgen&lt;/st1:personname&gt; se convierte así en un itinerario que, poco a poco, nos va acercando al Corazón amabilísimo de Jesucristo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿Cómo entender, si no, el Rosario, maravillosa y universal devoción mariana? El Santo Rosario constituye una oración, una plegaria cuajada de actos de fe, de esperanza, de amor, de adoración y de reparación. No me canso nunca de recomendarlo a todos, para que lo recen en sus hogares, que han de ser —como el de Nazaret— focos de noble cariño humano y de amor divino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Los misterios de gozo recogen cinco escenas entrañables —hablo con terminología ascética clásica— de &lt;st1:personname productid="la Trinidad" st="on"&gt;la Trinidad&lt;/st1:personname&gt; de la tierra: Jesús, María y José. Allí se aprende a venerar al Santo Patriarca, Nuestro Padre y Señor, varón recto, justo, delicado. Allí Santa María encarna para nosotros todas las virtudes cristianas: la fe, el amor, la santa esperanza, la humildad, el espíritu de servicio, la obediencia rendida a Dios. Allí nace Dios, de nuevo, pidiendo otra vez posada en el corazón de cada uno.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Así cabría discurrir por los misterios dolorosos y gloriosos, y lo mismo por la explosión de júbilo y de amor que son las letanías. El que recite el Rosario con perseverancia, con sencillez, desde lo hondo de su alma, saboreará cada día esos distintos y maravillosos descubrimientos de los tesoros de gracia que Nuestro Padre tiene preparados para sus hijos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Es cuestión de amor, no de un sentimiento superficial que necesite el apoyo de la emoción, aunque no rechacemos el fervor sensible, si Dios quiere dárnoslo. Amar a María significa conocerla, tratarla; tratar a María —ya lo he dicho— es también conocer y tratar a su Hijo, penetrarse de su palabra, cuidar, hasta la fidelidad en los detalles, su enseñanza: la fe de nuestra Santa Iglesia Católica.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Pero no debemos preocuparnos si, al principio, existe sólo el buen empeño de rezar, casi maquinalmente, una pequeña plegaria a Nuestra Señora. Cuando esa oración sincera brota de un corazón que, a pesar de los pesares, no ha olvidado los desvelos maternos, Santa María alienta esa frágil brasa y lleva el alma al deseo de formarse en la doctrina de su Hijo. Aquella corta plegaria — el tenue rescoldo cubierto entre las cenizas— se transforma en fuego que quema las miserias personales, capaz de atraer a otros a la luz de Cristo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Hay muchas devociones marianas, además del rosario, como son muchos los modos de expresar el cariño a nuestra madre de la tierra; unos hijos lo demuestran con un beso; otros, con el regalo de unas flores; otros, con silencios que confían a los ojos la intensidad del afecto. Cosa análoga ocurre con el amor a nuestra Madre del Cielo: abundan las devociones, y no han de estar todas incorporadas en la piedad de cada cristiano. Pero he de asegurar, al mismo tiempo, que no posee la plenitud de la fe el que no revela de alguna manera su amor a María.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En estas páginas, me dirijo especialmente a los millones de cristianos, repartidos por el mundo entero, que invocan a Santa María con el título de Nuestra Señora del Pilar. Al escribirles sobre esta práctica de piedad a &lt;st1:personname productid="la Sant￭sima Virgen" st="on"&gt;la Santísima Virgen&lt;/st1:personname&gt;, me invade la impresión de vender miel al colmenero. No me atrevo a dar lecciones, cuando me refiero a un lugar donde tanto he aprendido. No busco prosélitos, sino cómplices: compañeros en la bendita tarea de cantar a &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la  Madre&lt;/st1:personname&gt; de Dios. Pero tampoco puedo dejar de preveniros ante las circunstancias de estos momentos actuales, cuando en &lt;st1:personname productid="la Santa Madre" st="on"&gt;la Santa Madre&lt;/st1:personname&gt; Iglesia suenan voces confusas — digámoslo con la sinceridad de mi tierra; herejías—, que intentan arrancar la verdad de las inteligencias de los fieles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Escribí cuando era joven —con una convicción cristalizada quizá en aquellos años de mis diarias visitas al Pilar— que a Jesús se va y se vuelve por María. Con esa misma convicción afirmo que no nos ha de extrañar que, los que no desean que los cristianos vayan a Jesús —o que vuelvan a El, si por desgracia lo han perdido—, empiecen silenciando la unión a Nuestra Señora o sosteniendo, como hijos ingratos, que las tradicionales prácticas de piedad están superadas, que pertenecen a una época que se pierde en la historia. Las almas desgraciadas, que alimentan esa confusión, no perciben que quizá involuntariamente cooperan con el enemigo de nuestra salvación, al no recordar aquella sentencia divina: pondré perpetua enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y el suyo12.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Si se abandonan las numerosas devociones marianas, muestras del amor a Nuestra Señora, ¿cómo lograremos los hombres, necesitados siempre de concretar nuestro amor con frases y con gestos, expresar el cariño, la gratitud, la veneración a la que con su fiat —hágase en mí según tu palabra— nos ha convertido en hermanos de Dios y herederos de su gloria?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Si se debilita en el alma del cristiano el trato con María, se inicia un descamino que fácilmente conduce a la pérdida del amor de Dios. &lt;st1:personname productid="La Trinidad Sant￭sima" st="on"&gt;La Trinidad Santísima&lt;/st1:personname&gt; dispuso que el Verbo bajara a la tierra, para redimirnos del pecado y restituirnos la condición sobrenatural de los hijos de Dios; y para que viéramos a Dios en carne como la nuestra, para que admirásemos la demostración palpable, tangible, de que todos hemos sido llamados a ser partícipes de la naturaleza divina13. Y este endiosamiento, que la gracia nos confiere, es ahora consecuencia de que el Verbo ha asumido la naturaleza humana, en las purísimas entrañas de Santa María.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Nuestra Señora, por tanto, no puede desaparecer nunca del horizonte concreto, diario, del cristiano. No es indiferente dejar de acudir a los santuarios que el amor de sus hijos le ha levantado; no es indiferente pasar por delante de una imagen suya, sin dirigirle un saludo cariñoso; no es indiferente que transcurra el tiempo, sin que le cantemos esa amorosa serenata del Santo Rosario, canción de fe, epitalamio del alma que encuentra a Jesús por María.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Ahora entendemos el sentido profundo del Pilar. No es, ni ha sido nunca, ocasión para un sentimentalismo estéril: establece una base firme en la que se asienta una norma de conducta cristiana, real y sólida. En el Pilar, como en Fátima y en Lourdes, en Einsiedeln y en Loreto, en &lt;st1:personname productid="la Villa" st="on"&gt;la  Villa&lt;/st1:personname&gt; de Guadalupe y en esos miles de lugares que la piedad cristiana ha edificado y edifica para María, se educan en la fe los hijos de Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La historia del Pilar nos remonta a los comienzos apostólicos, cuando se iniciaba la evangelización, el anuncio de &lt;st1:personname productid="la Buena Nueva." st="on"&gt;la Buena Nueva.&lt;/st1:personname&gt; Estamos todavía es esa época. Para la grandeza y la eternidad de Nuestro Señor, dos mil años son nada. Santiago, Pablo, Juan y Andrés y los demás apóstoles caminan junto a nosotros. En Roma se asienta Pedro, con la vigilante obligación de confirmar a todos en la obediencia de la fe. Cerrando los ojos, revivimos la escena que nos ha relatado, como en una carta reciente, San Lucas: todos los discípulos, animados de un mismo espíritu, perseveraban juntos en oración, con María, la madre de Jesús14.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El Pilar es signo de fortaleza en la fe, en el amor, en la esperanza. Con María, en el cenáculo, recibimos al Espíritu Santo: de repente sobrevino del cielo un ruido como de viento impetuoso que soplaba y llenó toda la casa donde se habían reunido15. El Paráclito no abandonará a su Iglesia. Nuestra Señora multiplicará en la tierra el número de los cristianos, convencidos de que vale la pena entregar la vida por Amor de Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Monseñor Josemaría Escrivá de Balaguer. Artículo póstumo publicado en Libro de Aragón, por &lt;st1:personname productid="la CAMP" st="on"&gt;la CAMP&lt;/st1:personname&gt; de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1976.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;mso-outline-level:1"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;Notas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;1. Is VII, 14.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;2. Lc I, 28.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;3. Ibid.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;4. Const. apost. Munificentissimus Deus 1-XII-1950.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;5. Concilio Vaticano II, Const. dog. Lumen gentium, n. 54.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;6. Ioan XIX, 26-27.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;7. 1 Cor XII, 27.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;8. Ioan II, 5.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;9. Enc. Ad diem illum, 2-II-1904.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;10. Cfr. Prefacio de la fiesta de Cristo Rey&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;11. Mat II, 11.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;12. Gen III, 15.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;13. 2 Petr I, 4.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;14. Act I, 14.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;15. Act II, 2.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-7642572491704572708?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/7642572491704572708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/la-virgen-del-pilar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/7642572491704572708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/7642572491704572708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/10/la-virgen-del-pilar.html' title='LA VIRGEN DEL PILAR'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-3dsRK_1jC_o/TpHn29udDRI/AAAAAAAAAPA/IQx2OGtoFKQ/s72-c/Virgen%2Bdel%2BPilar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-1591796659044621</id><published>2011-09-08T11:10:00.000-07:00</published><updated>2011-09-08T11:14:09.099-07:00</updated><title type='text'>Madres de sacerdotes de Valencia en Torreciudad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-5EpMZJsFAxc/TmkF0BDR7lI/AAAAAAAAAO4/hGvuYUO3Mlo/s1600/madres%2Bde%2Bsacd%2Bvalencia.jpeg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 166px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-5EpMZJsFAxc/TmkF0BDR7lI/AAAAAAAAAO4/hGvuYUO3Mlo/s400/madres%2Bde%2Bsacd%2Bvalencia.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650053598706527826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span id="ContentPlaceHolder1_LabEntradilla" class="entradillaNoticias2"  style="font-size:14px;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;El pasado día 5 de septiembre un grupo de la  Asociación de Madres, Hermanas y Colaboradoras de Sacerdotes de  Valencia acudió al santuario mariano de Torreciudad. No es la primera vez que acuden a este santuario, pues con frecuencia lo visitan como punto intermedio de las peregrinaciones que realizan al santuario de  Lourdes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-1591796659044621?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/1591796659044621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/09/madres-de-sacerdotes-de-valencia-en.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1591796659044621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1591796659044621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/09/madres-de-sacerdotes-de-valencia-en.html' title='Madres de sacerdotes de Valencia en Torreciudad'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-5EpMZJsFAxc/TmkF0BDR7lI/AAAAAAAAAO4/hGvuYUO3Mlo/s72-c/madres%2Bde%2Bsacd%2Bvalencia.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-5240459618781474886</id><published>2011-08-05T15:10:00.000-07:00</published><updated>2011-08-05T15:16:27.627-07:00</updated><title type='text'>A LAS PUERTAS DE LA JMJ 2011</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Artículo publicado en Análisis Digital:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;5 agosto, 2011 Por Redacción&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Jesús Ortiz López, Doctor en Derecho Canónico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Madrid abre ya sus puertas para acoger &lt;st1:personname productid="la Jornada Mundial" st="on"&gt;la Jornada  Mundial&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la  Juventud&lt;/st1:personname&gt;, encuentro de jóvenes con Benedicto XVI acompañado de cientos de obispos, miles de sacerdotes, seminaristas, consagrados, y de innumerable número de de , familias venidas de los cinco continentes. El Papa entrará por la famosa Puerta de Alcalá acompañado de varios jóvenes._&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Responder a la invitación del Papa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El mensaje de Benedicto XVI para esta Jornada de Madrid glosa unas palabras del Apóstol Pablo escritas a los discípulos de Colosas: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe»[1]. Vale la pena&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;fijarse en algunas ideas expuestas por en este mensaje sobre tres núcleos: estar bien arraigados en Jesucristo, edificar sobre Él, y ser firmes en la fe. Son tres imágenes expresivas que hablan de solidez al cristiano y dichas en pasivo, para destacar que es Cristo mismo quien toma la iniciativa de arraigar, edificar y hacer firmes a los creyentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Arraigados en Cristo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La primera imagen es la del árbol, firmemente plantado en el suelo por medio de las raíces, que le dan estabilidad y alimento. Sin las raíces, sería llevado por el viento, y moriría. Y el Papa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;se pregunta: «¿Cuáles son nuestras raíces? Naturalmente, los padres, la familia y la cultura de nuestro país son un componente muy importante de nuestra identidad».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Edificados sobre Jesucristo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Nuestro contexto cultural alberga una fuerte corriente de pensamiento laicista que quiere apartar a Dios de la vida de las personas y la sociedad, planteando e intentando crear un paraíso sin Él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«Pero la experiencia enseña que el mundo sin Dios se convierte en un “infierno”, donde prevalece el egoísmo, las divisiones en las familias, el odio entre las personas y los pueblos, la falta de amor, alegría y esperanza. En cambio, cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su voz, se construye concretamente la civilización del amor, donde cada uno es respetado en su dignidad y crece la comunión, con los frutos que esto conlleva».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Nunca ha sido fácil ser cristiano&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Muchos jóvenes no logran superar un profundo subjetivismo que detiene el desarrollo de su personalidad. Viendo determinados comportamientos uno se pregunta: ¿será verdad que la edad media de inicio del consumo de drogas de síntesis está en los quince?, ¿acaso es señal de modernidad sobrevivir por las noches a base de alcohol y dormir durante el día?, ¿qué solidaridad puede tener quien se dedica a destrozar el mobiliario urbano? Hay que convencerse de que ser buen cristiano es ser más humano, y que los problemas de fe son problemas de falta de virtudes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La vida cristiana en un hombre o una mujer coherentes con la fe no es posible sin la libertad que responde a la gracia de Dios pues, como decía Pascal, en uno de sus célebres pensamientos: «El conocimiento de Dios sin el de la miseria del hombre engendra orgullo. Pero el conocimiento de esta miseria sin el de Dios engendra desesperación. Sólo el conocimiento de Jesucristo propicia el punto medio, porque hallamos en El a Dios y a nuestra miseria»[2].&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Recoger lo sembrado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Se dan los últimos retoques de logística: organización, alojamientos, voluntariado, y&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;ceremonias para esta JMJ. &lt;st1:personname productid="La Iglesia" st="on"&gt;La Iglesia&lt;/st1:personname&gt; tiene puesta mucha esperanza en Madrid y trabaja sin pausa hasta el final. Es más, &lt;st1:personname productid="la JMJ" st="on"&gt;la JMJ&lt;/st1:personname&gt; no termina cuando el Papa Benedicto XVI vuele a Roma y los miles de participantes regresen a su lugar de origen. Entonces empezará la siega para recoger los frutos de tanta buena siembra. Mejorará la organización de acontecimientos ordinarios, aumentará la participación de los fieles en la vida de &lt;st1:personname productid="La Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, se extenderá la evangelización a nuevos ámbitos de la cultura, la universidad, o el arte,&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;y muchos darán el paso para responder a una vocación de entrega como sacerdotes, dedicados plenamente a tareas apostólicas en medio del mundo, o como consagrados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Los jóvenes, pues, tienen la última palabra. Y las familias, los padres, y profesores debemos trabajar para que esta generación recoja el testigo de la fe,&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;como dice uno de los carteles: ”Necesitamos tu tiempo, tus ganas, tu fuerza, tu idealismo, tu juventud, tu alegría… Te necesitamos a ti”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;[1] Mensaje&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;del Santo Padre Benedicto XVI para &lt;st1:personname productid="la XXVI Jornada" st="on"&gt;la XXVI Jornada&lt;/st1:personname&gt; Mundial de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la Juventud&lt;/st1:personname&gt; 2011. www.vatican.va.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;[2] B.PASCAL, Pensamientos, I, n.192.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-5240459618781474886?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/5240459618781474886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/08/las-puertas-de-la-jmj-2011.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5240459618781474886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5240459618781474886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/08/las-puertas-de-la-jmj-2011.html' title='A LAS PUERTAS DE LA JMJ 2011'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-7562855334292878672</id><published>2011-07-26T01:40:00.000-07:00</published><updated>2011-07-26T01:42:42.388-07:00</updated><title type='text'>Los abuelos: el gusto por la vida</title><content type='html'>&lt;h5&gt;En la memoria litúrgica de san Joaquín y santa Ana, abuelos de Jesús&lt;br /&gt;&lt;/h5&gt;  &lt;div&gt;  &lt;p&gt;Publicamos la carta que ha escrito monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, con motivo del día de los abuelos, la memoria litúrgica de los santos Joaquín y Ana, el 26 de julio.&lt;/p&gt;   &lt;p&gt;Cualquier anuncio de un producto, cualquier presentación de algo resultón, busca para encauzarlo la bella figura de una joven, de un joven, con una música adecuada que se te cuela pegadiza, evitando a toda costa lo que pudiera distorsionar el objetivo del éxito, el triunfo de la ocasión.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así, los ancianos no suelen figurar en los programas de ventas salvo que se trate de productos geriátricos, ni forman parte de ningún protagonismo en una sociedad que parece privilegiar a toda costa lo que deslumbra, lo que seduce, lo que conquista, lo que triunfa aunque haya que construir ídolos de plesiglass en el arte, en la cultura, en la política, cuya fecha de caducidad está controlada rigurosamente por quien en la sombra tiene el mando a distancia que maneja los hilos del mundo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los ancianos, los viejos, los jubilados, los abuelos… no cuentan. Tanto no cuentan que empiezan a molestar cuando su edad o su deterioro físico les hacen sospechosos de un estorbo fatal que se arrincona, se censura o se llega incluso a eliminar. Bajo el eufemismo de una “muerte digna” se pretende excluir a quienes se ha decidido que su vida no debe contar ya, que cuesta demasiado mantenerlos, que no producen nada, que complican los cálculos del egoísmo insolidario.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Frente a esta actitud, destaca el aprecio y la defensa por la vida que la Iglesia siempre ha mantenido y mantendrá. La vida en todas sus fases y circunstancias: desde la del no nacido hasta la del anciano o enfermo terminal. La vejez no es un estigma de castigo, sino un momento en donde poder testimoniar el gusto por la vida, esa vida cargada de experiencia. En este sentido, el Beato Juan Pablo II, en el jubileo del año 2000, durante un encuentro con el mundo de la «tercera edad», dio este precioso testimonio personal: «A pesar de las limitaciones que me han sobrevenido con la edad, conservo el gusto por la vida. Doy gracias al Señor por ello. Es hermoso poderse gastar hasta el final por la causa del reino de Dios».&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por este motivo, llegando la festividad de San Joaquín y Santa Ana, “abuelos” de Jesús por ser los padres de la Virgen María, la Iglesia mira con inmensa alegría y solicitud a nuestros venerables y queridos abuelos. El Papa Benedicto XVI ha escrito unas líneas en las que nos recuerda la importancia que tienen los abuelos en nuestra vida: «En el pasado, los abuelos desempeñaban un papel importante en la vida y en el crecimiento de la familia. Incluso en edad avanzada, seguían estando presentes entre sus hijos, con sus nietos y, a veces, entre sus bisnietos, dando un testimonio vivo de solicitud, sacrificio y entrega diaria sin reservas. Eran testigos de una historia personal y comunitaria que seguía viviendo en sus recuerdos y en su sabiduría… Ojalá que los abuelos vuelvan a ser una presencia viva en la familia, en la Iglesia y en la sociedad. Por lo que respecta a la familia, los abuelos deben seguir siendo testigos de unidad, de valores basados en la fidelidad a un único amor que suscita la fe y la alegría de vivir».&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Con inmenso respeto y con mucha alegría hacemos un homenaje a los abuelos, que siguen sosteniendo en tantos sentidos aquello que permite que la familia siga unida, no pierda sus raíces humanas y cristianas, y representan la sabiduría de quien ha relativizado lo que es secundario y trivial, mientras que no renuncian a lo que de suyo es lo único importante cuando del amor, la vida, la fe, la paz, o la fidelidad se trata.&lt;/p&gt; &lt;p&gt; Por tanta entrega generosa y gratuita, sincera y entera, por un amor que no se ha caducado sino mejorado con el paso de los años, por todo ello: gracias. Y que Dios les siga bendiciendo como a San Joaquín y a Santa Ana.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-7562855334292878672?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/7562855334292878672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/07/los-abuelos-el-gusto-por-la-vida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/7562855334292878672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/7562855334292878672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/07/los-abuelos-el-gusto-por-la-vida.html' title='Los abuelos: el gusto por la vida'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-8853175154579689206</id><published>2011-07-25T03:09:00.000-07:00</published><updated>2011-07-25T04:41:34.935-07:00</updated><title type='text'>SANTIAGO APÓSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-cln2QIuqD0A/Ti1Bq1jwvoI/AAAAAAAAAOw/gkd18XnMc_E/s1600/SantiagoApostol.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 164px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-cln2QIuqD0A/Ti1Bq1jwvoI/AAAAAAAAAOw/gkd18XnMc_E/s200/SantiagoApostol.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5633230913097744002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Como madres de sacerdotes, y haciendo honor a Santiago, el santo patrón protector de España, reproducimos este artículo de Encuentra.com  y felicitamos a todos los Yagos, Santiagos, Jaimes, principalmente si son sacerdotes, seminaristas o en vías de serlo. Contad con nuestra oración:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Santiago Apóstol&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;FESTIVIDAD: 25 de julio&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Hijo de Zebedeo y Salomé. Fue hermano mayor del también apóstol Juan el Evangelista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Datos de los Evangelios&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Hijo de Zebedeo y Salomé. Fue hermano mayor del también apóstol Juan el Evangelista. Su maestro Jesús les puso el sobrenombre de «hermanos boanergués» («hijos del trueno»). Su nombre en hebreo es Jacob (יעקב), pero con el tiempo se ha ido deformando (véase explicación). Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano. Tuvo un papel especial en el desarrollo del milagro de la hija de Jairo (Marcos 5, 21-43) y fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -&lt;st1:personname productid="la Transfiguraci￳n" st="on"&gt;la Transfiguración&lt;/st1:personname&gt; en el monte Tabor (Lucas, 9) y la oración en el Huerto de los Olivos- junto a Simón Pedro y a su hermano Juan.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿Evangelización en Hispania?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Según la leyenda, tras el Pentecostés (hacia 33 dC), cuando los apóstoles son enviados a la predicación, Santiago habría cruzado el mar Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en &lt;st1:personname productid="la Hispania" st="on"&gt;la Hispania&lt;/st1:personname&gt; (actuales España y Portugal). Según unos relatos, su prédica habría comenzado en &lt;st1:personname productid="la Gallaecia" st="on"&gt;la Gallaecia&lt;/st1:personname&gt;, a la que habría llegado tras pasar las Columnas de Hércules, bordeado &lt;st1:personname productid="la B￩tica" st="on"&gt;la Bética&lt;/st1:personname&gt; y la deshabitada costa de Portugal; otras tradiciones afirman su llegada a Tarraco y su viaje por el valle del Ebro, hasta entroncar con la vía romana que recorría las estribaciones de &lt;st1:personname productid="la Cordillera Cant￡brica" st="on"&gt;la  Cordillera Cantábrica&lt;/st1:personname&gt; y terminaba en la actual &lt;st1:personname productid="La Coru￱a. Esta" st="on"&gt;La Coruña. Esta&lt;/st1:personname&gt; tradición hace de Santiago el santo patrón protector de España.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La arqueología no aporta datos que corroboren completamente esta historia –como no atestiguan casi ninguna prédica, salvo la paulina–, ya que los primeros cristianos no llegaron a Galicia en el siglo I, sino a mediados del siglo III. Se conoce, sin embargo, que existían poblaciones cristianas importantes ya durante el siglo II en las ciudades de &lt;st1:personname productid="la B￩tica" st="on"&gt;la Bética&lt;/st1:personname&gt; y &lt;st1:personname productid="la Tarraconense" st="on"&gt;la Tarraconense&lt;/st1:personname&gt;, aunque los restos no permiten distinguirlos claramente de las comunidades judías preexistentes, como en el resto del Imperio, hasta el siglo III. El desarrollo del cristianismo en &lt;st1:personname productid="la Pen￭nsula" st="on"&gt;la  Península&lt;/st1:personname&gt; fue rápido e intenso, como lo indican otras tradiciones y, fundamentalmente, que fuera en Hispania donde se celebrara el primer concilio conocido tras el de Jerusalén (Concilio de Elvira, hacia 303), recién acabada la persecución de Diocleciano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Martirio en Jerusalén&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Fuera de los Evangelios, sólo aparece nombrado en los Hechos de los Apóstoles (Hc 12, 2), cuando, tras una prédica, es martirizado en Jerusalén (es uno de los primeros mártires cristianos) hacia el año 44, degollado por orden de Herodes Agripa I, rey de Judea. Este relato parece contradecir la prédica de Santiago en Hispania, pero tampoco es real. Se sabe que casi todos los apóstoles abandonan Jerusalén y comienzan la predicación al poco de morir Jesús en la cruz, y también se sabe que volvían de vez en cuando a la ciudad (como en el caso del llamado Concilio de Jerusalén, relatado en los Hechos de los Apóstoles).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La tradición que sitúa a Santiago el Mayor en Jerusalén, poco antes de su martirio, la recogen diversos apócrifos neotestamentarios (El libro de &lt;st1:personname productid="la Dormici￳n" st="on"&gt;la  Dormición&lt;/st1:personname&gt; de María, etc.), todos ellos anteriores al "descubrimiento" de &lt;st1:personname productid="la Tumba" st="on"&gt;la  Tumba&lt;/st1:personname&gt; del Apóstol. Según estos relatos, cuando María ve cerca su muerte, recibe la visita de Jesucristo resucitado. Ella le pide que quiere estar rodeada por los apóstoles en el día de su muerte, pero que todos ellos están dispersos por el mundo. Jesucristo se lo concede y permite que sea la misma María, por medio de aparición milagrosa, quien avisara a sus discípulos. La aparición de María a Santiago se habría producido sobre un pilar en Caesaraugusta, columna que se sigue venerando en &lt;st1:personname productid="la Bas￭lica" st="on"&gt;la Basílica&lt;/st1:personname&gt; de Nuestra Señora del Pilar, en la capital aragonesa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Entonces él habría hecho todo el viaje de vuelta desde España hasta Jerusalén para encontrar a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; (ya que ella se encontraba viva allí, en la capital de Judea) antes de su dormición, y entonces habría encontrado la muerte en el martirio. La leyenda se cierra con que sus discípulos habrían llevado su cuerpo (conservado de alguna manera) por el mar Mediterráneo en una mítica embarcación de piedra y habrían costeado el Atlántico nuevamente hasta Galicia, donde lo habrían enterrado justamente en Iria Flavia, donde el obispo Teodomiro lo halló.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La tumba del Apóstol&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Sobre los restos que se conservan bajo la catedral de Compostela jamás se han realizado pruebas científicas, y la autenticidad de los mismos ha sido puesta en duda en numerosas ocasiones, entre otros, por el célebre historiador católico Claudio Sánchez Albornoz: «...pese a todos los esfuerzos de la erudición de ayer y de hoy, no es posible, sin embargo, alegar en favor de la presencia de Santiago en España y de su traslado a ella, una sola noticia remota, clara y autorizada. Un silencio de más de seis siglos rodea la conjetural e inverosímil llegada del apóstol a Occidente, y de uno a ocho siglos la no menos conjetural e inverosímil traslatio. Sólo en el siglo VI surgió entre la cristiandad occidental la leyenda de la predicación de Santiago en España; pero ella no llegó a &lt;st1:personname productid="la Pen￭nsula" st="on"&gt;la Península&lt;/st1:personname&gt; hasta fines del siglo VII.» (C. Sánchez Albornoz: "En los albores del culto jacobeo", en Compostellanum 16 (1971) pp. 37-71).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por una parte, se ha documentado arqueológicamente la existencia previa de un cementerio de origen céltico y reutilizado en distintas épocas por diversos grupos: por los primeros cristianos llegados a la zona de Galicia (después del año 250 aproximadamente), por los suevos (pueblo guerrero germano que ocupó Galicia entre 411 y 585), por los visigodos («godos del oeste», pueblo germano que ocupó España entre 585 y 711 y que en ese periodo tenía su capital en Toledo), y por los musulmanes en el siglo VIII. Estos descubrimientos sólo prueban que Compostela era una necrópolis precristiana, pero no soluciona nada con respecto a la tumba de Santiago, cuyos restos podrían pertenecer bien al mismo apóstol (el tráfico de reliquias comenzaba a desarrollarse en ese periodo), bien a cualquier otro mártir cristiano. Incluso algunos proponen que se trate de los restos del mismísimo Prisciliano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El rey Alfonso ordenó construir una iglesia encima del cementerio (compositum), origen de la catedral de Santiago de Compostela («Santo Jacob del compositum»). Otros sostienen que la palabra Compostela proviene de campus stellae: «campo de las estrellas», debido a las luces que bailoteaban sobre el cementerio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El supuesto descubrimiento de &lt;st1:personname productid="la Tumba" st="on"&gt;la Tumba&lt;/st1:personname&gt; del Apóstol supuso para el rey astur una serie de beneficios: la aglutinación de sus territorios como un solo reino, bajo la especial protección del Apóstol, y la cristianización de la antigua "Vía del Finisterre", ruta seguida tradicionalmente por muchos pueblos de religión céltica, hasta el pretendido fin del mundo. De hecho, las peregrinaciones galas hacia el noroeste de España se han probado arqueológicamente y se puede afirmar que los celtas - en el primer milenio antes de nuestra era - recorrían toda Europa para ir a estos sitios, donde celebraban sus matrimonios y otros ritos. Este camino precristiano se convierte así en el Camino de Santiago o Ruta jacobea, y Compostela en el tercer núcleo de peregrinación medieval, tras Roma y Jerusalén.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En el año 1122, el papa Calixto II instituyó y proclamó que en adelante tuvieran la consideración y privilegios de Año Santo Jacobeo todos los años en los que la fiesta litúrgica de Santiago, el 25 de julio, coincidiera con el día domingo. Los próximos años jacobeos tendrán lugar en 2010 y 2021.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Santiago contra el Islam&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El rey Alfonso y sus descendientes convierten al apóstol en un símbolo del combate contra el islam, naciendo así la imagen de Santiago Matamoros, que se prodigó a lo largo de la ruta jacobea. En el año 859, el rey Ordoño I dijo haber obtenido la victoria sobre los moros (musulmanes) porque se le apareció el apóstol Santiago Matamoros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Santiago, titular de hermandades&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Es una devoción constante en España, siendo el centro de muchas cofradías a lo largo de la península Ibérica. En Huelva es una hermandad joven que se vuelca con el barrio. Otro ejemplo es un pequeño pueblo de &lt;st1:personname productid="La Rioja" st="on"&gt;La  Rioja&lt;/st1:personname&gt;, Viniegra de Abajo, y es &lt;st1:personname productid="la Cofrad￭a" st="on"&gt;la Cofradía&lt;/st1:personname&gt; de Hermanos de Santiago.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Reliquias&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El Monasterio de Cañas posee una reliquia que dicen ser las herraduras del caballo de Santiago, que recogería Diego López II de Haro en la batalla de las Navas de Tolosa y entregaría a su hermana Doña Urraca López de Haro, cuarta abadesa del monasterio.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-8853175154579689206?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/8853175154579689206/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/07/como-madres-de-sacerdotes-y-haciendo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8853175154579689206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8853175154579689206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/07/como-madres-de-sacerdotes-y-haciendo.html' title='SANTIAGO APÓSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-cln2QIuqD0A/Ti1Bq1jwvoI/AAAAAAAAAOw/gkd18XnMc_E/s72-c/SantiagoApostol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-6922154077755549337</id><published>2011-06-26T16:02:00.000-07:00</published><updated>2011-06-26T16:19:58.712-07:00</updated><title type='text'>EL DÍA MÁS FELIZ DE JOSEPH RATZINGER</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-vH8HLWiTfwc/Tge7YtbgeNI/AAAAAAAAAOg/3l1XPNcFHDc/s1600/7a0e12263388d1fc5e5f3b370fad43a5.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 280px; height: 186px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-vH8HLWiTfwc/Tge7YtbgeNI/AAAAAAAAAOg/3l1XPNcFHDc/s320/7a0e12263388d1fc5e5f3b370fad43a5.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5622668692981577938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Como madres de Sacerdotes e hijas de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, os invitamos a estar especialmente unidas en la oración por el Santo Padre y por las vocaciones sacerdotales; por lo que significa ser madres de SACERDOTES y nuestra responsabilidad en la santidad y perseverancia de nuestros hijos. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;EL DÍA MÁS FELIZ DE JOSEPH RATZINGER&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;60 años de ordenación, redescubrimiento de la belleza del sacerdocio&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;CIUDAD DEL VATICANO, domingo 26 de junio de 2011 (ZENIT.org).- El próximo 29 de junio Benedicto XVI recodará los sesenta años del “momento más importante de mi vida”, su ordenación sacerdotal, recibida en la catedral de Freising, cerca de Munich.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Recibió el sacramento, junto a su hermano mayor, Georg, de manos del cardenal Michael von Faulhaber, conocido como gran opositor al nazismo. “Adsum”, “Aquí estoy”, fueron las palabras que pronunció en latín, ante Dios y ante el pueblo el joven Joseph Ratzinger, a sus 24 años.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El próximo miércoles &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; universal revivirá ese día, pero el papa no quiere que sea un momento de exaltación de su persona, mas bien espera que sirva para promover entre &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; el agradecimiento a Dios por el don del sacerdocio y pedirle que suscite nuevas vocaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;De aquel espléndido día de verano, Joseph Ratzinger recuerda un detalle que para otros pasó desapercibido y que comparte en su libro “Mi vida” (Ed. Encuentro, 1997).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“No se debe ser supersticioso --escribe en esas memorias--, pero en el momento que el anciano arzobispo impuso sus manos sobre las mías, un pajarillo --tal vez una alondra-- se elevó del altar mayor de la catedral y entonó un breve canto gozoso; para mí fue como si una voz de lo alto me dijese: va bien así, estás en el camino justo”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Fue en esos días cuando Joseph Ratzinger descubrió lo que significa el sacerdote para la gente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“El día de la primera Misa, fuimos acogidos en todas partes --también entre personas completamente desconocidas-- con una cordialidad que hasta aquel momento no me podría haber imaginado”, prosigue el papa en sus memorias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“Experimenté así, muy directamente, cuán grandes esperanzas ponían los hombres en sus relaciones con el sacerdote, cuánto esperaban su bendición, que viene de la fuerza del Sacramento. No se trataba de mi persona ni la de mi hermano: ¿qué podrían significar, por sí mismos, dos hermanos como nosotros, para tanta gente que encontrábamos? Veían en nosotros a unas personas a las que Cristo había confiado una tarea para llevar su presencia entre los hombres; así, justamente porque no éramos nosotros quienes estábamos en el centro, nacían tan rápidamente relaciones de amistad”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;(Re)descubrimiento del sacerdocio&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Este mismo (re)descubrimiento del sacerdocio, a nivel universal es el objetivo que se plantea Benedicto XVI al celebrar su aniversario del sacerdocio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En este contexto, el prefecto de &lt;st1:personname productid="la Congregaci￳n" st="on"&gt;la Congregación&lt;/st1:personname&gt; vaticana para el Clero, el cardenal Mauro Piacenza, ha enviado una carta a los obispos del mundo para promover 60 horas de adoración eucarística por la santificación de los sacerdotes, por las nuevas vocaciones y por Benedicto XVI.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En el texto, firmado también por el secretario de &lt;st1:personname productid="la Congregaci￳n" st="on"&gt;la  Congregación&lt;/st1:personname&gt; para el Clero, el arzobispo Celso Morga Iruzubieta, se explica que las horas de adoración eucarística dedicadas a esta intención pueden ser continuas o pueden distribuirse durante el mes de junio, y debe comprometer “de manera particular, a los sacerdotes”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“El culmen de este recorrido de oración podría coincidir con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús --Jornada de santificación sacerdotal--, el próximo viernes 1 de julio”, añade la carta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Con esta iniciativa, &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; pretende homenajear “al pontífice con una extraordinaria corona de oraciones y de unidad sobrenatural, capaz de mostrar el centro real de nuestra vida, de la que surge todo esfuerzo misionero y pastoral, así como el auténtico rostro de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; y sus sacerdotes”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por Jesús Colina&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;h1 style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:14.4pt"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;span style="font-size: 8.5pt; font-family: Helvetica; color: rgb(47, 59, 81); text-transform: uppercase; "&gt;ORACIÓN DEL PAPA POR SU 60 ANIVERSARIO COMO SACERDOTE&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;p style="text-align: justify;margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-left: 0cm; margin-bottom: 0.0001pt; line-height: 19.2pt; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;color:black"&gt;CIUDAD DEL VATICANO, domingo 26 de junio de 2011 (&lt;a href="http://www.zenit.org/"&gt;&lt;span style="color:#011287;text-decoration:none;text-underline:none"&gt;ZENIT.org&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;).- Ofrecemos a continuación el texto de la oración que el Papa Benedicto XVI ha compuesto para el 60 aniversario de su ordenación como sacerdote, que se cumple el próximo miércoles 29 de junio, y que ha sido hecha pública por &lt;st1:personname productid="la Santa Sede." st="on"&gt;la Santa Sede.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:19.2pt"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;color:black"&gt;* * * * *&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;color:black"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:19.2pt"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;color:black"&gt;Señor,&lt;br /&gt;te damos gracias&lt;br /&gt;porque has abierto tu corazón para nosotros;&lt;br /&gt;porque en tu muerte y en tu resurrección&lt;br /&gt;te has convertido en fuente de vida.&lt;br /&gt;Haz que seamos personas vivientes,&lt;br /&gt;vivientes de tu fuente,&lt;br /&gt;y dónanos el poder ser nosotros también fuentes,&lt;br /&gt;capaces de donar a este nuestro tiempo&lt;br /&gt;agua de vida.&lt;br /&gt;Te damos gracias&lt;br /&gt;por la gracia del ministerio sacerdotal.&lt;br /&gt;Señor, bendícenos&lt;br /&gt;y bendice a todos los hombres de este tiempo&lt;br /&gt;que están sedientos y en la búsqueda&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height:19.2pt"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;color:black"&gt;Amén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-6922154077755549337?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/6922154077755549337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/06/el-dia-mas-feliz-de-joseph-ratzinger_26.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6922154077755549337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6922154077755549337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/06/el-dia-mas-feliz-de-joseph-ratzinger_26.html' title='EL DÍA MÁS FELIZ DE JOSEPH RATZINGER'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-vH8HLWiTfwc/Tge7YtbgeNI/AAAAAAAAAOg/3l1XPNcFHDc/s72-c/7a0e12263388d1fc5e5f3b370fad43a5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-5124220427702111021</id><published>2011-06-16T14:45:00.000-07:00</published><updated>2011-06-16T14:52:08.667-07:00</updated><title type='text'>FIESTA DE JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-zMZM_2rDE44/Tfp68ggt_0I/AAAAAAAAANM/-y5My-o-WtE/s1600/SUMO-Y-ETERNO-SACERDOTE%25281%2529.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 186px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-zMZM_2rDE44/Tfp68ggt_0I/AAAAAAAAANM/-y5My-o-WtE/s200/SUMO-Y-ETERNO-SACERDOTE%25281%2529.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5618938665036021570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, ha presidido esta mañana una Eucaristía con motivo de &lt;st1:personname productid="la Fiesta" st="on"&gt;la Fiesta&lt;/st1:personname&gt; de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, Jornada de Santificación Sacerdotal, en el claustro del Monasterio de las HH. Oblatas de Cristo Sacerdote (c/ General Aranaz, 22). Con el han concelebrado el Nuncio emérito en el Reino Unido, Mons. Faustino Sainz, y el Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. Fidel Herráez, y más de 200 sacerdotes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En su homilía, el Cardenal ha recordado que &lt;st1:personname productid="la Fiesta Jesucristo" st="on"&gt;la  Fiesta Jesucristo&lt;/st1:personname&gt; Sumo y Eterno Sacerdote “forma parte del calendario litúrgico de España pero no del de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Universal" st="on"&gt;la Iglesia Universal&lt;/st1:personname&gt; todavía”. “Está situada litúrgicamente entre el final del tiempo de &lt;st1:personname productid="la Pascua" st="on"&gt;la Pascua&lt;/st1:personname&gt; -que culmina en el Domingo de Pentecostés- y el Domingo de &lt;st1:personname productid="la Sant￭sima Trinidad" st="on"&gt;la Santísima Trinidad&lt;/st1:personname&gt; y &lt;st1:personname productid="la Fiesta" st="on"&gt;la Fiesta&lt;/st1:personname&gt; del Corpus Christi, en el misterio de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, constituida y viviendo a partir del agua y la sangre que sale del costado de Cristo el Viernes Santo, que se ve llena del espíritu fruto de esa oblación y sacrificio de Aquél que fue sacerdote y víctima a la vez, de Cristo Jesús, y que termina siendo enviada al mundo para llevar al hombre la gran noticia de la salvación, el gran tiempo de la gracia. Ahí, se sitúa la verdad del sacramento del orden, del sacerdocio ministerial”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Haciendo referencia a las lecturas, ha afirmado que “nuestro sacerdocio y nuestro ministerio sacerdotal se coloca con un doble reflejo hacia el mundo y hacia el hombre: el de llevarles &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la Palabra&lt;/st1:personname&gt;, los Sacramentos, que sean para ellos vida de Salvación, con una caridad que hay calificar de pastoral, es decir, viviendo nuestro sacerdocio con el estilo, la forma y el modo como vivió Cristo sus años de anuncio del Reino de Dios, que culminan con &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt;”. “Dentro del gran Sacramento, el gran signo de ese sacrificio único, esa oblación perpetua, ese sacerdote que no deja de interceder por nosotros ante el Padre, se nos da a &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; y a través de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; y por nuestro servicio ministerial al mundo: es el Sacramento de &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt;”, señaló. “Recordar estas verdades de fe en la celebración de esta mañana, dijo, es siempre bueno, pero en el año 2011 mucho más acertado y oportuno, primero por el contexto de la vida de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; en el que estamos celebrando esta Fiesta, una Iglesia que quiere ser cada vez más en su vida pastoral y en su servicio al hombre y a su salvación, el Sacramento de la unión de los hombres con Dios”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Aclaró que “esa doble perspectiva, la de que &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; sea sacramento de la unión de los hombres con Dios, de los hombres entre sí con Cristo, significa que el hombre sepa reconocerse como necesitado de salvación, pero también precisa que &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, en su acción pastoral, misionera, sea consciente de que ahí está el centro, el objetivo y el fin primordial de la actividad de su ministerio y de su propia vida. Ser instrumentos de la unión de los hombres con Dios, que se hizo hombre en Cristo y en virtud de su sacerdocio, les ha puesto a disposición de su alma la gracia que perdona, redime y salva. Ministros de la verdad, de la gracia de Cristo, de &lt;st1:personname productid="la Santificaci￳n" st="on"&gt;la Santificación&lt;/st1:personname&gt; de Cristo, que tenemos que hacerlo cada vez más radical y centralmente en nuestra vida. Además, lo pide la situación relativamente nueva de la historia y del contexto de la vida de las sociedades y pueblos, de nuestra propia ciudad y nuestra propia patria, en este momento crítico y tan problemático de la historia”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Olvido de la tradición cristiana &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“En el fondo, la línea de pensamiento, ideas, cultura, que ha acompañado como hilo conductor la historia de Europa y del mundo cristiano, empieza a ser pagano en muchos aspectos de su vida, una historia del hombre que no quiere la unión con Dios, que no necesita de ninguna gracia porque no se reconoce pecador y no quiere reconocer que el origen del mal, de la ruptura con Dios, es el pecado”, aclaró. “Ha vuelto a adquirir una versión nueva, a comienzos del tercer milenio, que ofrece una agravación de esa doble postura, nacida en un tiempo curiosamente ilustrado, que necesita ser comprendida – en términos de tolerancia y aceptación humana, de comprensión intelectual, a la luz de la fe- y que nos revela que la ruptura con Dios de las civilizaciones europeas es mucho más fuerte que hace dos siglos. El olvido de la tradición cristiana se ha producido en unos términos desconocidos en la historia moderna contemporánea de Europa. Y que el reconocimiento de que el hombre es pecador es que ya la palabra ha desaparecido del lenguaje habitual, coloquial, y consiguientemente, la sanación y la cura verdadera para el pecado ni se la huele”, ha destacado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Esta situación, ha subrayado, “impacta sobre todo en los jóvenes, como estamos viendo estos días con el fenómeno del 15-M de &lt;st1:personname productid="la Puerta" st="on"&gt;la Puerta&lt;/st1:personname&gt; del Sol: jóvenes que no conocen a Dios, no conocen a Cristo, que es el Dios con nosotros, la imagen amable y cercana de Dios, de un Dios que va a tu encuentro y te coge la mano para salvarte. Se encuentran con sus vidas rotas, y si las soluciones temporales y materialistas no funcionan, como no están funcionando, el fracaso está servido, y la rebelión también, y el desconcierto todavía más”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por ello, ha abogado por “vivir nuestro sacerdocio dentro de la misión y el misterio de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; como ministros de ese momento -que se ha convertido en eternidad- en que el Hijo de Dios da la vida por el hombre”, y llevar al hombre “el don y la gracia que nace de ese momento ya eterno del sacerdocio de Cristo, que se hace actual permanentemente en &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt; con los modos que conocemos a través de todo el organismo sacramental de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; y de la predicación de la palabra”. Para el Cardenal, “si no acertamos a vivir así nuestro sacerdocio en este mundo que estamos tocando, habremos servido mal al Señor y habremos sido poco eficaces en el servicio del hombre y de los jóvenes de nuestro tiempo”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Vida interior y vida espiritual &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;También ha recordado “dos aspectos de la vida y de la existencia sacerdotal que son fundamentales para la misma: la vida interior y la vida espiritual”. Y es que “un sacerdote que no viva la oración con intimidad, con profundidad, como un diálogo de un amigo que trata con el amigo de cosas de amor, como dice tan bellamente Santa Teresa de Jesús, estará quemándose pronto, a la larga y a la corta. No hay otra fuente de inspiración y de profundidad en la vida de un sacerdote que la de la vida espiritual y está muy centrada en el sacramento de &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt;”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Así, “centrar nuestra espiritualidad en lo que hacemos cuando escribimos y somos ministros y sacerdotes de &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt;, y cuando decimos ‘Éste es mi Cuerpo y ésta es mi Sangre’ es vital para que la espiritualidad sacerdotal florezca”. “Como nos enseñaba tan bellamente y tan insistentemente el venerable San José María -que está aquí enterrado, y en proceso de beatificación, y confiamos que no tarde mucho la posicio y el acuerdo en torno al reconocimiento de sus virtudes heroicas, para que podamos celebrar pronto su beatificación en Madrid- esa espiritualidad sacerdotal vivida así, con su ejemplo, es una buena respuesta a la coyuntura y el reto de nuestro tiempo”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Acompañar a los jóvenes en &lt;st1:personname productid="la JMJ" st="on"&gt;la JMJ&lt;/st1:personname&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Finalmente, se ha referido a &lt;st1:personname productid="la JMJ" st="on"&gt;la JMJ&lt;/st1:personname&gt; que se celebrará en Madrid el próximo mes de agosto. “La preparación para la celebración que hemos vivido estos años en torno a &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; de Cristo, a &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; de las jornadas y el Icono de &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la  Virgen&lt;/st1:personname&gt; a su lado, la forma de vivir esa preparación en toda España y en todo el mundo es de una enorme intensidad”. “La preparación técnica, material, etc., es costosa, compleja, exige mucha entrega, mucho espíritu de caridad y de amor a &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; por todos los que la están llevando a cabo –en su inmensísima mayoría voluntarios-, y los que no lo son lo hacen con el mismo espíritu de servicio como no podía ser de otro modo para que prosperase y tuviese éxito la preparación”, ha agregado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;st1:personname productid="la JMJ" st="on"&gt;La JMJ&lt;/st1:personname&gt;, ha añadido, se está configurando como “una especie de corriente, de encuentro, de querer ir al encuentro del Señor, para que los jóvenes enraícen su vida en Él, edifiquen su vida en Él y se mantengan firmes en la fe”. “El servicio del ministerio sacerdotal en la preparación ha sido importante, y para la celebración lo es y mucho. Habrá una representación numerosa y cualificada del ministerio episcopal y una representación masiva de los sacerdotes y presbíteros de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; en todo el mundo: hemos sobrepasado los 12.000 sacerdotes inscritos y nuestros cálculos nos aproximan a los 15.000-20.000 sacerdotes. Acompañar a los jóvenes en esa gran celebración con la palabra y el servicio eucarístico, y en el servicio pastoral más cercano, es nuestro gran reto y la gran oportunidad que nos ofrece &lt;st1:personname productid="la JMJ" st="on"&gt;la JMJ&lt;/st1:personname&gt; para el presente y el futuro de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Ha concluido afirmando que “un sacerdote que no tenga celo por la salvación del alma, por llegar al corazón del hombre en cualquiera de sus edades se queda corto, no traslada su experiencia íntima de sacerdote a los demás”. “A un sacerdote que vive desde el corazón de Cristo su sacerdocio, le duele y le quema la gran cuestión y el gran reto de la salvación de las almas, aquí y eternamente, y también le empuja a ser un verdadero pastor de todos”. Por ello, ha confiado el fruto de esta celebración de &lt;st1:personname productid="la Fiesta" st="on"&gt;la Fiesta&lt;/st1:personname&gt; de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote a &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; del Señor, y le ha pedido “que esté siempre a nuestro lado, mediando”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-5124220427702111021?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/5124220427702111021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/06/fiesta-de-jesucristo-sumo-y-eterno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5124220427702111021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5124220427702111021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/06/fiesta-de-jesucristo-sumo-y-eterno.html' title='FIESTA DE JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE.'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-zMZM_2rDE44/Tfp68ggt_0I/AAAAAAAAANM/-y5My-o-WtE/s72-c/SUMO-Y-ETERNO-SACERDOTE%25281%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-6374966648404130753</id><published>2011-05-21T10:03:00.000-07:00</published><updated>2011-05-21T10:09:01.147-07:00</updated><title type='text'>FLORES DE MAYO PARA MARÍA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_6vEZwMMN5I/Tdfxk2lAZ-I/AAAAAAAAANA/R-3tXs7FSu0/s1600/altotting1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 145px; height: 210px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-_6vEZwMMN5I/Tdfxk2lAZ-I/AAAAAAAAANA/R-3tXs7FSu0/s320/altotting1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609217476341557218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Reproducimos el artículo del obispo de Córdoba, que nos recuerda &lt;st1:personname productid="la Romer￭a" st="on"&gt;la Romería&lt;/st1:personname&gt; que hicimos hace unos días al Santuario de Schoenstatt, dando gracias a María por la fidelidad a la vocación de nuestros hijos; por las ordenaciones presbiterales que han tenido lugar y, cómo no, por nuestra perseverancia en la oración pidiendo muchas y santas vocaciones sacerdotales:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Flores de mayo para María&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El mes de mayo es el mes de las flores. Córdoba es un buen ejemplo de ello. Y unido a las flores, el mes de mayo es el mes de María, la flor más bonita de la creación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En el mes de mayo celebramos &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; de mayo. No ya como patíbulo y lugar de suplicio, donde Jesús ha sufrido la muerte como un malhechor, sino como árbol donde ha florecido el amor más hermoso, desde donde Jesucristo ha expresado el más alto grado de amor al Padre y a los hombres. &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;La Cruz&lt;/st1:personname&gt; se nos presenta no en su sabor amargo, sino en su sabor dulce. Me llamó la atención una cruz que los niños de Montilla sacaban en procesión. Era la cruz del cristiano, sí, pero hecha de dulces y de “chuches”. Era una cruz edulcorada. La cruz del cristiano viene edulcorada por el amor que Cristo nos enseña desde ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Cristo resucitado ha convertido &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; en el árbol de la salvación. Celebramos &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; florida, &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; de la que ha brotado la vida en abundancia para todos los hombres. Ave Crux, spes unica. ¡Ave, oh Cruz, esperanza única de la humanidad! En la ciudad y en muchos pueblos, &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; de mayo, &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; florida nos invita a mirar la vida con esperanza, incluso cuando tropezamos con las espinas de este árbol frondoso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Y junto a Jesús, siempre María. También en el mes de mayo. En casi todos los pueblos se celebran romerías en honor de &lt;st1:personname productid="la Virgen Mar￭a." st="on"&gt;la Virgen  María.&lt;/st1:personname&gt; La naturaleza invita a ello, los campos están preciosos. Pero, además, la gracia de la redención ha estallado en un canto de victoria por la resurrección de Jesucristo. María es la primera flor y el primer fruto de la redención. En ella la gracia de Dios se ha volcado a raudales. María es la llena de gracia y la mediadora de todas las gracias para toda la creación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;A lo largo del tiempo pascual, nos gozamos con la resurrección de Cristo y nos preparamos a la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Los apóstoles esperaron al Espíritu Santo en oración con María: “Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos”. (Hech 1,14). María congrega a los apóstoles, María enseña a orar y a esperar; a través de María el Espíritu Santo engendra el cuerpo místico de Cristo, &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, como había engendrado de ella el cuerpo físico en la encarnación. María y el Espíritu Santo tienen una especial complicidad en el misterio de la redención, en su realización y en su aplicación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por eso, el mes de mayo es tan bonito y tan lleno de contenido. En muchos grupos y movimientos de jóvenes es costumbre, en estos días de mayo, hacer y renovar la consagración a &lt;st1:personname productid="la Virgen. Somos" st="on"&gt;la Virgen. Somos&lt;/st1:personname&gt; de María ya desde el bautismo, al haber sido hechos hijos de Dios. La consagración a &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; consiste en caer en la cuenta de que es nuestra madre, renovando nuestra relación con ella como verdaderos hijos desde el bautismo, y poniendo la ofrenda de nuestra vida a su servicio y bajo su protección. Todo con María y por María. La mirada a María, a quien consagramos nuestra vida, renueva en nosotros el frescor de la vida cristiana y recupera desde ella todo su vigor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En el mes de mayo, adquiere pleno significado esta oración que rezamos todos los días: “Bendita sea tu pureza, y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti celestial princesa, Virgen sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Madre mía”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Con mi afecto y bendición&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-6374966648404130753?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/6374966648404130753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/05/flores-de-mayo-para-maria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6374966648404130753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6374966648404130753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/05/flores-de-mayo-para-maria.html' title='FLORES DE MAYO PARA MARÍA'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-_6vEZwMMN5I/Tdfxk2lAZ-I/AAAAAAAAANA/R-3tXs7FSu0/s72-c/altotting1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-8837662645205637621</id><published>2011-04-25T15:46:00.000-07:00</published><updated>2011-04-25T16:02:22.633-07:00</updated><title type='text'>LA TRANSPARENCIA CRISTIANA DE JUAN PABLO II</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-s5vEk9uIInI/TbX9awi9KHI/AAAAAAAAAM4/ojq-LCTmg-o/s1600/PadreJuanPabloN.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 100px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-s5vEk9uIInI/TbX9awi9KHI/AAAAAAAAAM4/ojq-LCTmg-o/s200/PadreJuanPabloN.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599660347855022194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La transparencia cristiana de Juan Pablo II &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;24 abril 2011. Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;ABC&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«El caminar terreno de Juan Pablo II ha sido una copia ejemplar de ese Señor que acoge en su Corazón a todos los hombres y mujeres, derrochando amor y misericordia con cada uno, con un acento especial para los enfermos y desvalidos»&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Desde hace años se escuchan testimonios de jóvenes y menos jóvenes, que se han sentido atraídos por Cristo gracias a las palabras, al ejemplo y a la cercanía de Juan Pablo II. Con la ayuda de Dios, unos han emprendido un camino de búsqueda de la santidad sin cambiar de estado, en la vida matrimonial o en el celibato; otros, en el sacerdocio o en la vida religiosa. Se cuentan por muchos millares, y a veces se les denomina "la generación de Juan Pablo II".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;¿Cuál fue el secreto de la eficacia evangelizadora de este extraordinario Pontífice? Es evidente que Karol Wojtyla fue un incansable defensor de la dignidad humana, un pastor solícito, un comunicador creíble de la verdad y un padre, tanto para creyentes como para no creyentes; pero el Papa que nos ha guiado en el paso del segundo al tercer milenio ha sido, ante todo, un hombre enamorado de Jesucristo e identificado con Él.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;«Para saber quién es Juan Pablo II hay que verlo rezar, sobre todo en la intimidad de su oratorio privado», escribió uno de los biógrafos de este santo Pontífice. Y así es, en efecto. Una de las últimas fotografías de su caminar terreno lo retrata en su capilla privada mientras sigue, a través de una pantalla de televisión, el rezo del Vía Crucis que tenía lugar en el Coliseo. Aquel Viernes Santo de 2005, Juan Pablo II no pudo presidir el acto con su presencia física, como en los años anteriores: ya no era capaz ni de hablar ni de caminar. Pero en esa imagen se aprecia la intensidad del momento que estaba viviendo. Aferrado a un gran crucifijo de madera, el Papa abraza a Jesús en &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la  Cruz&lt;/st1:personname&gt;, aproxima a su corazón al Crucificado y lo besa. La imagen de Juan Pablo II, anciano y enfermo, unido a &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt;, es un discurso tan elocuente como el de sus palabras vigorosas o el de sus extenuantes viajes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;El nuevo beato ha llevado a cabo con generosidad heroica el mandato de Cristo a sus discípulos: «Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura» (Mc 16, 15). Con su afán de llegar hasta el último rincón de África, de América, de Asia, de Europa y de Oceanía, Juan Pablo II no pensaba en sí mismo: le empujaba el deseo de gastar su vida en servicio de los demás, el ansia de mostrar la dignidad del ser humano —creado a imagen y semejanza de Dios y redimido por Cristo— y de transmitir el mensaje del Evangelio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;En una ocasión, a última hora de la tarde, acompañé a monseñor Álvaro del Portillo —entonces prelado del Opus Dei— al apartamento pontificio. Mientras esperábamos la llegada del Papa, oímos unos pasos cansados, como de alguien que arrastra los pies, que se acercaban por un pasillo: era Juan Pablo II, muy fatigado. Monseñor del Portillo exclamó: «Santo Padre, ¡qué cansado está!». El Papa lo miró y, con voz amable, explicó: «Si a estas horas yo no estuviera cansado, sería señal de que no habría cumplido mi deber».&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;El celo por las almas le movía a desplazarse hasta el último rincón de la tierra para llevar el mensaje de Cristo. ¿Hay alguien en el mundo que haya estrechado más manos en su vida, o haya cruzado su mirada con la de tantas personas? Ese esfuerzo, también humano, era otro modo de abrazarse y unirse al Crucificado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;La universalidad del corazón de Juan Pablo II no sólo le conducía a una actividad que podríamos llamar exterior: también en su interior latía operativamente este espíritu, con el que hacía propias las ansias de todo el mundo. A diario, desde su capilla privada en el Vaticano, recorría el orbe. Por eso fue natural la respuesta que dio a un periodista, que quería saber cómo rezaba: la oración del Papa —respondió— es un «peregrinar por el mundo entero rezando con el pensamiento y con el corazón». En su oración —explicaba— emerge «la geografía de las comunidades, de las Iglesias, de las sociedades y también de los problemas que angustian al mundo contemporáneo»; y, de este modo, el Papa «expone ante Dios todas las alegrías y las esperanzas y, al mismo tiempo, las tristezas y preocupaciones que &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; comparte con la humanidad contemporánea».&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;Ese corazón universal y ese empuje misionero le llevaron a dialogar con personas de toda clase. Así se hizo patente durante el Jubileo del año 2000: quiso encontrarse con niños, jóvenes, adultos y ancianos; con deportistas, artistas, gobernantes, políticos, policías y militares; con trabajadores del campo, universitarios, presos y enfermos; con familias, personas del mundo del espectáculo, emigrantes e itinerantes...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;La misma biografía de Karol Wojtyla puede "leerse" como un continuo llevar el Evangelio a los más variados sectores de la sociedad humana: a las familias, a la escuela y a la fábrica, al teatro y a la literatura, a las ciudades de rascacielos y a las barriadas de chabolas. Su propia historia le condujo a percibir con claridad que es posible hacer presente a Cristo en todas las circunstancias, también en los momentos trágicos de la guerra mundial y de las dominaciones totalitarias que imperaron en su tierra natal. En los escenarios más diversos de la modernidad, Juan Pablo II fue portador de la luz de Jesucristo a la humanidad entera. Con su existencia nos enseña a descubrir a Dios en las circunstancias en que nos toca vivir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;En uno de sus escritos, San Josemaría Escrivá de Balaguer contempla a Jesús en &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; como Sacerdote Eterno, que«abre sus brazos a la humanidad entera». Pienso que el caminar terreno de Juan Pablo II ha sido una copia ejemplar de ese Señor que acoge en su Corazón a todos los hombres y mujeres, derrochando amor y misericordia con cada uno, con un acento especial para los enfermos y desvalidos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;La vida del cristiano no es otra cosa que tratar de configurarse con Cristo; y Juan Pablo II lo ha cumplido de modo sobresaliente: por su heroica correspondencia a la gracia, por su alegría de hijo de Dios, personas de toda raza y condición han visto brillar en él el rostro del Resucitado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;La fotografía a la que me refería al inicio de estas reflexiones me parece una síntesis gráfica de la vida de Juan Pablo II: un Pontífice fatigado por el prolongado tiempo de servicio a las almas, que orienta la mirada del mundo hacia Jesús en &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt;, para facilitar que cada uno y cada una encuentre allí respuestas a sus interrogantes más profundos. La vida del nuevo beato es, pues, un ejemplo de transparencia cristiana: hacer visible, a través de la propia vida, el rostro y los sentimientos misericordiosos de Jesús. Pienso que ésa es la razón y el secreto de su eficacia evangelizadora. Y estoy convencido —así se lo pido a Dios— de que su elevación a los altares provocará en el mundo y en &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; una oleada de fe y de amor, de deseos de servicio a los demás, de agradecimiento a Nuestro Señor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;El 1 de mayo de 2011, en &lt;st1:personname productid="la Plaza" st="on"&gt;la Plaza&lt;/st1:personname&gt; de San Pedro, bajo la mirada cariñosa de &lt;st1:personname productid="la Madre" st="on"&gt;la Madre&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, podremos unirnos aBenedicto XVI y decir una vez más: «Queremos expresar nuestra profunda gratitud al Señor por el don de Juan Pablo II y queremos también dar gracias a este Papa por todo lo que hizo y sufrió» (Audiencia general, 18 de mayo de 2005). A quienes le conocimos en vida, nos corresponde ahora el gustoso deber de darlo a conocer a las generaciones futuras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Javier Echevarría es Prelado del Opus Dei&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-8837662645205637621?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/8837662645205637621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/04/la-transparencia-cristiana-de-juan.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8837662645205637621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8837662645205637621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/04/la-transparencia-cristiana-de-juan.html' title='LA TRANSPARENCIA CRISTIANA DE JUAN PABLO II'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-s5vEk9uIInI/TbX9awi9KHI/AAAAAAAAAM4/ojq-LCTmg-o/s72-c/PadreJuanPabloN.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-8749522951747970091</id><published>2011-04-22T14:36:00.000-07:00</published><updated>2011-04-22T14:47:57.467-07:00</updated><title type='text'>EL POZO HONDO DE SICAR</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-nVqdg6uBbSY/TbH3Y9Tq5pI/AAAAAAAAAMw/JWQKDuGH9QI/s1600/pozo-solav.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 132px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-nVqdg6uBbSY/TbH3Y9Tq5pI/AAAAAAAAAMw/JWQKDuGH9QI/s200/pozo-solav.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5598527819944224402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Sed de hombre, sed de Dios. Sed de Dios-hombre&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Todos los olivos conducen a Getsemaní&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Todos los pozos conducen al de Jacob&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Antonio Orozco&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Arvo.net, 15.04.2011&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Jesús de Nazaret había caminado mucho durante una soleada mañana de verano. Hacia las tres de la tarde se sentó junto a un pozo cercano a Sicar. Sus discípulos fueron a comprar algo para comer. Cansado, sabe que vendrá una mujer samaritana a por agua y espera. Los judíos no se hablaban con los samaritanos. Estos no adoraban a Dios en el templo de Jerusalén. En general, descendían de inmigrantes, gentes advenedizas de origen sirio, conversos a medias, paganizados, enfriaron el judaísmo. Eran considerados cismáticos. El agua corriente, viva, en lugar desierto es vida. En otras regiones puede ser también muerte. Puede tragarse barcos, hombres y pueblos. Aquí indudablemente es vida, apaga la sed y limpia personas y cosas. Llega la mujer con su cántaro y Jesús le dice (cfr. Jn 4, 7 ss):&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;"-Dame de beber."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Le dice a la mujer samaritana:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-"¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?"&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Jesús le respondió: "Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Le dice la mujer: "Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?"&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Hay ironía en las palabras de la mujer. Quizá un aire juguetón de leve coquetería.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Jesús, le respondió: "Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Le dice la mujer: "Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Enemistados con lo arduo, por pequeño que sea, se nos antoja que la felicidad se halla en lo cómodo. Nos gusta lo fácil. Quisiéramos tener de todo. Y tenerlo ya. Ciframos la felicidad en el tener, no en el ser. Todos hablamos siempre de lo mismo, la felicidad. Tal vez fascina a la samaritana la idea de ver algún gesto mágico. A ver cómo sale del lance ese hombre alto, bien proporcionado, de rostro amable y mirar profundo. Jesús, al parecer, gira en seco:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--El le dice: "Vete, llama a tu marido y vuelve acá."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Respondió la mujer: "No tengo marido."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Jesús le dice: "Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«En eso». Hasta ahora habías estado divagando. Ahora has tocado la verdad. Tu verdad. La objetiva. Hablando en serio, no te gustas. Quisieras un buen marido. Ya van seis y reconoces que no tienes marido. A partir de aquí podemos hacer grandes cosas contigo...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿Qué cosas le diría Jesús a la samaritana, y cómo lo diría, que lejos de replicar despechada, dice ella:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Señor, veo que eres un profeta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;No podemos vivir eternamente en la mentira, engañados, engañándonos. Tenemos sed de verdad, de la verdad. La verdad de nuestro bien y de nuestro mal. Necesitamos saber la verdad. La verdad de dónde venimos y a donde vamos. Si de verdad vamos a donde queremos o a donde el viento nos lleva. Necesitamos sinceridad en la conciencia, con Dios, con los demás y con nosotros mismos. Necesitamos una mirada sabia, serena, seria, liberadora, de ternura, como la de Cristo. Sin reproches ni humillaciones. Que ayude a conocer nuestra propia identidad por dura que resulte, y muestre a la vez la grandeza de nuestra dignidad nativa, abierta a una esperanza cierta. Dios es un padre amoroso, lleno de infinito amor...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;San Josemaría conduce como de la mano a confiar en la ternura de Dios con estas consideraciones: «Es preciso convencerse de que Dios está junto a nosotros de continuo —Vivimos como si el Señor estuviera allá lejos, donde brillan las estrellas, y no consideramos que también está siempre a nuestro lado. / Y está como un Padre amoroso —a cada uno de nosotros nos quiere más que todas las madres del mundo pueden querer a sus hijos—, ayudándonos, inspirándonos, bendiciendo y perdonando. / ¡Cuántas veces hemos hecho desarrugar el ceño de nuestros padres diciéndoles, después de una travesura: ¡ya no lo haré más! —Quizá aquel mismo día volvimos a caer de nuevo Y nuestro padre, con fingida dureza en la voz, la cara seria, nos reprende, a la par que se enternece su corazón, conocedor de nuestra flaqueza, pensando: pobre chico, ¡qué esfuerzos hace para portarse bien! / Preciso es que nos empapemos, que nos saturemos de que Padre y muy Padre nuestro es el Señor que está junto a nosotros y en los Cielos.» (Camino, 267)&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Así, aproximadamente, se explica la continuidad del diálogo de Jesús con la samaritana, la cual plantea al Señor nada menos que una cuestión teológica:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;--Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿Salida por la tangente o verdadera inquietud teológica? Me inclino por lo segundo. Emerge del fondo del pozo personal de la mujer lo bueno de la infancia. Lo sembrado por sus mayores ha brotado por la palabra de Jesús. El corazón humano es un pozo abismal. Su dimensión es inconmensurable, no es una víscera, es espíritu encarnado, creado a imagen de Dios. Tiene muchos niveles. Una gran capacidad de bien y de mal. Bien y mal se hallan entreverados y en tensión. Componen mixturas dolorosas. Por ello el ser humano a menudo no se entiende ni se comprende a sí mismo. Es la herencia original. Requiere salvación. Es preciso estimular la luz de la razón en el encuentro con la verdad. Una verdad que pueda actuar simultáneamente desde fuera y desde dentro. Jesús de Nazaret es esa verdad adorable, amable, tangible, humana y divina.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Jesús le dice: "Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Le dice la mujer: "Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo. Cuando venga, nos lo explicará todo."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Jesús le dice: "Yo soy, el que te está hablando."&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La mujer se va corriendo, se supone, loca de alegría al pueblo a contar lo sucedido. Hay cosas que no se pueden callar. Hay noticias explosivas, que dan un vuelco a la gran historia. ¿No será este el Mesías? El anuncio de la mujer al pueblo es ingeniosa, intrigante: ¿No será éste el Mesías...?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Aquí tenemos la sed material y la sed del espíritu, la sed del hombre y la sed de Dios, el don de la criatura y el don del Creador; la mirada de Cristo y la transparencia del corazón libre en su presencia. La conversión y la expansión apostólica, inmediata, de la mujer. La alegría de la mujer y la alegría de Jesús. Un episodio densísimo de elementos significativos. Sin olvidar el cántaro, olvidado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La alegría de Jesús. Habríamos de pensar más en la alegría del Señor cuando le reconocemos ante nosotros, junto a nosotros, en nosotros y escuchamos su palabra: ¡Si conocieras el don de Dios! El primer don es Su Presencia. El estar Él presente, expectante, abierto a la conversación. El segundo se solapa con el primero: el saber que él está ahí. Es la fe. La sustancia de las cosas que se esperan (Hbr 11, 1; Spe Salvi, 7). El corazón humano aguarda desde su primer latido a Jesús. Aún no lo sabe pero así es. Tan hondo es que solo puede llenarlo &lt;st1:personname productid="la Verdad" st="on"&gt;la Verdad&lt;/st1:personname&gt; que es Cristo. Tan sensible que solo puede llenarlo la sublime Belleza. Tan amplio que solo puede llenarlo el Amor supremo. Tan flexible que el agua viva solo puede moverse a su gusto en la libertad que, una vez más, es Cristo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Conocerle y conocerse en él, es lo más necesario y urgente para un corazón, tanto como el agua viva para el sediento en lugar desierto. Puede haber un mar, un océano alrededor. El sediento no puede beber agua del mar. La sed sería más torturante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El Creador carece de agua para saciar su sed de hombre. Es hombre verdadero. Está cansado y sediento. Ha asumido nuestra flaqueza para poder establecer con cada mujer, con cada hombre, un diálogo que partiendo de las necesidades cotidianas se remonte a la sed radical de toda criatura en el encuentro con Dios. Adorar en espíritu y en verdad. La adoración no es un gesto frío y humillante, es el reconocimiento gozoso de que Dios es Todo. Nos postramos ante Él. Nos ve andar en verdad –adorar en verdad-, que le amamos sobre todas las cosas. Entonces, sobre todas ellas nos levanta y comparte con nosotros su vida divina, de Amor puro e inmenso. Su proyecto es este: «Cristo ha querido ser hombre para que el hombre pueda ser lo que Cristo es» San Cirpriano, De idol. van., c. II]. San Agustín va más allá: «Dios se hizo hombre para que el hombre se hiciera Dios» [San Agustin, Sermo 13 de temp.] ¿Cómo es esto posible? Habrá que verlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por ahora recordemos que Jesús espera. Cada día, junto al pozo de agua viva. El pozo es tu casa, tu calle, tu campo de trabajo, tu hogar de familia. Es, sobre todo, tu corazón. Te espera para pedirte algo, una cosa pequeña. Un poco de agua. «Contempla al Señor detrás de cada acontecimiento, de cada circunstancia, y así sabrás sacar de todos los sucesos más amor de Dios, y más deseos de correspondencia, porque El nos espera siempre» (Forja, 96). «Dios os llama a servirle "en y desde" las tareas civiles, materiales, seculares de la vida humana: en un laboratorio, en el quirófano de un hospital, en el cuartel, en la cátedra universitaria, en la fábrica, en el taller, en el campo, en el hogar de familia y en todo el inmenso panorama del trabajo, Dios nos espera cada día. Sabedlo bien: hay "un algo" santo, divino, escondido en las situaciones más comunes, que toca a cada uno de vosotros descubrir» (San Josemaría Escrivá de Balaguer).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Dame de beber.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-¿Tú me pides a mí, Señor, que soy un pobre hombre? Tú eres todo, yo nada. No veo qué pueda darte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Dices bien, que no ves nada. Requieren colirio tus ojos. ¿No ves ahí un vacío?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Vacío sí. Enorme.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-¿Me lo das?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-¿Cómo puedo darte un vacío, si es nada?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-¿Tienes sed o no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En la sed se resumen todas las ansias del corazón humano y especialmente la más profunda. La sed de ser “como Dios”. Recordamos aquella tentación primera, narrada en el libro del Génesis. El problema del hombre es que necesita ser como Dios, dice Joseph Ratzinger-Benedicto XVI. El problema es que el primer intento discurrió por una vía tremendamente equivocada, quiso el hombre ser como Dios sin Dios. Las consecuencias las vemos cada día. Dios creó al hombre para la inmortalidad y sin embargo muere cada día. Había sido avisado. Tenía una luz en el corazón para discernir el bien del mal. Ante sí tenía la vida y la muerte. Creyó que una cosa es la libertad y otra la responsabilidad. Que el bien y el mal son compatibles. Que podía arreglárselas sin Dios. Y cayó desde una altura excelsa a un abismo de vilezas increíbles. Y no podía salir de ella por sí mismo como un jarrón roto no se puede recomponer por sí solo. Con una sed insaciable, buscando sin nunca encontrar en el mundo el agua de la vida. Siempre llega el momento en que ya no hay más. Y el hombre, creado para la inmortalidad, muere.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¡No quiero morir!¡No quiero morir!, se oye tantas veces. ¡Quiero ser inmortal, como los dioses! Y la muerte llega sin remedio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Junto a la profundidad de tu alma, Jesús espera. El que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna (Jn 4, 14). Te imaginas un surtidor anchuroso que sube y sube y sube cada vez más alto hasta perderse de vista en el cielo, sin dejar por ello de llenar ríos y ríos de agua viva en la tierra, fecundando a su paso extensiones inmensas de tierra feraz. Ese surtidor podrías ser tú... si tienes sed.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-¡Jesús, tengo sed, dame de esa agua!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es tu marido. Caso de que seas hombre, podemos hablar de mujeres. Con otras palabras, de las cosas que impiden el paso de la verdad limpia a tu corazón. Yo soy el agua que apagará tu sed. Yo soy el camino, la verdad y la vida. La samaritana no se ha molestado por haber oído todo lo que había hecho. Al contrario. Mi voz no la acusa. Acusar es cosa del diablo. La palabra ha entrado en su corazón como agua viva y fuego ardiente. Luz verdadera.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Ha descubierto la diferencia entre el bien y el mal. Ha optado por lo bueno. Yo no he venido a juzgar al mundo sino a salvarlo. ¿Cómo? Mostrándole el bien, lo bueno que es el bien. Lo que vale la persona, sea quien sea, ante Dios. El cuidado con hay que tratarse a sí mismo y a los demás. Que vale la pena dar la vida por la salvación de una sola alma. Te entiendo. Cuesta abrir el corazón. No hay dos iguales. Yo espero. Espero que seamos amigos. No te diré nada. Cuéntamelo tú. Yo espero. Entretanto te hablaré de otras cosas que quizá te interesen. ¿Quieres que te hable del grano de trigo?...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Jesús nos conduce como por un plano inclinado de lo humano a lo divino. Para llegar a ser divinos, en cierto sentido, “como Dios”, es preciso, antes, ser muy humanos. Hace falta tener sed, como Él. Dios se hace hombre en Jesús de Nazaret. Padece nuestras ansias y flaquezas. Será como el grano de trigo que se entierra y se transforma en una nueva vida. Morirá en la cruz para expiar nuestros pecados, cumplirá toda justicia y derramará sobre el mundo toda la misericordia del Padre. Ha recorrido un largo camino para encontrarnos. Todos los días lo hace, “para decirnos algo”, algo precioso. El gesto de Jesús no atiende a raza, lengua, sexo, religión, condición social, situación moral. A todos dice: “Dame de beber”. A cada uno nos descubre lo que llevamos en el corazón escondido. Lo entiende todo, lo comprende todo, ofrece su amistad y el don inefable, oculto desde la eternidad en el silencio eterno del amor anhelante del Padre celestial. «El hombre no acierta ni siquiera a descubrir enteramente la profundidad y la belleza de los regalos del Señor: "¡Si tú conocieras el don de Dios!", responde Jesús a la mujer samaritana. Jesucristo nos ha enseñado a esperarlo todo del Padre, a buscar, antes que nada, el reino de Dios y su justicia, porque todo lo demás se nos dará por añadidura, y bien sabe El qué es lo que necesitamos» (San Josemaría).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Todos los días: “dame de beber”. Desea que descubramos en cada uno de sus gestos humanos, un gesto de Dios (id). Que sepamos que cuando pide algo, pide para dar mucho más de lo que podemos imaginar y de lo que podemos pedir. Se ofrece a Sí mismo, con su cuerpo y su sangre, su alma y su divinidad unida al Padre y al Espíritu Santo. Pide de beber pero nos da a beber su sangre gloriosa derramada para el perdón de nuestros pecados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“Dame de beber”. Necesito tu amistad. Yo soy el Amor creador de todo amor y te he creado por amor, me he hecho hombre para que me puedas querer fácilmente. Te lo muestro al extremo de dar por ti mi vida, hasta la última gota, hasta el último suspiro. No son cosas del pasado. Te estoy hablando hoy, de hoy, ahora. Hablo en presente, lees en presente. Todo lo que Cristo es e hizo, enseña el Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Cat￳lica" st="on"&gt;la Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt;, permanece en un “hoy” que trasciende el tiempo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;“Dame de beber”. Jesús ve como en un libro abierto lo que hay en cada rincón de los entresijos de tu alma. La quiere llenar de su vida plena y eterna, para que su alegría de Hijo del Padre esté en ti. Necesitas fe en que Él es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, Verbo del Padre, el Logos hecho carne. “Por la fe Cristo habita en nuestros corazones” (San Pablo). ¿Crees que es un decir? &lt;st1:personname productid="La Virgen Mar￭a" st="on"&gt;La Virgen María&lt;/st1:personname&gt; concibió en su seno al Hijo del Altísimo porque, por la fe, lo había concebido antes en su mente. Es la enseñanza constante de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, hasta hoy.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Un acto de fe tiene un poder increíble. La fe es el más grande don de Dios que a nadie niega, si se pide, si se quiere de veras. “Creo, Señor, pero ayuda mi incredulidad”. Y Cristo viene al corazón confiado, fiel. Porque Cristo te ha amado primero. Te dice: Tengo sed de tu fe y de tu amor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Todo esto me suena a música celestial.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;-Lo es, sin duda. La música celestial existe y es veraz ¿Qué cabeza humana hubiera podido imaginar algo parecido? No existe nada igual en las religiones. Se pueden encontrar elementos semejantes. Dioses semejantes a los humanos, con pasiones humanas, con frecuencia horrorosas. Hay mitos, como el de Gilgamés, que anda buscando por todas partes el árbol de la vida. El hombre busca a Dios sin cesar, en todas las culturas vivas tiene sed de infinito y se fabrica mitos y dioses. Pero aquí contemplamos al Dios creador de cuanto existe, trascendente al cosmos, tres veces santo, hecho hombre, en todo igual a nosotros salvo el pecado. Al que encontramos sin buscarle. Nos espera. Sale a nuestro encuentro. Entregado libremente en una cruz, muerto, sepultado, resucitado a una vida nueva, gloriosa. Por nosotros. Es Dios creador y sediento. Es preciso dar de beber al Sediento. Al Dios enamorado de la criatura humana. Al Dios alegre porque una criatura que tenía sed de amor le ha encontrado y ha salido corriendo loca de alegría a contarlo a todo el pueblo. ¡Qué fácil es darle alegrías a Dios! ¡Cuántas podemos darle al día! Más alegría hay en el Cielo por un pecador que se convierte que por noventa y nueve justos que no lo necesitan. El agua cristalina corre por los suelos de &lt;st1:personname productid="la Nueva Jerusal￩n" st="on"&gt;la Nueva Jerusalén&lt;/st1:personname&gt;, el Cielo. Si no quedáramos presos de la imagen podríamos decir que el Cielo será un mundo de locos enamorados del Amor, sendientos insaciables, que se saciarán sin ser saciados, pues «nuestra alegría eterna será […] caminar infinitamente en un descubrimiento siempre nuevo y alegre hacia el infinito y así experimentar la aventura del amor eterno como respuesta a nuestra sed de felicidad" (J. Ratzinger, Caminos de Jesucristo, Cristiandad, 2ª ed. Española mayo 2005, p.69)&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-8749522951747970091?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/8749522951747970091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/04/el-pozo-hondo-de-sicar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8749522951747970091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8749522951747970091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/04/el-pozo-hondo-de-sicar.html' title='EL POZO HONDO DE SICAR'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-nVqdg6uBbSY/TbH3Y9Tq5pI/AAAAAAAAAMw/JWQKDuGH9QI/s72-c/pozo-solav.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-4611854028623966406</id><published>2011-03-28T01:03:00.000-07:00</published><updated>2011-03-28T01:07:27.349-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sacerdotes'/><title type='text'>El Papa pide a los sacerdotes que estén disponibles para confesar</title><content type='html'>&lt;h1&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Durante un encuentro organizado por la Penitenciaría Apostólica&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;br /&gt;“La fiel y generosa disponibilidad de los &lt;a href="http://www.opusdei.es/art.php?p=7"&gt;sacerdotes&lt;/a&gt; a escuchar confesiones, siguiendo el ejemplo de los grandes santos de la historia, desde San Juan María Vianney hasta San Juan Bosco, desde &lt;a href="http://www.es.josemariaescriva.info/"&gt;San Josemaría Escrivá&lt;/a&gt; hasta San Pío de Pietrelcina, de San Giuseppe Cafasso a San Leopoldo Mandic, demuestra que el confesonario es un “lugar” real de santificación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue durante el encuentro con los participantes en el curso sobre el foro interno organizado por la Penitenciaría Apostólica. El Papa les dijo que cada confesión es una lección de humildad y de fe para el &lt;a href="http://www.opusdei.es/art.php?p=7"&gt;sacerdote&lt;/a&gt; y les recordó que no son ellos los que perdonan sino Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Benedicto XVI destacó la importancia de que quien va a confesarse cuente sus pecados al &lt;a href="http://www.opusdei.es/art.php?p=7"&gt;sacerdote&lt;/a&gt; porque “muchas veces es la única ocasión para hablar en profundidad” de temas de conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo que los consejos que da el &lt;a href="http://www.opusdei.es/art.php?p=7"&gt;sacerdote&lt;/a&gt; durante la confesión sirven para mejorar la capacidad de juicio de los propios actos y la curación interior. &lt;a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la página web del Opus Dei http://www.opusdei.org hay un vídeo que recoge las palabras del Papa.&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-4611854028623966406?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/4611854028623966406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/03/el-papa-pide-los-sacerdotes-que-esten.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/4611854028623966406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/4611854028623966406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/03/el-papa-pide-los-sacerdotes-que-esten.html' title='El Papa pide a los sacerdotes que estén disponibles para confesar'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-8021040714514783923</id><published>2011-03-18T03:08:00.001-07:00</published><updated>2011-03-18T03:13:40.875-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vocaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sacerdotes'/><title type='text'>Crece el número de seminaristas ordenados</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-PaOnc37BhWQ/TYMwTa4ERJI/AAAAAAAAAMo/IoK0MrdaTX4/s1600/seminario.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 150px; height: 209px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-PaOnc37BhWQ/TYMwTa4ERJI/AAAAAAAAAMo/IoK0MrdaTX4/s400/seminario.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5585361073059677330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mañana jornada de los seminarios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España se prepara para celebrar la jornada dedicada a los seminarios –  mañana día de San José – con una alegría: un significativo aumento  del número de seminaristas ordenados del 15%.    &lt;p&gt;Con el lema  tomado de Benedicto XVI, "El sacerdote, don de Dios para el mundo", la  Conferencia Episcopal Española (CEE) ha hecho pública una importante  reflexión teológico-pastoral sobre esta indispensable figura de la  misión eclesial. En la presentación de la jornada, la CEE  recogiendo palabras de Benedicto XVI, opta este año por el lema “El  sacerdote, don de Dios para el mundo”.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Recuerda palabras del  Papa, en su visita a España en noviembre pasado, citando a algunos  grandes santos como san Juan de Ávila, patrón del clero secular español,  que contribuyeron “al renacimiento del catolicismo en la época moderna”  y que siguen inspirando hoy el camino del futuro.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El cartel de  la campaña muestra la figura de Cristo, hecha de un mosaico de fotos de  seminaristas, sacerdotes, e imágenes del mundo en el que llevan a cabo  su ministerio, para expresar que el sacerdote, otro Cristo, es un don de  Dios para el mundo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Como el día de San José no es fiesta civil  en toda España, desde hace veinte años la Jornada del Seminario se  celebra el 19 de marzo o el domingo más próximo. La Iglesia ha  conservado para la festividad de San José el carácter del día de  precepto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La CEE informa que, en el curso 2010-2011 hubo un  aumento del 14,83% en el número de seminaristas ordenados. Se pasó de  141 en 2009 a 162 en 2010. También hubo un incremento en el número de  seminarios, tanto mayores como menores.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El número de  seminaristas, en 2010-2011, es de 1.227. Se produjo un leve descenso del  3% respecto al curso anterior y la cifra está ligeramente por encima de  la que había hace dos años, en 2009, cuando el número total era de  1.224.  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;"La exigencia en la selección y el cuidado del  discernimiento vocacional, a los que llamó con especial énfasis el Papa  durante el Año Sacerdotal, siguen siendo criterios de actuación en los  seminarios españoles, conscientes de que el ejercicio del ministerio  requiere un esfuerzo constante para poder ser, de una forma adecuada,  don para un mundo necesitado", afirma la CEE.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Entre los  materiales que ofrece la campaña en favor de los seminarios, se ofrece  una interesante reflexión teológico-pastoral. Comentando el lema, la  reflexión afirma que "quizá sea hoy más que nunca necesario afirmar que  el sacerdote representa para el mundo una acción de Dios en la que se  refleja su predilección amorosa por los hombres".  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Subraya la  reflexión que nos encontramos en "un mundo 'de-sacerdotalizado'". "No  parece que ni la sociedad ni la cultura contemporánea contemplen en la  figura del sacerdote un bien necesario para el  funcionamiento del  tejido social".  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;"Hoy en día, el presbítero es considerado por  una mayoría de bautizados no practicantes como una especie de  'funcionario' cualificado, que presta un servicio religioso en momentos  cruciales de la vida como el nacimiento, el matrimonio o la muerte",  constata.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;"Para un número creciente de ciudadanos que se  manifiestan indiferentes en materia de religión, el sacerdote carece de  significación pública alguna", señala, mientras que "los miembros de  otras religiones lo consideran un representante oficial de la Iglesia".   &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aunque "para un número no desdeñable de cristianos  practicantes, con diversos grados de compromiso, el sacerdote se muestra  como guía espiritual, mediador del encuentro sacramental entre Dios y  el hombre, animador de la comunidad, de los ministerios y carismas que  la constituyen. El sacerdote preside la Eucaristía, momento festivo y  gozoso en el que se hace actual la salvación acaecida en la muerte y  resurrección de Cristo, y visibiliza el rostro misericordioso del Padre  en el sacramento de la penitencia".&lt;/p&gt; &lt;p&gt;"Esta fragmentación de  significado social, cultural y religioso de la figura del sacerdote  constituye un fenómeno relativamente reciente que discurre  a la par del  proceso de secularización en el que estamos inmersos", explica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La  reflexión constata que asistimos al surgir de una generación que  --recordando las clásicas novelas del siglo XX sobre la vivencia  sacerdotal- "no logran simpatizar con el drama interno que asola a sus  protagonistas, sacerdotes atenazados por la duda, la responsabilidad  ante el pueblo cristiano y un reverencial temor de Dios".  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esta  ausencia de empatía, añade, "refleja el desvanecimiento de un 'mundo'   familiarizado con la cosmovisión cristiana y sus elementos  constituyentes, situación  que conlleva un 'extrañamiento' creciente  ante la figura del sacerdote".&lt;/p&gt; &lt;p&gt;"El 'mundo' diseñado en Occidente  durante el siglo XX, marcado por las guerras mundiales y el delicado  equilibrio entre las grandes potencias, es un mundo labrado a partir de  un puñado de ideas que portan en sí el legado de una larga incubación  filosófica y teológica”.  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;“Principios como la emancipación, la  lucha o la liberación, con sus variados adjetivos o genitivos –lucha  obrera, emancipación de la mujer, liberación sexual–, han guiado la  actividad humana y la búsqueda espiritual del hombre del último siglo.  En los albores del tercer milenio, una idea sobresale como herencia de  este devenir cultural entre los nuevos mitos que sustentan el contrato  social: la idea de 'progreso'", explica la reflexión.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una idea de  progreso que es "uno de los elementos basilares de la cultura en la era  de la técnica y es, en gran medida, consecuencia de ella".&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cita a  Benedicto XVI advirtiendo en repetidas ocasiones sobre una "ideología  del progreso", versión secular de la esperanza escatológica, y de las  dificultades que esta estación cultural genera para la vivencia de la fe  cristiana, que se ve sustituida por una "fe en el progreso"". &lt;/p&gt; &lt;p&gt;"El  'mundo' que emerge de esta visión se ve privado de un horizonte  escatológico", denuncia la reflexión. "El sacerdote es sustituido, en  cierto modo, por el gurú, el maestro de relajación o el  personal-trainer", apostilla. Y se pregunta si estamos ante "un  sacerdocio 'de-mundanizado', como reacción defensiva ante un contexto  hostil.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;"La tentación del repliegue hacia el interior afecta  sobremanera a los sacerdotes, quienes han sido objeto de un progresivo  exilio de los ámbitos de la cultura y de la incidencia pública". "Una  funesta consecuencia del 'anticlericalismo' –actuado en diversos  ámbitos y con intensidad variada–, ha sido no solo la difusión, sino  también la interiorización en no pocos ministros, de un errado  convencimiento según el cual el sacerdote no debe sostener discurso  alguno en la construcción del espacio público", denuncia haciendo  autocrítica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;"Su ámbito de acción se limita a la esfera de lo  privado y de lo confesional. Este arrinconamiento no procede de una  voluntad directa, sino que es la consecuencia de una organización del  mundo basada en la ideología del progreso. El espacio público es ocupado  por el libre mercado, los valores económicos y la carrera desenfrenada  por el poder". &lt;/p&gt;&lt;p&gt;"El encuentro con Cristo y el amor son  acontecimientos de la vida humana que quedan fuera de la organización  cívica. Y, sin embargo, son los eventos fundadores de una existencia  auténtica, de los que el sacerdote se hace eco con su propia vida  entregada a la causa del Reino", subraya.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aporta, desde la  historia de la Iglesia, la dilatada nómina de figuras sacerdotales que  "han contribuido a forjar síntesis y visiones de vida que permanecen  como un tesoro inmaterial de la humanidad: Ambrosio, Agustín, Tomás de  Aquino, Bartolomé de las Casas, Erasmo de Rotterdam, John Henry Newman,  etc".&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Para articular concretamente este tipo de presencia,  sugiere algunas vías concretas. El sacerdote puede ser hoy un  verdadero "regalo" de Dios al mundo "si se atreve a desvelar su lógica  aplastante, guiada por la autoafirmación y el poder".  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;El  sacerdote es "regalo" de Dios al mundo "cuando se empeña en las  actividades típicamente eclesiales, esto, es cuando edifica y acompaña a  la comunidad eclesial. Los hombres y mujeres que constituyen esta  comunidad también viven en el tiempo presente, con problemáticas y  desafíos idénticos al resto de individuos que componen la sociedad en la  que se hace presente la Iglesia".  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;El sacerdote es "regalo" de  Dios al mundo "cuando a través de su existencia concreta, su estilo de  vida, sus gestos y palabras, contribuye a desvelar el rostro trinitario  de Dios; cuando su 'mundo personal' rezuma misericordia, hospitalidad,  entrega". &lt;/p&gt; &lt;p&gt;El sacerdote es, por último, "regalo" de Dios al mundo  "cuando  reza por él, cuando hace memoria en su oración de la  conflictividad inherente al mundo, de las víctimas de las guerras, del  injusto reparto de los bienes, de los desastres naturales, etc". &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para  saber más y descargar los materiales que ofrece la página de la  Conferencia Episcopal Española: &lt;a href="http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/dia-del-seminario.html" target="_blank"&gt;http://www.&lt;wbr&gt;conferenciaepiscopal.es/index.&lt;wbr&gt;php/dia-del-seminario.html&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-8021040714514783923?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/8021040714514783923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/03/crece-el-numero-de-seminaristas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8021040714514783923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8021040714514783923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/03/crece-el-numero-de-seminaristas.html' title='Crece el número de seminaristas ordenados'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-PaOnc37BhWQ/TYMwTa4ERJI/AAAAAAAAAMo/IoK0MrdaTX4/s72-c/seminario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-5347237893126126890</id><published>2011-03-09T15:25:00.000-08:00</published><updated>2011-03-09T15:30:26.210-08:00</updated><title type='text'>QUÉ ES EN REALIDAD CONVERTIRSE?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-2Nean9eg61M/TXgNcDjsFbI/AAAAAAAAAMg/ZCx3hSvmDl4/s1600/hijoprod.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 99px; height: 108px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-2Nean9eg61M/TXgNcDjsFbI/AAAAAAAAAMg/ZCx3hSvmDl4/s200/hijoprod.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5582226513768224178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Qué es en realidad convertirse?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Antonio Orozco&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Arvo.net, 9.03.2011&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Tal día como hoy, miércoles de ceniza, recordaba el Papa que «el hombre fue creado para ser amigo de Dios, pero el pecado de los primeros padres rompió esa relación de confianza y de amor y, como consecuencia, hizo a la humanidad incapaz de realizar su vocación originaria. Sin embargo, gracias al sacrificio redentor de Cristo, hemos sido rescatados del poder del mal. En efecto, como escribe el apóstol san Juan, Cristo se hizo víctima de expiación por nuestros pecados (cf. 1 Jn 2, 2); y san Pedro añade: murió una vez para siempre por los pecados (cf. 1 P 3, 18).» (Benedicto XVI, Audiencia general, miércoles de ceniza, 21 de febrero de 2007),&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Continuaba Benedicto XVI, explicando que «también el bautizado, al morir en Cristo al pecado, renace a una vida nueva, restablecido gratuitamente en su dignidad de hijo de Dios […]&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Por eso todos hemos de salir&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de nuevo al encuentro de nuestro bautismo,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;redescubrirlo y volver a vivirlo en profundidad. Para ser auténticamente cristianos, se requiere «un proceso constante de cambio interior y de progreso en el conocimiento y en el amor de Cristo. La conversión no se realiza nunca de una vez para siempre, sino que es un proceso, un camino interior de toda nuestra vida», que no puede limitarse a un período particular del año. Debe abrazar toda la existencia, todos los días de nuestra vida. »&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«&lt;st1:personname productid="La Cuaresma" st="on"&gt;La Cuaresma&lt;/st1:personname&gt; –añadía más adelante el Papa- es el tiempo espiritual propicio para entrenarse con mayor tenacidad en la búsqueda de Dios, abriendo el corazón a Cristo. San Agustín dijo una vez que nuestra vida es un ejercicio del deseo de acercarnos a Dios, de ser capaces de dejar entrar a Dios en nuestro ser. "Toda la vida del buen cristiano —dice— es un santo deseo"». Es, pues, necesario «educar el corazón a desear, es decir, a amar a Dios». "Dios —dice también san Agustín—, es todo lo que deseamos" (cf. Tract. in Iohn., 4).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El deseo sincero de Dios no se queda en un sentimiento inoperante. «Nos lleva a evitar el mal y a hacer el bien. Esta conversión del corazón es ante todo un don gratuito de Dios, que nos ha creado para sí y en Jesucristo nos ha redimido:&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;nuestra verdadera felicidad consiste en permanecer en él (cf. Jn 15, 4). Por este motivo, él mismo previene con su gracia nuestro deseo y acompaña nuestros esfuerzos de conversión. Pero, ¿qué es en realidad convertirse? Convertirse quiere decir buscar a Dios, caminar con Dios, seguir dócilmente las enseñanzas de su Hijo, de Jesucristo. Convertirse no es un esfuerzo para autorrealizarse, porque el ser humano no es el arquitecto de su propio destino eterno. Nosotros no nos hemos hecho a nosotros mismos. Por ello, la autorrealización es una contradicción y, además, para nosotros es demasiado poco. Tenemos&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;un destino más alto. Podríamos decir que la conversión consiste precisamente en no considerarse "creadores" de sí mismos, descubriendo de este modo la verdad, porque no somos autores de nosotros mismos. La conversión, pues, consiste en aceptar libremente y con amor que dependemos totalmente de Dios, nuestro verdadero Creador; que dependemos del amor. En realidad, no se trata de dependencia, sino de libertad.»&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿Dependencia o libertad?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Quizá sorprenda que el papa hable de una dependencia que no es dependencia, sino libertad, la dependencia del amor. No ha de extrañar porque lo que nos oprime es lo que nos impide ser felices. Lo que nos impide ser felices se experimenta como una opresión o esclavitud. Cuando cesa la opresión nos sentimos libres. Para el ser que vive en la temporalidad nada es instantáneo y pleno. Todo es extenso y progresivo, en el tiempo. Nadie es el yo que quisiera ser y es afortunado el que así lo siente y desea sin desaliento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Pero solo hay un modo de ser y de ser nosotros mismos: serlo en Dios, ser tal como Dios nos quiere desde fuera del tiempo, en su eternidad. Desde «allí» nos ha llamado a la existencia para que alcancemos la plenitud natural de nuestro yo y, además, la vida sobrenatural de hijos de Dios en Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Cristo es el hombre pleno. «Siguiéndole», hallamos progresivamente nuestro mejor yo. Nos liberamos del llamado por Pablo, «hombre viejo». Viejo de nacimiento, caduco, sentenciado a muerte. Nos «revestimos» del «hombre nuevo» con la «libertad con que Cristo nos ha liberado», mediante su pasión, muerte y resurrección. En comunión Cristo hallamos la vida eterna. En la comunión eucarística, de algún modo, nos desligamos de las ataduras de tierra y tiempo para estar ya con Dios en el Cielo [cfr. (2)]. Realmente las coordenadas del mundo se han abierto al infinito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por ahora permanecemos en el mundo, pero el mundo ya no es lo que era. El mundo es el lugar abierto por Cristo al Padre. El Padre nos ve en comunión con su Hijo. No es que nos llamemos hijos de Dios, es que lo somos. El mundo es el lugar de la gran transición, pascua, paso de este mundo al Padre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Nos quiere infinitamente, por tanto quiere lo mejor para nosotros. En consecuencia volver la cara a Dios, vivir con voluntariedad actual en Dios, es un acto de libertad liberadora. Hay actos de libertad que destruyen la propia libertad. Droga, pasiones desquiciadas, soberbia cegadora… Hay actos de libertad perfectivos y no hay cosa más enriquecedora que cobrar conciencia de la propia identidad, con sus límites y sus potencialidades. «El que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas las cosas» (San Josemaría, Amigos de Dios, 26).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Conversión es recordar el memorial de la muerte y resurrección de Cristo y seguirle con todas las consecuencias. Concentrarse en el camino hacia la libertad plena. Ejercer la libertad perfectiva y liberadora que conduce a la gloria eterna. En este sentido, a mi entender, decía el Papa, «convertirse significa no buscar el éxito personal —que es algo efímero—, sino, abandonando toda seguridad humana, seguir con sencillez y confianza al Señor a fin de que Jesús sea para cada uno, como solía repetir la beata Teresa de Calcuta, "mi todo en todo". Quien se deja conquistar por él no tiene miedo de perder su vida, porque en la cruz él nos amó y se entregó por nosotros. Y precisamente, perdiendo por amor nuestra vida, la volvemos a encontrar […] la cruz es la revelación definitiva del amor y de la misericordia divina también para nosotros, hombres y mujeres de nuestra época, con demasiada frecuencia distraídos por preocupaciones e intereses terrenos y momentáneos. Dios es amor y su amor es el secreto de nuestra felicidad. Ahora bien, para entrar en este misterio de amor no hay otro camino que el de perdernos, entregarnos: el camino de la cruz. "Si alguno quiere venir en pos de mí —dice el Señor—, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Mc 8, 34). Por eso, la liturgia cuaresmal, además de invitarnos a reflexionar y orar, nos estimula a valorar más la penitencia y el sacrificio, para rechazar el pecado y el mal, y vencer el egoísmo y la indiferencia. […]&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«No pensemos sólo en la conversión de un pecador –escribe el Prelado del Opus Dei-, que decide abrirse a la gracia, pasando de la muerte espiritual a &lt;st1:personname productid="la Vida" st="on"&gt;la Vida&lt;/st1:personname&gt; con mayúscula. Son también cambios cotidianos los que llevan a una mujer o a un hombre cristiano a aproximarse más a Dios, a participar con mayor intensidad de la vida de Cristo mediante la frecuencia de sacramentos, a cultivar el espíritu de oración, a ponerse al servicio concreto y efectivo del bien espiritual y material de los demás. Como explica Benedicto XVI, conversión es ir contracorriente, donde la "corriente" es el estilo de vida superficial, incoherente e ilusorio que a menudo nos arrastra, nos domina y nos hace esclavos del mal o, en cualquier caso, prisioneros de la mediocridad moral. Con la conversión, en cambio, aspiramos a la medida alta de la vida cristiana, nos adherimos al Evangelio vivo y personal, que es Jesucristo[6].»&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;A.O.D.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Bibliografía:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;(1) Benedicto XVI, Audiencia general, miércoles de ceniza, 21 de febrero de 2007; Mensaje para &lt;st1:personname productid="La Cuaresma" st="on"&gt;la Cuaresma&lt;/st1:personname&gt; 2011.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;(2) San Josemaría Escrivá de Balaguer, Es Cristo que pasa, Homilía La conversión de los hijos de Dios; Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer, Homilía Amar apasionadamente al mundo.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-5347237893126126890?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/5347237893126126890/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/03/que-es-en-realidad-convertirse.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5347237893126126890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5347237893126126890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/03/que-es-en-realidad-convertirse.html' title='QUÉ ES EN REALIDAD CONVERTIRSE?'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-2Nean9eg61M/TXgNcDjsFbI/AAAAAAAAAMg/ZCx3hSvmDl4/s72-c/hijoprod.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-3886172974109241613</id><published>2011-02-09T02:59:00.000-08:00</published><updated>2011-02-09T03:00:33.285-08:00</updated><title type='text'>Madres de sacerdotes en Granada</title><content type='html'>&lt;p&gt;Como ya es habitual el 17 de enero se reunieron en la parroquia de  San Ildefonso (Granada) &lt;img src="http://sacerdotesyseminaristas.org/images/stories/%285%29.jpg" alt="" vspace="10" width="221" align="left" height="166" hspace="10" /&gt;un  buen grupo de madres de sacerdotes granadinos para rezar por sus hijos.  Nos han enviado una foto de esa reunión.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nos piden que animemos a otras madres a unirse con ellas, o a poner  esta iniciativa en marcha en otros lugares. Sus hijos y toda la Iglesia  se lo agradecerá.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-3886172974109241613?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/3886172974109241613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/02/madres-de-sacerdotes-en-granada.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3886172974109241613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3886172974109241613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/02/madres-de-sacerdotes-en-granada.html' title='Madres de sacerdotes en Granada'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-3756187669550667926</id><published>2011-01-14T08:21:00.000-08:00</published><updated>2011-01-14T08:26:44.380-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vocaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sacerdotes'/><title type='text'>El 1 de mayo Juan Pablo II será beato</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TTB4zx3j4QI/AAAAAAAAAMU/h7KRsjMYfjw/s1600/3094794--644x362.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 225px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TTB4zx3j4QI/AAAAAAAAAMU/h7KRsjMYfjw/s400/3094794--644x362.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5562078370757599490" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;En el domingo de la Divina Misericordia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se hacía esperar la fecha y esta misma mañana se ha dado a conocer públicamente. La ceremonia de beatificación de Juan Pablo II tendrá lugar el próximo 1 de mayo, después de que Benedicto XVI haya firmado hoy viernes el decreto de beatificación, presentado por el Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, según ha declarado el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, la ceremonia de beatificación se celebrará el 1 de mayo de 2010, día de la Solemnidad de la Divina Misericordia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La firma del Papa era el único paso que faltaba para dar «luz verde» a la beatificación de su predecesor, después de que los 30 purpurados y obispos que forman parte de la Comisión de este dicasterio aprobara el pasado miércoles un milagro por intercesión de Juan Pablo II.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de la curación de la monja francesa Marie Simon Pierre, que padecía desde 2001 la enfermedad de párkinson, la misma que sufrió Juan Pablo II en sus últimos años. La religiosa superó, dos meses después de la muerte del Papa en abril de 2005, todos los síntomas del párkinson de forma "inexplicable" según las autoridades médicas de la comisión de beatificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hermana Marie Simon ha sido la pieza clave para el proceso de beatificación del antecesor de Benedicto XVI. El milagro de la hermana Marie Simon, atribuido a Juan Pablo II, sufrió un parón en el mes de marzo del año pasado, cuando uno de los médicos externos consultados por el dicasterio sostuvo que el milagro no estaba suficientemente documentado. Sin embargo, el cardenal Angelo Amato señaló entonces que "había suficientes milagros" catalogados, un total de 251 atribuidos al antiguo Papa y que el proceso de beatificación seguía adelante, aunque finalmente el milagro de la curación del párkinson de la hermana Marie dio buenos resultados y fue considerado por la comisión de expertos como válido para continuar el proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un segundo milagro para la santidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El 13 de mayo de 2005, el mismo Benedicto XVI anunciaba en la Basílica de San Juan de Letrán el inicio del proceso de beatificación de su predecesor, que comenzó oficialmente el 28 de junio de 2005, dos meses después del fallecimiento del Pontífice, gracias a la dispensa concedida por Benedicto XVI para que la causa pudiera empezar sin necesidad de esperar a los cinco años de rigor que deben transcurrir entre el fallecimiento de una persona y el comienzo de su causa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta dispensa fue concedida también por Juan Pablo II para beatificar a la Madre Teresa de Calcuta, cuyo proceso comenzó menos de dos meses después de su fallecimiento y que fue beatificada seis años después, en octubre de 2003.&lt;br /&gt;El sacerdote polaco Slawomir Oder fue nombrado por Benedicto XVI como postulador de la causa de beatificación de Juan Pablo II y se inclinó por la curación de la religiosa francesa como el milagro que decidiría si el llamado 'Papa viajero' sería elevado a los altares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Pablo II fue nombrado 'Venerable' y reconocidas sus virtudes heroicas el 19 de diciembre del año 2009, el primer paso para el proceso que le llevará a los altares. Después de su beatificación, será necesario un segundo milagro para que sea declarado definitivamente como "santo" y entrar así en la lista de los santos de la Iglesia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-3756187669550667926?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/3756187669550667926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/01/el-1-de-mayo-juan-pablo-ii-sera-beato.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3756187669550667926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3756187669550667926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/01/el-1-de-mayo-juan-pablo-ii-sera-beato.html' title='El 1 de mayo Juan Pablo II será beato'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TTB4zx3j4QI/AAAAAAAAAMU/h7KRsjMYfjw/s72-c/3094794--644x362.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-6602980422512827881</id><published>2011-01-09T10:22:00.001-08:00</published><updated>2011-01-09T10:23:45.542-08:00</updated><title type='text'>EL BAUTISMO DEL SEÑOR</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TSn9DywgQyI/AAAAAAAAAMM/16kYcE6QdjM/s1600/encuentra.com.bautismodelsenor%2B%25281%2529.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 138px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TSn9DywgQyI/AAAAAAAAAMM/16kYcE6QdjM/s200/encuentra.com.bautismodelsenor%2B%25281%2529.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5560253456572236578" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Festividad: 09 de enero&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;B - El Bautismo del Señor&lt;br /&gt;Sagrada Escritura: Is 55, 1-11; 1Jn 5,1-9; Mc 1,7-11&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En el bautismo de Jesús, como en todo bautismo, el agua ocupa el puesto central (evangelio). En el banquete de alianza entre Dios y los hombres, imaginado por Isaías, no puede faltar el agua, al lado de otras bebidas (primera lectura). San Juan en su primera carta nos dice que "Jesucristo vino por agua y sangre" y que "tres son los que dan testimonio de Jesucristo: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres están de acuerdo" (segunda lectura). En el evangelio, después de que Jesús, bautizado por Juan, salió del agua, se abrieron los cielos y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma de paloma. El agua es la realidad más presente en todos los textos, el agua con toda su riqueza simbólica y con los demás elementos que la acompañan y completan.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mensaje doctrinal&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1. El hombre, sediento de Dios. El hombre es un ser naturalmente sediento: sediento de gozo y felicidad, sediento de justicia y de paz, sediento de eternidad, sediento de Dios. "El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha de no cesar de buscar" (CIC 27). Esta sed de Dios nadie la puede apagar, si no es el mismo Dios. Por eso, Dios, a través de Isaías, invita y exhorta a los hombres: "Venid por agua todos los sedientos... prestad atención, venid a mí; escuchadme y viviréis" (primera lectura).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;2. El agua y Jesús. El agua que apaga la sed del hombre es el agua del bautismo. Jesús, prototipo de todo ser humano, quiso sumergirse en esas aguas de purificación, no por ser él pecador, sino por haber cargado con el pecado del mundo. En las aguas del Jordán, en las que Cristo se sumergió, la humanidad entera se sumergió en él y con él, y quedó purificada de su pecado. Jesucristo, el Santo de Dios, además santificó las aguas del Jordán, y así la sed de santidad que todo hombre tiene comienza a satisfacerse con el agua del bautismo y busca apagarse con el agua del Espíritu, a través de una existencia espiritual, es decir, guiada y promovida por el Espíritu de Dios.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;3. El agua y la sangre. ¿Basta el agua para apagar la sed? En la existencia cristiana se añade la sangre, esa sangre que, junto con el agua, brotó del costado de Cristo (Jn. 19, 34). Del costado de Cristo, atravesado por una lanza, manaron, nos dirán los Padres de la Iglesia, dos sacramentos: el bautismo y la eucaristía. Ellos forman, junto con la confirmación, los sacramentos de la iniciación cristiana. Ahora ya no sólo el hombre tiene sed de Dios, sino que tiene sed del Dios, revelado en Jesucristo, "imagen perfecta de su ser" (Heb 1,3). "Bebed todos de ella (la copa), porque ésta es mi sangre, la sangre de la alianza, que se derrama por todos para el perdón de los pecados" (Mt 26, 28).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;4. El agua, la sangre y el Espíritu. "Los tres están de acuerdo" (segunda lectura). ¿En qué consiste este acuerdo? En revelar el amor de Dios, que se nos ha hecho visible en Cristo Jesús. En efecto, el agua (bautismo de Jesús) y la sangre (crucifixión de Jesús) manifiestan que la humanidad de Jesús es una humanidad como la nuestra, contra toda idealización platónica o toda manipulación gnóstica. El Espíritu, por su parte, que viene del cielo, revela que ese Jesús, enteramente hombre, es el Hijo en que Dios tiene todas sus complacencias. ¿En qué consiste este acuerdo? Consiste además en que el Espíritu es quien da eficacia al agua para purificar del pecado y a la sangre para saciar la sed de redención. "El Misterio de salvación se hace presente en la Iglesia por el poder del Espíritu Santo" (CIC 1111) y "la misión del Espíritu Santo es hacer presente y actualizar la obra salvífica de Cristo con su poder transformador" (CIC 1112).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sugerencias personales&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1. La espiritualidad bautismal. Por el bautismo, el cristiano se ha revestido de Cristo, imagen y prototipo del hombre nuevo, creado a imagen de Dios, y tiene delante de sí la tarea de hacerlo crecer hasta la plena madurez interior. La verdadera novedad abarca a todo el hombre, pero radica especialmente en el corazón, un corazón nuevo capaz de conocer, amar y servir a Dios con espíritu filial, y de amar a los hombres y a las cosas de Dios. Esta es la tarea inaplazable, fundamental y permanente de toda vida cristiana, en cualquier estado, en cualquier época y en cualquier situación.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A partir de este nuevo modo de ser, vivido conscientemente por acción del Espíritu Santo, el hombre nuevo imprime a su vida un dinamismo interior orientado a desarrollar los rasgos de su conducta religiosa y moral, en conformidad con su modelo Jesucristo, y mediante la purificación incesante de sus pasiones desordenadas de sensualidad y soberbia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;2. La construcción, día tras día, de este hombre nuevo constituye el objetivo primordial de la vida cristiana y del apostolado en la Iglesia. De aquí que sea necesario meditar asiduamente en la riqueza y hondura del don del bautismo y del compromiso que conlleva, una meditación tanto individual como comunitaria. Porque "todo el organismo de la vida sobrenatural del cristiano tiene su raíz en el santo bautismo", ya que éste le hace capaz de creer en Dios, de esperar en Él y de amarlo mediante las virtudes teologales; le concede poder vivir y obrar bajo la moción del Espíritu Santo; le permite crecer en el bien mediante las virtudes morales (CIC 1266). ¿Tenemos los cristianos suficiente conciencia de la espiritualidad bautismal? ¿Qué puedo hacer para desarrollar esta espiritualidad en mí mismo y en mis hermanos?&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;www.catholic.net&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-6602980422512827881?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/6602980422512827881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/01/el-bautismo-del-senor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6602980422512827881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6602980422512827881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2011/01/el-bautismo-del-senor.html' title='EL BAUTISMO DEL SEÑOR'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TSn9DywgQyI/AAAAAAAAAMM/16kYcE6QdjM/s72-c/encuentra.com.bautismodelsenor%2B%25281%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-6778384665451831058</id><published>2010-12-29T16:14:00.000-08:00</published><updated>2010-12-29T16:17:39.872-08:00</updated><title type='text'>APRENDER DE LA SAGRADA FAMILIA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TRvPdVHVrAI/AAAAAAAAAME/ASZd6LOf8LM/s1600/Navidad%255B05a%255D.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 80px; height: 130px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TRvPdVHVrAI/AAAAAAAAAME/ASZd6LOf8LM/s200/Navidad%255B05a%255D.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5556262668082719746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;APRENDER DE LA SAGRADA FAMILIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María, José, Jesús Niño, ocupan de un modo muy especial el centro de nuestro corazón. ¿Qué nos dice, qué nos enseña la vida a la vez sencilla y admirable de esa Sagrada Familia?&lt;br /&gt;De la Homilía de san Josemaría Escrivá&lt;br /&gt;EL MATRIMONIO VOCACIÓN CRISTIANA&lt;br /&gt;En Es Cristo que pasa,  nn. 22-30&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[22] Estamos en Navidad. Los diversos hechos y circunstancias que rodearon el nacimiento del Hijo de Dios acuden a nuestro recuerdo, y la mirada se detiene en la gruta de Belén, en el hogar de Nazareth. María, José, Jesús Niño, ocupan de un modo muy especial el centro de nuestro corazón. ¿Qué nos dice, qué nos enseña la vida a la vez sencilla y admirable de esa Sagrada Familia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las muchas consideraciones que podríamos hacer, una sobre todo quiero comentar ahora. El nacimiento de Jesús significa, como refiere la Escritura, la inauguración de la plenitud de los tiempos, el momento escogido por Dios para manifestar por entero su amor a los hombres, entregándonos a su propio Hijo. Esa voluntad divina se cumple en medio de las circunstancias más normales y ordinarias: una mujer que da a luz, una familia, una casa. La Omnipotencia divina, el esplendor de Dios, pasan a través de lo humano, se unen a lo humano. Desde entonces los cristianos sabemos que, con la gracia del Señor, podemos y debemos santificar todas las realidades limpias de nuestra vida. No hay situación terrena, por pequeña y corriente que parezca, que no pueda ser ocasión de un encuentro con Cristo y etapa de nuestro caminar hacia el Reino de los cielos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es por eso extraño que la Iglesia se alegre, que se recree, contemplando la morada modesta de Jesús, María y José. Es grato —se reza en el Himno de maitines de esta fiesta— recordar la pequeña casa de Nazareth y la existencia sencilla que allí se lleva, celebrar con cantos la ingenuidad humilde que rodea a Jesús, su vida escondida. Allí fue donde, siendo niño, aprendió el oficio de José; allí donde creció en edad y donde compartió el trabajo de artesano. Junto a El se sentaba su dulce Madre; junto a José vivía su esposa amadísima, feliz de poder ayudarle y de ofrecerle sus cuidados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pensar en los hogares cristianos, me gusta imaginarlos luminosos y alegres, como fue el de la Sagrada Familia. El mensaje de la Navidad resuena con toda fuerza: Gloria a Dios en lo más alto de los cielos, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Que la paz de Cristo triunfe en vuestros corazones, escribe el apóstol. La paz de sabernos amados por nuestro Padre Dios, incorporados a Cristo, protegidos por la Virgen Santa María, amparados por San José. Esa es la gran luz que ilumina nuestras vidas y que, entre las dificultades y miserias personales, nos impulsa a proseguir adelante animosos. Cada hogar cristiano debería ser un remanso de serenidad, en el que, por encima de las pequeñas contradicciones diarias, se percibiera un cariño hondo y sincero, una tranquilidad profunda, fruto de una fe real y vivida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23. El matrimonio no es, para un cristiano, una simple institución social, ni mucho menos un remedio para las debilidades humanas: es una auténtica vocación sobrenatural. Sacramento grande en Cristo y en la Iglesia, dice San Pablo, y, a la vez e inseparablemente, contrato que un hombre y una mujer hacen para siempre, porque —queramos o no— el matrimonio instituido por Jesucristo es indisoluble: signo sagrado que santifica, acción de Jesús, que invade el alma de los que se casan y les invita a seguirle, transformando toda la vida matrimonial en un andar divino en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los casados están llamados a santificar su matrimonio y a santificarse en esa unión; cometerían por eso un grave error, si edificaran su conducta espiritual a espaldas y al margen de su hogar. La vida familiar, las relaciones conyugales, el cuidado y la educación de los hijos, el esfuerzo por sacar económicamente adelante a la familia y por asegurarla y mejorarla, el trato con las otras personas que constituyen la comunidad social, todo eso son situaciones humanas y corrientes que los esposos cristianos deben sobrenaturalizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fe y la esperanza se han de manifestar en el sosiego con que se enfocan los problemas, pequeños o grandes, que en todos los hogares ocurren, en la ilusión con que se persevera en el cumplimiento del propio deber. La caridad lo llenará así todo, y llevará a compartir las alegrías y los posibles sinsabores; a saber sonreír, olvidándose de las propias preocupaciones para atender a los demás; a escuchar al otro cónyuge o a los hijos, mostrándoles que de verdad se les quiere y comprende; a pasar por alto menudos roces sin importancia que el egoísmo podría convertir en montañas; a poner un gran amor en los pequeños servicios de que está compuesta la convivencia diaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santificar el hogar día a día, crear, con el cariño, un auténtico ambiente de familia: de eso se trata. Para santificar cada jornada, se han de ejercitar muchas virtudes cristianas; las teologales en primer lugar y, luego, todas las otras: la prudencia, la lealtad, la sinceridad, la humildad, el trabajo, la alegría... Hablando del matrimonio, de la vida matrimonial, es necesario comenzar con una referencia clara al amor de los cónyuges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;24. El amor puro y limpio de los esposos es una realidad santa que yo, como sacerdote, bendigo con las dos manos. La tradición cristiana ha visto frecuentemente, en la presencia de Jesucristo en las bodas de Caná, una confirmación del valor divino del matrimonio: fue nuestro Salvador a las bodas —escribe San Cirilo de Alejandría— para santificar el principio de la generación humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El matrimonio es un sacramento que hace de dos cuerpos una sola carne; como dice con expresión fuerte la teología, son los cuerpos mismos de los contrayentes su materia. El Señor santifica y bendice el amor del marido hacia la mujer y el de la mujer hacia el marido: ha dispuesto no sólo la fusión de sus almas, sino la de sus cuerpos. Ningún cristiano, esté o no llamado a la vida matrimonial, puede desestimarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos ha dado el Creador la inteligencia, que es como un chispazo del entendimiento divino, que nos permite —con la libre voluntad, otro don de Dios— conocer y amar; y ha puesto en nuestro cuerpo la posibilidad de engendrar, que es como una participación de su poder creador. Dios ha querido servirse del amor conyugal, para traer nuevas criaturas al mundo y aumentar el cuerpo de su Iglesia. El sexo no es una realidad vergonzosa, sino una dádiva divina que se ordena limpiamente a la vida, al amor, a la fecundidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es el contexto, el trasfondo, en el que se sitúa la doctrina cristiana sobre la sexualidad. Nuestra fe no desconoce nada de lo bello, de lo generoso, de lo genuinamente humano, que hay aquí abajo. Nos enseña que la regla de nuestro vivir no debe ser la búsqueda egoísta del placer, porque sólo la renuncia y el sacrificio llevan al verdadero amor: Dios nos ha amado y nos invita a amarle y a amar a los demás con la verdad y con la autenticidad con que El nos ama. Quien conserva su vida, la perderá; y quien perdiere su vida por amor mío, la volverá a hallar, ha escrito San Mateo en su Evangelio, con frase que parece paradójica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas que están pendientes de sí mismas, que actúan buscando ante todo la propia satisfacción, ponen en juego su salvación eterna, y ya ahora son inevitablemente infelices y desgraciadas. Sólo quien se olvida de sí, y se entrega a Dios y a los demás —también en el matrimonio—, puede ser dichoso en la tierra, con una felicidad que es preparación y anticipo del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante nuestro caminar terreno, el dolor es la piedra de toque del amor. En el estado matrimonial, considerando las cosas de una manera descriptiva, podríamos afirmar que hay anverso y reverso. De una parte, la alegría de saberse queridos, la ilusión por edificar y sacar adelante un hogar, el amor conyugal, el consuelo de ver crecer a los hijos. De otra, dolores y contrariedades, el transcurso del tiempo que consume los cuerpos y amenaza con agriar los caracteres, la aparente monotonía de los días aparentemente siempre iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendría un pobre concepto del matrimonio y del cariño humano quien pensara que, al tropezar con esas dificultades, el amor y el contento se acaban. Precisamente entonces, cuando los sentimientos que animaban a aquellas criaturas revelan su verdadera naturaleza, la donación y la ternura se arraigan y se manifiestan como un afecto auténtico y hondo, más poderoso que la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;25 Esa autenticidad del amor requiere fidelidad y rectitud en todas las relaciones matrimoniales. Dios, comenta Santo Tomás de Aquino, ha unido a las diversas funciones de la vida humana un placer, una satisfacción; ese placer y esa satisfacción son por tanto buenos. Pero si el hombre, invirtiendo el orden de las cosas, busca esa emoción como valor último, despreciando el bien y el fin al que debe estar ligada y ordenada, la pervierte y desnaturaliza, convirtiéndola en pecado, o en ocasión de pecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La castidad —no simple continencia, sino afirmación decidida de una voluntad enamorada— es una virtud que mantiene la juventud del amor en cualquier estado de vida. Existe una castidad de los que sienten que se despierta en ellos el desarrollo de la pubertad, una castidad de los que se preparan para casarse, una castidad de los que Dios llama al celibato, una castidad de los que han sido escogidos por Dios para vivir en el matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo no recordar aquí las palabras fuertes y claras que nos conserva la Vulgata, con la recomendación que el Arcángel Rafael hizo a Tobías antes de que se desposase con Sara? El ángel le amonestó así: Escúchame y te mostraré quiénes son aquellos contra los que puede prevalecer el demonio. Son los que abrazan el matrimonio de tal modo que excluyen a Dios de sí y de su mente, y se dejan arrastrar por la pasión como el caballo y el mulo, que carecen de entendimiento. Sobre éstos tiene potestad el diablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay amor humano neto, franco y alegre en el matrimonio si no se vive esa virtud de la castidad, que respeta el misterio de la sexualidad y lo ordena a la fecundidad y a la entrega. Nunca he hablado de impureza, y he evitado siempre descender a casuísticas morbosas y sin sentido; pero de castidad y de pureza, de la afirmación gozosa del amor, sí que he hablado muchísimas veces, y debo hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a la castidad conyugal, aseguro a los esposos que no han de tener miedo a expresar el cariño: al contrario, porque esa inclinación es la base de su vida familiar. Lo que les pide el Señor es que se respeten mutuamente y que sean mutuamente leales, que obren con delicadeza, con naturalidad, con modestia. Les diré también que las relaciones conyugales son dignas cuando son prueba de verdadero amor y, por tanto, están abiertas a la fecundidad, a los hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cegar las fuentes de la vida es un crimen contra los dones que Dios ha concedido a la humanidad, y una manifestación de que es el egoísmo y no el amor lo que inspira la conducta. Entonces todo se enturbia, porque los cónyuges llegan a contemplarse como cómplices: y se producen disensiones que, continuando en esa línea, son casi siempre insanables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la castidad conyugal está presente en el amor, la vida matrimonial es expresión de una conducta auténtica, marido y mujer se comprenden y se sienten unidos; cuando el bien divino de la sexualidad se pervierte, la intimidad se destroza, y el marido y la mujer no pueden ya mirarse noblemente a la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los esposos deben edificar su convivencia sobre un cariño sincero y limpio, y sobre la alegría de haber traído al mundo los hijos que Dios les haya dado la posibilidad de tener, sabiendo, si hace falta, renunciar a comodidades personales y poniendo fe en la providencia divina: formar una familia numerosa, si tal fuera la voluntad de Dios, es una garantía de felicidad y de eficacia, aunque afirmen otra cosa los fautores equivocados de un triste hedonismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;26. No olvidéis que entre los esposos, en ocasiones, no es posible evitar las peleas. No riñáis delante de los hijos jamás: les haréis sufrir y se pondrán de una parte, contribuyendo quizá a aumentar inconscientemente vuestra desunión. Pero reñir, siempre que no sea muy frecuente, es también una manifestación de amor, casi una necesidad. La ocasión, no el motivo, suele ser el cansancio del marido, agotado por el trabajo de su profesión; la fatiga —ojalá no sea el aburrimiento— de la esposa, que ha debido luchar con los niños, con el servicio o con su mismo carácter, a veces poco recio; aunque sois las mujeres más recias que los hombres, si os lo proponéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evitad la soberbia, que es el mayor enemigo de vuestro trato conyugal: en vuestras pequeñas reyertas, ninguno de los dos tiene razón. El que está más sereno ha de decir una palabra, que contenga el mal humor hasta más tarde. Y más tarde —a solas— reñid, que ya haréis en seguida las paces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensad vosotras en que quizá os abandonáis un poco en el cuidado personal, recordad con el proverbio que la mujer compuesta saca al hombre de otra puerta: es siempre actual el deber de aparecer amables como cuando erais novias, deber de justicia, porque pertenecéis a vuestro marido: y él no ha de olvidar lo mismo, que es vuestro y que conserva la obligación de ser durante toda la vida afectuoso como un novio. Mal signo, si sonreís con ironía, al leer este párrafo: sería muestra evidente de que el afecto familiar se ha convertido en heladora indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;27. No se puede hablar del matrimonio sin pensar a la vez en la familia, que es el fruto y la continuación de lo que con el matrimonio se inicia. Una familia se compone no sólo del marido y de la mujer, sino también de los hijos y, en uno u otro grado, de los abuelos, de los otros parientes y de las empleadas del hogar. A todos ellos ha de llegar el calor entrañable, del que depende el ambiente familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente hay matrimonios a los que el Señor no concede hijos: es señal entonces de que les pide que se sigan queriendo con igual cariño, y que dediquen sus energías —si pueden— a servicios y tareas en beneficio de otras almas. Pero lo normal es que un matrimonio tenga descendencia. Para estos esposos, la primera preocupación han de ser sus propios hijos. La paternidad y la maternidad no terminan con el nacimiento: esa participación en el poder de Dios, que es la facultad de engendrar, ha de prolongarse en la cooperación con el Espíritu Santo para que culmine formando auténticos hombres cristianos y auténticas mujeres cristianas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres son los principales educadores de sus hijos, tanto en lo humano como en lo sobrenatural, y han de sentir la responsabilidad de esa misión, que exige de ellos comprensión, prudencia, saber enseñar y, sobre todo, saber querer; y poner empeño en dar buen ejemplo. No es camino acertado, para la educación, la imposición autoritaria y violenta. El ideal de los padres se concreta más bien en llegar a ser amigos de sus hijos: amigos a los que se confían las inquietudes, con quienes se consultan los problemas, de los que se espera una ayuda eficaz y amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario que los padres encuentren tiempo para estar con sus hijos y hablar con ellos. Los hijos son lo más importante: más importante que los negocios, que el trabajo, que el descanso. En esas conversaciones conviene escucharles con atención, esforzarse por comprenderlos, saber reconocer la parte de verdad —o la verdad entera— que pueda haber en algunas de sus rebeldías. Y, al mismo tiempo, ayudarles a encauzar rectamente sus afanes e ilusiones, enseñarles a considerar las cosas y a razonar; no imponerles una conducta, sino mostrarles los motivos, sobrenaturales y humanos, que la aconsejan. En una palabra, respetar su libertad, ya que no hay verdadera educación sin responsabilidad personal, ni responsabilidad sin libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;28. Los padres educan fundamentalmente con su conducta. Lo que los hijos y las hijas buscan en su padre o en su madre no son sólo unos conocimientos más amplios que los suyos o unos consejos más o menos acertados, sino algo de mayor categoría: un testimonio del valor y del sentido de la vida encarnado en una existencia concreta, confirmado en las diversas circunstancias y situaciones que se suceden a lo largo de los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tuviera que dar un consejo a los padres, les daría sobre todo éste: que vuestros hijos vean —lo ven todo desde niños, y lo juzgan: no os hagáis ilusiones— que procuráis vivir de acuerdo con vuestra fe, que Dios no está sólo en vuestros labios, que está en vuestras obras; que os esforzáis por ser sinceros y leales, que os queréis y que los queréis de veras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como mejor contribuiréis a hacer de ellos cristianos verdaderos, hombres y mujeres íntegros capaces de afrontar con espíritu abierto las situaciones que la vida les depare, de servir a sus conciudadanos y de contribuir a la solución de los grandes problemas de la humanidad, de llevar el testimonio de Cristo donde se encuentren más tarde, en la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;29. Escuchad a vuestros hijos, dedicadles también el tiempo vuestro, mostradles confianza; creedles cuando os digan, aunque alguna vez os engañen; no os asustéis de sus rebeldías, puesto que también vosotros a su edad fuisteis más o menos rebeldes; salid a su encuentro, a mitad de camino, y rezad por ellos, que acudirán a sus padres con sencillez —es seguro, si obráis cristianamente así—, en lugar de acudir con sus legítimas curiosidades a un amigote desvergonzado o brutal. Vuestra confianza, vuestra relación amigable con los hijos, recibirá como respuesta la sinceridad de ellos con vosotros: y esto, aunque no falten contiendas e incomprensiones de poca monta, es la paz familiar, la vida cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo describiré —se pregunta un escritor de los primeros siglos— la felicidad de ese matrimonio que la Iglesia une, que la entrega confirma, que la bendición sella, que los ángeles proclaman, y al que Dios Padre tiene por celebrado?... Ambos esposos son como hermanos, siervos el uno del otro, sin que se dé entre ellos separación alguna, ni en la carne ni en el espíritu. Porque verdaderamente son dos en una sola carne, y donde hay una sola carne debe haber un solo espíritu... Al contemplar esos hogares, Cristo se alegra, y les envía su paz; donde están dos, allí está también El, y donde El está no puede haber nada malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;30. Hemos procurado resumir y comentar algunos de los rasgos de esos hogares, en los que se refleja la luz de Cristo, y que son, por eso, luminosos y alegres —repito—, en los que la armonía que reina entre los padres se trasmite a los hijos, a la familia entera y a los ambientes todos que la acompañan. Así, en cada familia auténticamente cristiana se reproduce de algún modo el misterio de la Iglesia, escogida por Dios y enviada como guía del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo cristiano, cualquiera que sea su condición —sacerdote o seglar, casado o célibe—, se le aplican plenamente las palabras del apóstol que se leen precisamente en la epístola de la festividad de la Sagrada Familia: Escogidos de Dios, santos y amados. Eso somos todos, cada uno en su sitio y en su lugar en el mundo: hombres y mujeres elegidos por Dios para dar testimonio de Cristo y llevar a quienes nos rodean la alegría de saberse hijos de Dios, a pesar de nuestros errores y procurando luchar contra ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy importante que el sentido vocacional del matrimonio no falte nunca tanto en la catequesis y en la predicación, como en la conciencia de aquellos a quienes Dios quiera en ese camino, ya que están real y verdaderamente llamados a incorporarse en los designios divinos para la salvación de todos los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, quizá no puede proponerse a los esposos cristianos mejor modelo que el de las familias de los tiempos apostólicos: el centurión Cornelio, que fue dócil a la voluntad de Dios y en cuya casa se consumó la apertura de la Iglesia a los gentiles; Aquila y Priscila, que difundieron el cristianismo en Corinto y en Efeso y que colaboraron en el apostolado de San Pablo; Tabita, que con su caridad asistió a los necesitados de Joppe. Y tantos otros hogares de judíos y de gentiles, de griegos y de romanos, en los que prendió la predicación de los primeros discípulos del Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Familias que vivieron de Cristo y que dieron a conocer a Cristo. Pequeñas comunidades cristianas, que fueron como centros de irradiación del mensaje evangélico. Hogares iguales a los otros hogares de aquellos tiempos, pero animados de un espíritu nuevo, que contagiaba a quienes los conocían y los trataban. Eso fueron los primeros cristianos, y eso hemos de ser los cristianos de hoy: sembradores de paz y de alegría, de la paz y de la alegría que Jesús nos ha traído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Arvo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-6778384665451831058?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/6778384665451831058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/12/aprender-de-la-sagrada-familia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6778384665451831058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6778384665451831058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/12/aprender-de-la-sagrada-familia.html' title='APRENDER DE LA SAGRADA FAMILIA'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TRvPdVHVrAI/AAAAAAAAAME/ASZd6LOf8LM/s72-c/Navidad%255B05a%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-1079727123494538857</id><published>2010-12-20T15:40:00.001-08:00</published><updated>2010-12-20T16:10:38.439-08:00</updated><title type='text'>DISCURSO DEL PAPA A LOS MIEMBROS DE LA CURIA ROMANA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TQ_wNS0bksI/AAAAAAAAAL4/33BenoMyV0s/s1600/Benedicto%2BXVI.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 71px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TQ_wNS0bksI/AAAAAAAAAL4/33BenoMyV0s/s200/Benedicto%2BXVI.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5552920976751825602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reproducimos, a continuación, el discurso de felicitación de Navidad a los cardenales y miembros de la Curia Roma, a a quienes recibió este lunes en la Sala Regia del Palacio Apostólico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señores cardenales,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;venerados hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;queridos hermanos y hermanas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encuentro con vosotros con vivo agrado, queridos Miembros del Colegio Cardenalicio, representantes de la Curia Romana y de la Gobernación, para esta cita tradicional. Os dirijo a cada uno un cordial saludo, empezando por el cardenal Angelo Sodano, a quien doy las gracias por las expresiones de devoción y de comunión, y por los fervientes augurios que me ha dirigido en nombre de todos. Prope est jam Dominus, venite, adoremus! Contemplamos como una única familia el misterio del Emmanuel, del Dios-con-nosotros, como dijo el cardenal decano. Os devuelvo de buen grado vuestras felicitaciones y deseo agradeceros vivamente a todos, incluyendo a los representantes pontificios diseminados por el mundo, la aportación competente y generosa que cada uno presta al Vicario de Cristo y a la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Excita, Domine, potentiam tuam, et veni" – con estas palabras y otras similares, la liturgia de la Iglesia reza repetidamente en los días del Adviento. Son invocaciones formuladas probablemente en el periodo de decadencia del Imperio Romano. La descomposición de los ordenamientos que sostenían el derecho y de las actitudes morales de fondo, que daban fuerza a aquellos, causaban la ruptura de los márgenes que hasta aquel momento habían protegido la convivencia pacífica entre los hombres. Un mundo estaba desapareciendo. Frecuentes cataclismos naturales aumentaban aún más esta experiencia de inseguridad. No se veía fuerza alguna que pudiese frenar aquel ocaso. Tanto más insistente era la invocación del poder propio de Dios: que Él viniera y protegiera a los hombres de todas estas amenazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Excita, Domine, potentiam tuam, et veni". También hoy tenemos nosotros muchos motivos para asociarnos a esta oración de Adviento de la Iglesia. El mundo, con todas sus nuevas esperanzas y posibilidades, está al mismo tiempo angustiado por la impresión de que el consenso moral se está disolviendo, un consenso sin el cual las estructuras jurídicas y políticas no funcionan; en consecuencia, las fuerzas movilizadas para la defensa de estas estructuras parecen estar destinadas al fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excita – la oración recuerda el grito dirigido al Señor, que estaba durmiendo en la barca de los discípulos zarandeada por la tempestad y a punto de hundirse. Cuando su palabra poderosa hubo aplacado la tempestad, Él reprochó a los discípulos por su poca fe (cfr Mt 8,26 y par.). Quería decir: en vosotros mismos, la fe se ha dormido. Lo mismo quiere decirnos también a nosotros. También en nosotros la fe a menudo se duerme. Pidámosle por tanto que nos despierte del sueño de una fe que se ha vuelto cansada y que vuelva a dar a nuestra fe el poder de mover las montañas -es decir, de dar el orden justo a las cosas del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Excita, Domine, potentiam tuam, et veni": en las grandes angustias, a la que hemos sido expuestos este año, esta oración de Adviento me ha vuelto siempre al corazón y a los labios. Con gran alegría habíamos comenzado el Año sacerdotal y, gracias a Dios, pudimos concluirlo también con gran agradecimiento, a pesar de que se llevara a cabo de forma tan distinta a como esperábamos. En nosotros los sacerdotes, y en los laicos, y precisamente también en los jóvenes, se ha renovado la conciencia de qué don representa el sacerdocio de la Iglesia católica, que el Señor nos ha confiado. Nos hemos dado cuenta nuevamente de qué bello es que los seres humanos hayamos sido autorizados a pronunciar, en nombre de Dios y con pleno poder, la palabra del perdón, y seamos así capaces de cambiar el mundo, la vida; qué hermoso es que los seres humanos hayamos sido autorizados a pronunciar las palabras de la consagración, con las que el Señor atrae hacia sí un trozo de mundo, y en cierta forma lo transforme en su sustancia; qué hermoso es poder estar, con la fuerza del Señor, cerca de los hombres en sus alegrías y sufrimientos, tanto en las horas importantes como en las horas oscuras de la existencia; qué hermoso es tener en la vida como tarea no esto o lo otro, sino sencillamente el ser mismo del hombre – para ayudarle a que se abra a Dios y que viva a partir de Dios. Por eso hemos sido turbados cuando, precisamente en este año y en una dimensión inimaginable para nosotros, hemos tenido conocimiento de abusos contra menores cometidos por sacerdotes, que trabucan el Sacramento en su contrario: bajo el manto de lo sagrado hieren profundamente a la persona humana en su infancia y le acarrean un daño para toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este contexto, me venía a la mente una visión de santa Hildegarda de Bingen que describe de forma conmovedora lo que hemos vivido este año: “En el año 1170 después del nacimiento de Cristo estuve durante largo tiempo enferma en la cama. Entonces, física y mentalmente despierta, vi a una mujer de una belleza tal que la mente humana no era capaz de comprender. Su figura se erguía desde la tierra hasta el cielo. Su rostro brillaba con un resplandor sublime. Su mirada estaba dirigida al cielo. Estaba vestida con una túnica luminosa y radiante de seda blanca y un manto guarnecido de piedras preciosas. En los pies calzaba zapatos de ónice. Pero su rostro estaba embadurnado de polvo; su vestido, por el lado derecho, estaba desgarrado. También el manto había perdido su belleza singular, y sus zapatos estaban ensuciados por encima. Con voz alta y dolorida, la mujer gritó hacia el cielo: '¡Escucha, oh cielo, mi rostro está manchado! ¡Aflígete, oh tierra: mi vestido está desgarrado! ¡Tiembla, oh abismo: mis zapatos están ensuciados!’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y prosiguió: ‘Estaba escondida en el corazón del Padre, hasta que el Hijo del hombre, concebido y dado a luz en la virginidad, derramó su sangre. Con esta sangre, como dote suya, me tomó como su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estigmas de mi esposo permanecen frescos y abiertos, mientras estén abiertas las heridas de los pecados de los hombres. Precisamente el que sigan abiertas las heridas de Cristo es por culpa de los sacerdotes. Estos desgarran mi túnica porque son transgresores de la Ley, del Evangelio y de su deber sacerdotal. Quitan el esplendor a mi manto, porque descuidan totalmente los preceptos que se les impusieron. Ensucian mis zapatos, porque no caminan por sendas rectas, es decir, en las duras y severas de la justicia, y tampoco dan buen ejemplo a sus súbditos. Con todo, encuentro en algunos el esplendor de la verdad’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y escuché una voz del cielo que decía: 'Esta imagen representa a la Iglesia. Por esto, oh ser humano que ves todo esto y que escuchas las palabras de lamento, anúncialo a los sacerdotes que están destinados a la guía y a la instrucción del pueblo de Dios y a los cuales, como a los apóstoles, se ha dicho: Id a todo el mundo y anunciad el Evangelio a toda criatura’ (Mc 16,15)" (Carta a Werner von Kirchheim y a su comunidad sacerdotal: PL 197, 269ss).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la visión de santa Hildegarda, el rostro de la Iglesia está cubierto de polvo, y es así como lo hemos visto nosotros. Su vestido está desgarrado – por culpa de los sacerdotes. Así como ella lo vio y expresó, lo hemos vivido este año. Debemos aceptar esta humillación como una exhortación a la verdad y una llamada a la renovación. Sólo la verdad salva. Debemos preguntarnos qué podemos hacer para reparar lo más posible la injusticia cometida. Debemos preguntarnos qué era equivocado en nuestro anuncio, en toda nuestra forma de configurar el ser cristiano, de manera que una cosa semejante pudiera suceder. Debemos encontrar una nueva determinación en la fe y en el bien. Debemos ser capaces de penitencia. Debemos esforzarnos en intentar todo lo posible, en la preparación al sacerdocio, para que una cosa semejante no pueda volver a suceder. Éste es también el lugar para agradecer de corazón a todos aquellos que se han empeñado en ayudar a las víctimas y en devolverles la confianza en la Iglesia, la capacidad de creer en su mensaje. En mis encuentros con las víctimas de este pecado, siempre he encontrado a personas que, con gran dedicación, están al lado de quienes sufren y han sufrido daño. Ésta es la ocasión también para dar las gracias también a tantos buenos sacerdotes que transmiten en humildad y fidelidad la bondad del Señor y que, en medio de las devastaciones, son testigos de la belleza no perdida del sacerdocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos conscientes de la particular gravedad de este pecado cometido por sacerdotes y de nuestra correspondiente responsabilidad. Pero no podemos tampoco callar sobre el contexto de nuestro tiempo en el que hemos tenido que ver estos acontecimientos. Existe un mercado de la pornografía que afecta a los niños, que de alguna forma parece ser considerado por la sociedad cada vez más como algo normal. La destrucción psicológica de niños, cuyas personas son reducidas a artículo de mercado, es un espantoso signo de los tiempos. Escucho de los obispos de países del Tercer Mundo una y otra vez que el turismo sexual amenaza a una generación entera y la daña en su libertad y en su dignidad humana. El Apocalipsis de san Juan enumera entre los grandes pecados de Babilonia – símbolo de las grandes ciudades irreligiosas del mundo – el hecho de practicar el comercio de los cuerpos y de las almas y de hacer de ellos una mercancía (cfrAp 18,13). En este contexto, se plantea también el problema de la droga, que con fuerza creciente extiende sus tentáculos de pulpo en todo el globo terrestre – expresión elocuente de la dictadura de Mammón que pervierte al hombre. Todo placer resulta insuficiente y el exceso en el engaño de la embriaguez se convierte en una violencia que destruye regiones enteras, y esto en nombre de un malentendido fatal de la libertad en el que precisamente la libertad del hombre es minada y al final anulada del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para oponernos a estas fuerzas debemos echar una mirada a sus fundamentos ideológicos. En los años 70, la pedofilia fue teorizada como algo totalmente conforme al hombre y también al niño. Esto, sin embargo, formaba parte de una perversión de fondo del concepto de ethos. Se afirmaba – incluso en el ámbito de la teología católica – que no existían ni el mal en sí ni el bien en sí. Existirían sólo un “mejor que” y un “peor que”. Nada sería de por sí bueno o malo. Todo dependería de las circunstancias y del fin pretendido. Según los fines y las circunstancias, todo podría ser bueno o también malo. La moral se sustituyó por un cálculo de las consecuencias y con ello dejó de existir. Los efectos de tales teorías son hoy evidentes. Contra ellas el papa Juan Pablo II, en su encíclica Veritatis splendor de 1993, indicó con fuerza profética en la gran tradición del ethos cristiano las bases esenciales de la actuación moral. Este texto debe ser puesto hoy nuevamente en el centro como camino en la formación de la conciencia. Es responsabilidad nuestra hacer nuevamente audibles y comprensibles entre los hombres estos criterios como vías de la verdadera humanidad, en el contexto de la preocupación por el hombre, en la que estamos inmersos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como segundo punto quisiera decir algo sobre el Sínodo de las Iglesias de Oriente Medio. Este comenzó con mi viaje a Chipre donde pude entregar el Instrumentum laboris para el Sínodo a los obispos de esos países allí reunidos. Permanece inolvidable la hospitalidad de la Iglesia ortodoxa que pudimos experimentar con gran gratitud. Aunque la comunión plena no nos ha sido dada aún, constatamos con alegría, con todo, que la forma básica de la Iglesia antigua nos une profundamente unos a otros; el ministerio sacramental de los Obispos como portadores de la tradición apostólica, la lectura de la Escritura según la hermenéutica de la Regula fidei, la comprensión de la Escritura en la unidad multiforme centrada en Cristo y desarrollada gracias a la inspiración de Dios y, finalmente, la fe en la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia. Así hemos encontrado de modo vivo la riqueza de los ritos de la Iglesia antigua también dentro de la Iglesia católica. Tuvimos liturgias con maronitas y con melquitas, celebramos en rito latino y tuvimos momentos de oración ecuménica con los ortodoxos y, en manifestaciones imponentes, pudimos ver la rica cultura cristiana del Oriente cristiano. Pero vimos también el problema del país dividido. Se hacían visibles las culpas del pasado y las profundas heridas, pero también el deseo de paz y de comunión como existían antes. Todos son conscientes del hecho de que la violencia no lleva a ningún progreso – ésta, de hecho, ha creado la situación actual. Sólo en el compromiso y en la comprensión mutua puede restablecerse una unidad. Preparar a la gente a esta actitud de paz es una tarea esencial de la pastoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Sínodo la mirada se extendió también a todo Oriente Medio, donde conviven los fieles pertenecientes a religiones distintas y también a múltiples tradiciones y ritos distintos. En lo que respecta a los cristianos, hay Iglesias precalcedonenses y calcedonenses; Iglesias en comunión con Roma y otras que están fuera de esta comunión, y en ambas existen, uno junto a otro, múltiples ritos. En los desórdenes de los últimos años ha sido turbada la historia de convivencia, las tensiones y las divisiones han crecido, de modo que cada vez más con temor somos testigos de actos de violencia en los que ya no se respeta lo que para el otro es sagrado, sino que al contrario, se derrumban las reglas más elementales de la humanidad. En la situación actual, los cristianos son la minoría más oprimida y atormentada. Durante siglos vivieron pacíficamente junto con sus vecinos judíos y musulmanes. En el Sínodo escuchamos las sabias palabras del Consejo del Mufti de la República del Líbano contra los actos de violencia contra los cristianos. Él decía: hiriendo a los cristianos nos herimos a nosotros mismos. Por desgracia, ésta y otras voces análogas de la razón, por las que estamos profundamente agradecidos, son demasiado débiles. También aquí el obstáculo es la unión entre la avidez de lucro y la ceguera ideológica. Sobre la base del espíritu de la fe y de su racionabilidad, el Sínodo ha desarrollado un gran concepto de diálogo, de perdón y de mutua acogida, un concepto que queremos ahora gritar al mundo. El ser humano es uno solo y la humanidad es una sola. Lo que en cualquier lugar se haga contra un hombre al final daña a todos. Así las palabras y las ideas del Sínodo deben ser un fuerte grito dirigido a todas las personas con responsabilidad política o religiosa para que detengan la cristianofobia; para que se levanten en defensa de los prófugos y de los que sufren y revitalicen el espíritu de la reconciliación. En último análisis, la curación podrá venir sólo de una fe profunda en el amor reconciliador de Dios. Dar fuerza a esta fe, nutrirla y hacerla resplandecer es la tarea principal de la Iglesia en esta hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría hablar detalladamente del inolvidable viaje al Reino Unido, pero quiero limitarme a dos puntos que están relacionados con el tema de la responsabilidad de los cristianos en este tiempo y con la tarea de la Iglesia de anunciar el Evangelio. El pensamiento sale ante todo al encuentro con el mundo de la cultura en la Westminster Hall, un encuentro en el que la conciencia de la responsabilidad común en este momento histórico creó una gran atención, que, en el fondo, se dirige a la cuestión sobre la verdad y la propia fe. Que en este debate la Iglesia debe dar su propia contribución, era evidente para todos. Alexis de Tocqueville, en su época, había observado que en América la democracia había sido posible y había funcionado porque existía un consenso moral de base que, yendo más allá de las denominaciones individuales, unía a todos. Sólo si existe un consenso semejante sobre lo esencial, las constituciones y el derecho pueden funcionar. Este consenso de fondo procedente del patrimonio cristiano está en peligro allí donde en su lugar, en lugar de la razón moral, se coloca la mera racionalidad finalista de la que he hablado hace un momento. Esto supone en realidad una ceguera de la razón hacia lo que es esencial. Combatir contra esta ceguera de la razón y conservar su capacidad de ver lo esencial, de ver a Dios y al hombre, lo que es bueno y lo que es verdadero, es el interés común que debe unir a todos los hombres de buena voluntad. Está en juego el futuro del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, quisiera recordar una vez más la beatificación del cardenal John Henry Newman. ¿Por qué ha sido beatificado? ¿Qué tiene que decirnos? A estas preguntas se pueden dar muchas respuestas, que ya se han desarrollado en el contexto de la beatificación. Quisiera poner de manifiesto solamente dos aspectos que van unidos y que, a fin de cuentas, expresan lo mismo. El primero es que debemos hablar de las tres conversiones de Newman, porque son los pasos de un camino espiritual que nos interesa a todos. Quisiera subrayar aquí sólo la primera conversión: la conversión a la fe en el Dios vivo. Hasta aquel momento, Newman pensaba como la mayoría de los hombres de su tiempo y como la mayoría de los hombres de hoy, que no excluyen simplemente la existencia de Dios, pero que la consideran como algo inseguro, que no tiene un papel esencial en la propia vida. Lo que a él le parecía verdaderamente real, como a los hombres de su tiempo, era lo empírico, lo que es materialmente perceptible. Ésta es la “realidad” según la cual se orientaba. Lo “real” es lo que es aprehensible, son las cosas que se pueden calcular y tomar en la mano. En su conversión Newman reconoce que las cosas son precisamente al contrario: que Dios y el alma, el ser mismo del hombre a nivel espiritual, constituyen lo que es verdaderamente real, lo que cuenta. Son mucho más reales que los objetos perceptibles. Esta conversión constituye un giro copernicano. Lo que hasta entonces le había parecido como irreal y secundario se revela como lo verdaderamente decisivo. Donde una conversión semejante tiene lugar, no cambia simplemente una teoría, sino que cambia la forma fundamental de la vida. Todos nosotros tenemos siempre necesidad de esta conversión: entonces estamos en el buen camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerza motriz que le empujaba en el camino de la conversión, en Newman, era la conciencia. ¿Pero qué se entiende con ello? En el pensamiento moderno, la palabra "conciencia" significa que en materia de moral y de religión, la dimensión subjetiva, el individuo, constituye la última instancia de la decisión. El mundo se divide en los ámbitos de lo objetivo y de lo subjetivo. A lo objetivo pertenecen las cosas que se pueden calcular y comprobar mediante el experimento. La religión y la moral se sustraen a estos métodos y por ello se consideran en el ámbito de lo subjetivo. Aquí no existirían, en último análisis, criterios objetivos. La última instancia que puede decidir aquí sería por tanto sólo el sujeto, y con la palabra “conciencia” se expresa precisamente esto: en este ámbito puede decidir sólo el individuo con sus intuiciones y experiencias. La concepción que Newman tiene de la conciencia es diametralmente opuesta. Para él “conciencia” significa la capacidad de verdad del hombre: la capacidad de reconocer precisamente en los ámbitos decisivos de su existencia – religión y moral – una verdad, la verdad. La conciencia, la capacidad del hombre de reconocer la verdad, le impone con ello, al mismo tiempo, el deber de encaminarse hacia la verdad, de buscarla y de someterse a ella allí donde la encuentra. Conciencia y capacidad de verdad y de obediencia a la verdad, que se muestra al hombre que busca con corazón abierto. El camino de las conversiones de Newman es un camino de la conciencia – un camino no de la subjetividad que se afirma, sino, precisamente al contrario, de la obediencia a la verdad que paso a paso se abría a él. Su tercera conversión, al Catolicismo, exigía de él abandonar casi todo lo que le era precioso: sus bienes y su profesión, su grado académico, los vínculos familiares y muchos amigos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La renuncia que la obediencia a la verdad, su conciencia, le pedía, iba más allá. Newman había sido siempre consciente de tener una misión hacia Inglaterra. Pero en la teología católica de su tiempo, su voz apenas podía oírse. Era demasiado extraña respecto a la forma dominante del pensamiento teológico y también de la piedad. En enero de 1863 escribió en su diario estas frases conmovedoras: “Como protestante, mi religión me parecía mísera, pero no mi vida. Y ahora, como católico, mi vida es mísera, pero no mi religión". No había llegado aún la hora de su eficacia. En la humildad y en la oscuridad de la obediencia, tuvo que esperar hasta que su mensaje fuera utilizado y comprendido. Para poder afirmar la identidad entre el concepto que Newman tenía de la conciencia y la moderna comprensión subjetiva de la conciencia, se hace referencia a su palabra según la cual él – si hubiera tenido que hacer un brindis – habría brindado por la conciencia y después por el Papa. Pero en esta afirmación, “conciencia” no significa la última obligatoriedad de la intuición subjetiva. Es la expresión de la accesibilidad y de la fuerza vinculante de la verdad: en ello se funda su primado. Al Papa se le puede dedicar el segundo brindis, porque su tarea es exigir la obediencia a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que renunciar a hablar de los viajes tan significativos a Malta, a Portugal y a España. En ellos se ha hecho nuevamente visible que la fe no es algo del pasado, sino un encuentro con Dios que vive y actúa ahora. Él nos desafía y se opone a nuestra pereza, pero precisamente así nos abre el camino hacia la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Excita, Domine, potentiam tuam, et veni!". Hemos partido de la invocación de la presencia y del poder de Dios en nuestro tiempo y de la experiencia de su aparente ausencia. Si abrimos nuestros ojos, precisamente en la retrospectiva del año que llega a su fin, puede hacerse visible que el poder y la bondad de Dios están presentes de muchas maneras también hoy. Así todos tenemos motivos para darle gracias. Con el agradecimiento al Señor renuevo mi agradecimiento a todos los colaboradores. Quiera Dios concedernos a todos una Santa Navidad y acompañarnos con su bondad en el próximo año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confío estos deseos a la intercesión de la Virgen santa, Madre del Redentor, y a todos vosotros y a la gran familia de la Curia Romana imparto de corazón la Bendición Apostólica. ¡Feliz Navidad!&lt;br /&gt;Publicado en Análisis Digital&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-1079727123494538857?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/1079727123494538857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/12/discurso-del-papa-los-miembros-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1079727123494538857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1079727123494538857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/12/discurso-del-papa-los-miembros-de-la.html' title='DISCURSO DEL PAPA A LOS MIEMBROS DE LA CURIA ROMANA'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TQ_wNS0bksI/AAAAAAAAAL4/33BenoMyV0s/s72-c/Benedicto%2BXVI.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-1963024084066821080</id><published>2010-12-04T14:46:00.000-08:00</published><updated>2010-12-04T15:01:37.386-08:00</updated><title type='text'>CON OCASIÓN DE LA SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TPrH8h94QMI/AAAAAAAAAK4/MNJ2Rrlyw7k/s1600/VIGILIA-DE-LA-INMACULADA.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 169px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TPrH8h94QMI/AAAAAAAAAK4/MNJ2Rrlyw7k/s200/VIGILIA-DE-LA-INMACULADA.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5546965733784174786" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director del secretariado de la Comisión Episcopal de Familia y Vida, Fernando Simón: “La Vigilia recuerda al hombre su verdad porque es un acto de humildad con el que se busca a Dios, fuente de todos los bienes”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando uno asiste a una Vigilia tiene el camino garantizado para un encuentro personal con Cristo, con el sentido de la vida”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paloma Fernández Cárdenas - 04/12/2010 &lt;br /&gt;El director del secretariado de la Comisión Episcopal de Familia y Vida, Fernando Simón ha conversado con Análisis Digital sobre la festividad de la Inmaculada Concepción. Fernando Simón ha destacado que las Vigilias recuerdan al hombre que necesita a Dios. “Una Vigilia es un acto de humildad para buscar a Dios que es la fuente de todos los bienes; También es descubrir la oración” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué trascendencia tiene el lema de la Vigilia de este año? “Haced lo que Él os diga”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Depende de a quienes nos dirijamos, si nos centramos en los jóvenes que van a acudir a la Vigilia y desde el punto de vista de la Comisión Episcopal de Familia y Vida, tiene un sentido directo y es que descubran los jóvenes la vocación a la que están llamados por Jesucristo, la vocación al amor que se concreta en el matrimonio cristiano, fundado sobre el don de Cristo. Es otro modo de descubrir a los jóvenes que están llamados de un modo muy directo a una vocación en la familia y en el matrimonio cristiano. A las familias que van a ir, es recordar cuál es el sentido principal de la familia cristiana que es esperanza de la humanidad como nos ha recordado el Papa en su visita a Santiago y a Barcelona. La familia es esperanza de la humanidad no sólo porque en ella se forma al hombre, sino porque Cristo es el la roca, centro de matrimonio. Es un mensaje a todos los matrimonios a descubrir cuál es la roca en la que tienen que afianzar su vocación y la razón que da sentido a toda su misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año, se van a celebrar tres Vigilias: en la Basílica de la Merced, Santuario de María Auxiliadora y en la Catedral de la Almudena, cada una de ellas estará presidida por un obispo de Madrid. ¿Cree el tema central irá en consonancia con el mensaje que nos transmitió Benedicto XVI en Barcelona?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda alguna. El mensaje está relacionado con las palabras del Papa en Barcelona y Santiago de Compostela y con la invitación a la JMJ. El hombre tiene que descubrir otra vez en Cristo la verdad que da sentido a su libertad y a su vida. Es una vuelta a la verdad que da sentido al hombre que es Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué significación especial tienen las Vigilias en estos tiempos que vivimos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Vigilia recuerda al hombre su verdad, que necesita a Dios. En primer lugar, una Vigilia es un acto de humildad para buscar a Dios que es la fuente de todos los bienes. También es descubrir la oración; Necesitamos orar y confiar en aquél que nos ama y en tercer lugar es lo que el Juan Pablo II nos recordaba con respecto a la familia y la vida: el poder del mal que fomenta la cultura de la muerte es grande y tiene muchos recursos y nos podemos sentir asustados ante la pequeñez de nuestros recursos, pero nosotros contamos con el poder del Señor de la vida. Por eso Juan Pablo II propuso una gran misión de oración en la Iglesia para que la vida y la familia se pueda sostener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Vigilias forman parte de esas llamadas a la oración y a la confianza en Dios que lo puede todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace tiempo los voluntarios los juegan un papel muy importante en la organización y desarrollo de grandes convocatorias como esta y de cara a la celebración en Madrid de la JMJ. ¿Cómo es la llamada de los voluntarios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre que hay un acto importante como una Vigilia de oración, un encuentro con el Papa o una peregrinación, el Espíritu Santo suscita personas voluntarias que dedican gran parte de su tiempo de un modo escondido y vocacional para que salgan adelante. Dios da tantos frutos en esas Vigilias y en esos encuentros que también suscita personas que en lo material y en lo humano pedan ayudar a que todo salga adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo animaría a participar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno asiste a una Vigilia o a un encuentro con el Papa tiene el camino garantizado para un encuentro personal con Cristo, con el sentido de la vida, porque es el poder de la Iglesia que ora unida por mediación de la Virgen y eso tiene un poder extraordinario para pedir al Espíritu Santo unja y que actúe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder de la oración de la Iglesia unida a través de la Virgen María unida a Pedro y en segundo lugar a nivel personal porque es una fuerte de gracia de conversión tremenda para uno mismo.&lt;br /&gt;Publicado en Análisis digital&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-1963024084066821080?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/1963024084066821080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/12/con-ocasion-de-la-solemnidad-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1963024084066821080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1963024084066821080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/12/con-ocasion-de-la-solemnidad-de-la.html' title='CON OCASIÓN DE LA SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TPrH8h94QMI/AAAAAAAAAK4/MNJ2Rrlyw7k/s72-c/VIGILIA-DE-LA-INMACULADA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-5360306643635740678</id><published>2010-11-21T09:08:00.000-08:00</published><updated>2010-11-21T09:16:31.961-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='madres de sacerdotes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sacerdotes'/><title type='text'>Madres de sacerdotes en Pamplona y Granada</title><content type='html'>No son noticias nuevas. Pero rastreando por Internet hemos encontrado estas informaciones. Por su interés las publicamos en nuestro blog para darlas a conocer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado 4 de noviembre, primer jueves de mes, se reunieron en la parroquia de San Nicolás de Pamplona, a las 18:00 horas, un grupo de madres para celebrar el Jueves eucarístico de Oración por los Sacerdotes y Seminaristas. La celebración fue presidida por Santiago Garisoain, vicario parroquial de las parroquias de Mutilva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, un grupo de madres y hermanas de sacerdotes de Granada, que se reunen todos los meses para rezar por sus hijos, tuvieron una Misa celebrada por Rafael Rodríguez Ocaña, el hijo de una de ellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se celebró la Misa de Jeuscristo Sumo y Eterno Sacerdote, y se ofreció por los sacerdotes del mundo entero. En la homilía D. Rafael hizo mención del grupo de madres que estaban presentes, entre las que se encuentra la suya, y de las hermanas, y también de las abuelas de futuros sacerdotes. Comentando el milagro de las bodas de Caná dijo que el Señor convirtió el agua en un vino magnífico porque se lo pidió su Madre. Y dirigiéndose a las madres dijo que es necesario pedir por los hijos sacerdotes y por todos los sacerdotes para que, sean como sean, Él los convierta en buenos sacerdotes y que hagan y vivan como Él quiere. Que se rece el Rosario por ellos que, La Virgen lo atiende, pues es un arma poderosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-5360306643635740678?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/5360306643635740678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/11/madres-de-sacerdotes-en-pamplona-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5360306643635740678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/5360306643635740678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/11/madres-de-sacerdotes-en-pamplona-y.html' title='Madres de sacerdotes en Pamplona y Granada'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-3876630199979135549</id><published>2010-11-13T04:22:00.000-08:00</published><updated>2010-11-13T04:33:21.085-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='madres de sacerdotes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sacerdotes'/><title type='text'>Futuras madres de sacerdotes</title><content type='html'>Ordenación diaconal en Roma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este sábado, 13 de noviembre, recibirán la ordenación diaconal 34 miembros del Opus Dei de manos del Obispo Prelado, mons. Javier Echevarría. La ceremonia tendrá lugar en la iglesia romana de San Eugenio y dará comienzo a las 16:00.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos alegra esta noticia porque 34 madres de 15 países distintos se convertirán en madres de sacerdotes el próximo mes de mayo cuando reciban la ordenación sacerdotal. Desde esta página felicitamos a las nuevas madres, así como a los padres y demás familiares de los nuevos diáconos. Confiamos en que muchas de ellas puedan unirse a iniciativas similares a la nuestra, o iniciarlas en sus lugares de procedencia, y así tejer una red cada vez mayor de madres de sacerdotes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación publicamos el nombre de los nuevos diáconos para poder rezar por ellos y sus madres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Paolo Calzona (Italia)&lt;br /&gt;- Isidro Miguel Fontenla (España)&lt;br /&gt;- Enrique Alonso de Velasco (Holanda)&lt;br /&gt;- Benito Agustín Calahorra (España)&lt;br /&gt;- Alfonso Romero Corral (España)&lt;br /&gt;- Francisco Martín Vivas (España)&lt;br /&gt;- Gonzalo Otero (España)&lt;br /&gt;- José Manuel Giménez Amaya (España)&lt;br /&gt;- José Manuel de Lasala (España)&lt;br /&gt;- Alberto Barbés (España)&lt;br /&gt;- Vicente Guzmán (España)&lt;br /&gt;- Ferran Canet (España)&lt;br /&gt;- Piero Vavassori (Italia)&lt;br /&gt;- Manuel José Martínez (España)&lt;br /&gt;- Damien Peter Lim Guan Heng (Singapur)&lt;br /&gt;- Pablo Mones Cazón (Argentina)&lt;br /&gt;- Francisco Javier Insa (España)&lt;br /&gt;- Juan López Agúndez (España)&lt;br /&gt;- Alejandro Macía Nieto (Colombia)&lt;br /&gt;- Anthony Kenechukwu Odoh (Nigeria)&lt;br /&gt;- John Richard Grieco (Estados Unidos)&lt;br /&gt;- Thierry Sol (Francia)&lt;br /&gt;- Robert Weber (Austria)&lt;br /&gt;- Josepmaria Quintana (España)&lt;br /&gt;- Francisco Contreras Chicote (España)&lt;br /&gt;- Fabiano Dourado Guedes (Brasil)&lt;br /&gt;- Juan Pablo Lira (México)&lt;br /&gt;- Juan Manuel Carranza (Argentina)&lt;br /&gt;- Christian Mendoza Ovando (México)&lt;br /&gt;- Federico Guillermo Ruiz López (El Salvador)&lt;br /&gt;- Michał Twarkowski (Polonia)&lt;br /&gt;- Lucas Buch (España)&lt;br /&gt;- Joseph Thomas (Estados Unidos)&lt;br /&gt;- Ivan Kanyike Mukalazi (Uganda)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuente: Opus Dei. Para más información http://www.opusdei.org&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-3876630199979135549?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/3876630199979135549/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/11/futuras-madres-de-sacerdotes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3876630199979135549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3876630199979135549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/11/futuras-madres-de-sacerdotes.html' title='Futuras madres de sacerdotes'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-1487403775525592245</id><published>2010-11-09T05:09:00.000-08:00</published><updated>2010-11-09T10:56:28.944-08:00</updated><title type='text'>"FIRMES EN LA FE"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TNlIcWEp5qI/AAAAAAAAAKo/oJBJuBuygLQ/s1600/almudena1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 109px; FLOAT: left; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5537536868627375778" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TNlIcWEp5qI/AAAAAAAAAKo/oJBJuBuygLQ/s200/almudena1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; mso-layout-grid-align: none" class="MsoNormal"&gt;Hoy, día de Santa María de &lt;?xml:namespace prefix = st1 /&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="la Almudena"&gt;la Almudena&lt;/st1:personname&gt;, gran fiesta en Madrid por ser su Patrona, acabamos de leer el Himno oficial &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;que los jóvenes podrán cantar en &lt;st1:personname st="on" productid="la Jornada Mundial"&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="la Jornada"&gt;la Jornada&lt;/st1:personname&gt; Mundial&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname st="on" productid="la Juventud"&gt;la Juventud&lt;/st1:personname&gt; de Madrid 2011. Dado su profundo contenido, que incita a la oración, nos alegra reproducirlo en nuestro/vuestro blog para que, como madres espirituales, sigamos rezando y apoyando a nuestros jóvenes, esperanza del futuro: &lt;/p&gt;&lt;p style="mso-layout-grid-align: none" class="MsoNormal"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="mso-layout-grid-align: none" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="mso-layout-grid-align: none" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: Calibri;font-family:Calibri;font-size:11;"  &gt;Letra: Mons. César Franco&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: Calibri;font-family:Calibri;font-size:11;"  &gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;Música: Enrique Vázquez, pbro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Estribillo: Firmes en la fe, firmes en la fe&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;caminamos en Cristo, nuestro Amigo, nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Gloria siempre a Él! ¡Gloria siempre a Él!&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Caminamos en Cristo firmes en la fe.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Estrofas:&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;1. Tu amor nos edifica y nos arraiga,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;tu cruz nos consolida y fortalece.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tu carne nos redime y nos abraza,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;tu sangre nos renueva y nos embriaga.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Oh, Cristo, nuestro Hermano,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;oh, Cristo, nuestro Amigo,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Haznos firmes en ti !&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;2. Tus manos acarician nuestras llagas,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;tus ojos purifican la mirada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tus labios comunican mil perdones,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;tus pies nos encaminan a la vida.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Oh, Cristo, nuestro Hermano,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;oh, Cristo, nuestro Amigo,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Haznos firmes en ti !&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;3. Tu aliento es el Soplo de lo Alto,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;tu risa es el signo de la gracia.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tus llagas son amores encendidos,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;tus penas son el precio de mi alma.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Oh, Cristo, nuestro Hermano,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;oh, Cristo, nuestro Amigo,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Haznos firmes en ti !&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;4. Tu rostro es el icono de &lt;st1:personname st="on" productid="la Vida"&gt;la Vida&lt;/st1:personname&gt;,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;tu frente es nuestra luz resucitada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tu muerte es la causa de mi vida,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;bautismo de mi carne en ti salvada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Oh, Cristo, nuestro Hermano,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;oh, Cristo, nuestro Amigo,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Haznos firmes en ti !&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;5. Tu gloria es el futuro de los hombres,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;que marchan con impulsos de tu gracia.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tu Iglesia es la casa de mil puertas&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;encima de tu piedra edificada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Oh, Cristo, nuestro Hermano,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;oh, Cristo, nuestro Amigo,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Haznos firmes en ti !&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;6. Tus jóvenes caminan con María,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;que canta como novia engalanada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Con ella cantaremos tu victoria,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;la muerte ha sido ya aniquilada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Oh, Cristo, nuestro Hermano,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;oh, Cristo, nuestro Amigo,&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Haznos firmes en ti !&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Letra: Mons. César Franco&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Música: Enrique Vázquez, pbro.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Estribillo: Firmes en la fe, firmes en la fe&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;caminamos en Cristo, nuestro Amigo, nuestro Señor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;¡Gloria siempre a Él! ¡Gloria siempre a Él!&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Caminamos en Cristo firmes en la fe.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-1487403775525592245?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/1487403775525592245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/11/firmes-en-la-fe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1487403775525592245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1487403775525592245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/11/firmes-en-la-fe.html' title='&quot;FIRMES EN LA FE&quot;'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TNlIcWEp5qI/AAAAAAAAAKo/oJBJuBuygLQ/s72-c/almudena1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-8620536498351980903</id><published>2010-10-20T12:49:00.000-07:00</published><updated>2010-10-20T13:00:55.727-07:00</updated><title type='text'>CARTA DE BENEDICTO XVI A LOS SACERDOTES DE TODO EL MUNDO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Carta que el Papa Benedicto XVI ha dirigido a los seminaristas de todo el mundo, con motivo de &lt;st1:personname productid="la Clausura" st="on"&gt;la Clausura&lt;/st1:personname&gt; del Año Sacerdotal.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Queridos seminaristas:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En diciembre de 1944, cuando me llamaron al servicio militar, el comandante de la compañía nos preguntó a cada uno qué queríamos ser en el futuro. Respondí que quería ser sacerdote católico. El subteniente replicó: Entonces tiene usted que buscarse otra cosa. En la nueva Alemania ya no hay necesidad de curas. Yo sabía que esta "nueva Alemania" estaba llegando a su fin y, que después de las devastaciones tan enormes que aquella locura había traído al País, habría más que nunca necesidad de sacerdotes. Hoy la situación es completamente distinta. Pero también ahora hay mucha gente que, de una u otra forma, piensa que el sacerdocio católico no es una "profesión" con futuro, sino que pertenece más bien al pasado. Vosotros, queridos amigos, habéis decidido entrar en el seminario y, por tanto, os habéis puesto en camino hacia el ministerio sacerdotal en &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; católica, en contra de estas objeciones y opiniones. Habéis hecho bien. Porque los hombres, también en la época del dominio tecnológico del mundo y de la globalización, seguirán teniendo necesidad de Dios, del Dios manifestado en Jesucristo y que nos reúne en &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; universal, para aprender con Él y por medio de Él la vida verdadera, y tener presentes y operativos los criterios de una humanidad verdadera. Donde el hombre ya no percibe a Dios, la vida se queda vacía; todo es insuficiente. El hombre busca después refugio en el alcohol o en la violencia, que cada vez amenaza más a la juventud. Dios está vivo. Nos ha creado y, por tanto, nos conoce a todos. Es tan grande que tiene tiempo para nuestras pequeñas cosas: "Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados". Dios está vivo, y necesita hombres que vivan para Él y que lo lleven a los demás. Sí, tiene sentido ser sacerdote: el mundo, mientras exista, necesita sacerdotes y pastores, hoy, mañana y siempre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El seminario es una comunidad en camino hacia el servicio sacerdotal. Con esto, ya he dicho algo muy importante: no se llega a ser sacerdote solo. Hace falta la "comunidad de discípulos", el grupo de los que quieren servir a &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; de todos. Con esta carta quisiera poner de relieve -mirando también hacia atrás, a mis días en el seminario- algunos elementos importantes para estos años en los que os encontráis en camino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;1. Quien quiera ser sacerdote debe ser sobre todo un "hombre de Dios", como lo describe san Pablo (1 Tm 6,11). Para nosotros, Dios no es una hipótesis lejana, no es un desconocido que se ha retirado después del "big bang". Dios se ha manifestado en Jesucristo. En el rostro de Jesucristo vemos el rostro de Dios. En sus palabras escuchamos al mismo Dios que nos habla. Por eso, lo más importante en el camino hacia el sacerdocio, y durante toda la vida sacerdotal, es la relación personal con Dios en Jesucristo. El sacerdote no es el administrador de una asociación, que intenta mantenerla e incrementar el número de sus miembros. Es el mensajero de Dios entre los hombres. Quiere llevarlos a Dios, y que así crezca la comunión entre ellos. Por esto, queridos amigos, es tan importante que aprendáis a vivir en contacto permanente con Dios. Cuando el Señor dice: "Orad en todo momento", lógicamente no nos está pidiendo que recitemos continuamente oraciones, sino que nunca perdamos el trato interior con Dios. Ejercitarse en este trato es el sentido de nuestra oración. Por esto es importante que el día se inicie y concluya con la oración. Que escuchemos a Dios en la lectura de &lt;st1:personname productid="la Escritura. Que" st="on"&gt;la Escritura. Que&lt;/st1:personname&gt; le contemos nuestros deseos y esperanzas, nuestras alegrías y sufrimientos, nuestros errores y nuestra gratitud por todo lo bueno y bello, y que de esta manera esté siempre ante nuestros ojos como punto de referencia en nuestra vida. Así nos hacemos más sensibles a nuestros errores y aprendemos a esforzarnos por mejorar; pero, además, nos hacemos más sensibles a todo lo hermoso y bueno que recibimos cada día como si fuera algo obvio, y crece nuestra gratitud. Y con la gratitud aumenta la alegría porque Dios está cerca de nosotros y podemos servirlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;2. Para nosotros, Dios no es sólo una palabra. En los sacramentos, Él se nos da en persona, a través de realidades corporales. &lt;st1:personname productid="La Eucarist￭a" st="on"&gt;La  Eucaristía&lt;/st1:personname&gt; es el centro de nuestra relación con Dios y de la configuración de nuestra vida. Celebrarla con participación interior y encontrar de esta manera a Cristo en persona, debe ser el centro de cada una de nuestras jornadas. San Cipriano ha interpretado la petición del Evangelio: "Danos hoy nuestro pan de cada día", diciendo, entre otras cosas, que "nuestro" pan, el pan que como cristianos recibimos en &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, es el mismo Señor Sacramentado. En la petición del Padrenuestro pedimos, por tanto, que Él nos dé cada día este pan "nuestro"; que éste sea siempre el alimento de nuestra vida. Que Cristo resucitado, que se nos da en &lt;st1:personname productid="La Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt;, modele de verdad toda nuestra vida con el esplendor de su amor divino. Para celebrar bien &lt;st1:personname productid="La Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt;, es necesario también que aprendamos a conocer, entender y amar la liturgia de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; en su expresión concreta. En la liturgia rezamos con los fieles de todos los tiempos: pasado, presente y futuro se suman a un único y gran coro de oración. Por mi experiencia personal puedo afirmar que es entusiasmante aprender a entender poco a poco cómo todo esto ha ido creciendo, cuánta experiencia de fe hay en la estructura de la liturgia de &lt;st1:personname productid="la Misa" st="on"&gt;la  Misa&lt;/st1:personname&gt;, cuántas generaciones con su oración la han ido formando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;3. También es importante el sacramento de &lt;st1:personname productid="la Penitencia. Me" st="on"&gt;la  Penitencia. Me&lt;/st1:personname&gt; enseña a mirarme con los ojos de Dios, y me obliga a ser honesto conmigo mismo. Me lleva a la humildad. El Cura de Ars dijo en una ocasión: Pensáis que no tiene sentido recibir la absolución hoy, sabiendo que mañana cometeréis nuevamente los mismos pecados. Pero -nos dice- Dios mismo olvida en ese momento los pecados de mañana, para daros su gracia hoy. Aunque tengamos que combatir continuamente los mismos errores, es importante luchar contra el ofuscamiento del alma y la indiferencia que se resigna ante el hecho de que somos así. Es importante mantenerse en camino, sin ser escrupulosos, teniendo conciencia agradecida de que Dios siempre está dispuesto al perdón. Pero también sin la indiferencia, que nos hace abandonar la lucha por la santidad y la superación. Cuando recibo el perdón, aprendo también a perdonar a los demás. Reconociendo mi miseria, llego también a ser más tolerante y comprensivo con las debilidades del prójimo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;4. Sabed apreciar también la piedad popular, que es diferente en las diversas culturas, pero que a fin de cuentas es también muy parecida, pues el corazón del hombre después de todo es el mismo. Es cierto que la piedad popular puede derivar hacia lo irracional y quizás también quedarse en lo externo. Sin embargo, excluirla es completamente erróneo. A través de ella, la fe ha entrado en el corazón de los hombres, formando parte de sus sentimientos, costumbres, sentir y vivir común. Por eso, la piedad popular es un gran patrimonio de &lt;st1:personname productid="la Iglesia. La" st="on"&gt;la Iglesia. La&lt;/st1:personname&gt; fe se ha hecho carne y sangre. Ciertamente, la piedad popular tiene siempre que purificarse y apuntar al centro, pero merece todo nuestro aprecio, y hace que nosotros mismos nos integremos plenamente en el "Pueblo de Dios".&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;5. El tiempo en el seminario es también, y sobre todo, tiempo de estudio. La fe cristiana tiene una dimensión racional e intelectual esencial. Sin esta dimensión no sería ella misma. Pablo habla de un "modelo de doctrina", a la que fuimos entregados en el bautismo (Rm 6,17). Todos conocéis las palabras de san Pedro, consideradas por los teólogos medievales como justificación de una teología racional y elaborada científicamente: "Estad siempre prontos para dar razón (logos) de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere" (1 P 3,15). Una de las tareas principales de los años de seminario es capacitaros para dar dichas razones. Os ruego encarecidamente: Estudiad con tesón. Aprovechad los años de estudio. No os arrepentiréis. Es verdad que a veces las materias de estudio parecen muy lejanas de la vida cristiana real y de la atención pastoral. Sin embargo, es un gran error plantear de entrada la cuestión en clave pragmática: ¿Me servirá esto para el futuro? ¿Me será de utilidad práctica, pastoral? Desde luego no se trata solamente de aprender las cosas meramente prácticas, sino de conocer y comprender la estructura interna de la fe en su totalidad, de manera que se convierta en una respuesta a las preguntas de los hombres, que aunque aparentemente cambian en cada generación, en el fondo son las mismas. Por eso, es importante ir más allá de las cuestiones coyunturales para captar cuáles son precisamente las verdaderas preguntas y poder entender también así las respuestas como auténticas repuestas. Es importante conocer a fondo &lt;st1:personname productid="la Sagrada Escritura" st="on"&gt;la Sagrada Escritura&lt;/st1:personname&gt; en su totalidad, en su unidad entre Antiguo y Nuevo Testamento: la formación de los textos, su peculiaridad literaria, la composición gradual de los mismos hasta formar el canon de los libros sagrados, la unidad de su dinámica interna que no se aprecia a primera vista, pero que es la única que da sentido pleno a cada uno de los textos. Es importante conocer a los Padres y los grandes Concilios, en los que &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; ha asimilado, reflexionando y creyendo, las afirmaciones esenciales de &lt;st1:personname productid="la Escritura. Podr￭a" st="on"&gt;la Escritura. Podría&lt;/st1:personname&gt; continuar en este sentido: llamamos dogmática a la comprensión de cada uno de los contenidos de la fe en su unidad, o mejor, en su simplicidad última: cada detalle particular, en definitiva, desarrolla la fe en el único Dios, que se manifestó y que sigue manifestándose. No es necesario que diga expresamente lo necesario que es estudiar las cuestiones esenciales de la teología moral y de la doctrina social de &lt;st1:personname productid="la Iglesia. Es" st="on"&gt;la Iglesia. Es&lt;/st1:personname&gt; evidente la importancia que tiene hoy la teología ecuménica, conocer las diversas comunidades cristianas; es igualmente necesario una orientación fundamental sobre las grandes religiones y, sobre todo, la filosofía: la comprensión de la búsqueda y de las preguntas del hombre, a las que la fe quiere dar respuesta. Pero también aprended a comprender y -me atrevo a decir- a valorar el derecho canónico por su necesidad intrínseca y por su aplicación práctica: una sociedad sin derecho sería una sociedad carente de derechos. El derecho es una condición del amor. Prefiero no continuar enumerando más cosas, pero sí deseo deciros una vez más: amad el estudio de la teología y continuadlo con especial sensibilidad, para anclar la teología en la comunidad viva de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; que, con su autoridad, no es un polo opuesto a la ciencia teológica, sino su presupuesto. Sin &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; que cree, la teología deja de ser ella misma y se convierte en un conjunto de disciplinas diversas sin unidad interior.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;6. Los años de seminario deben ser también un periodo de maduración humana. Para el sacerdote, que deberá acompañar a otros en el camino de la vida y hasta el momento de la muerte, es importante que haya conseguido un equilibrio justo entre corazón y mente, razón y sentimiento, cuerpo y alma, y que sea humanamente "íntegro". La tradición cristiana siempre ha unido las "virtudes teologales" con las "virtudes cardinales", que brotan de la experiencia humana y de la filosofía, y ha tenido en cuenta la sana tradición ética de la humanidad. Pablo dice a los Filipenses de manera muy clara: "Finalmente, hermanos, todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito, tenedlo en cuenta" (4,8). En este contexto, se sitúa también la integración de la sexualidad en el conjunto de la personalidad. La sexualidad es un don del Creador, pero también una tarea que tiene que ver con el desarrollo del ser humano. Cuando no se integra en la persona, la sexualidad se convierte en algo banal y destructivo. En nuestra sociedad actual se ven muchos ejemplos de esto. Recientemente, hemos constatado con gran dolor que algunos sacerdotes han desfigurado su ministerio al abusar sexualmente de niños y jóvenes. En lugar de llevar a las personas a una madurez humana y ser un ejemplo para ellos, han provocado con sus abusos un daño que nos causa profundo dolor y disgusto. Debido a todo esto, muchos podrán preguntarse, quizás también vosotros, si vale la pena ser sacerdote; si es sensato encaminar la vida por el celibato. Sin embargo, estos abusos, que son absolutamente reprobables, no pueden desacreditar la misión sacerdotal, que conserva toda su grandeza y dignidad. Gracias a Dios, todos conocemos sacerdotes convincentes, forjados por su fe, que dan testimonio de cómo en este estado, en la vida celibataria, se puede vivir una humanidad auténtica, pura y madura. Pero lo que ha ocurrido, nos debe hacer más vigilantes y atentos, examinándonos cuidadosamente a nosotros mismos, delante de Dios, en el camino hacia el sacerdocio, para ver si es ésta su voluntad para mí. Es tarea de los confesores y de vuestros superiores acompañaros y ayudaros en este proceso de discernimiento. Un elemento esencial de vuestro camino es practicar las virtudes humanas fundamentales, con la mirada puesta en Dios manifestado en Cristo, dejándonos purificar por Él continuamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;7. En la actualidad, los comienzos de la vocación sacerdotal son más variados y diversos que en el pasado. Con frecuencia, se toma la decisión por el sacerdocio en el ejercicio de alguna profesión secular. A menudo, surge en las comunidades, especialmente en los movimientos, que propician un encuentro comunitario con Cristo y con su Iglesia, una experiencia espiritual y la alegría en el servicio de la fe. La decisión también madura en encuentros totalmente personales con la grandeza y la miseria del ser humano. De este modo, los candidatos al sacerdocio proceden con frecuencia de ámbitos espirituales completamente diversos. Puede que sea difícil reconocer los elementos comunes del futuro enviado y de su itinerario espiritual. Precisamente, por eso, el seminario es importante como comunidad en camino por encima de las diversas formas de espiritualidad. Los movimientos son una cosa magnífica. Sabéis bien cuánto los aprecio y quiero como don del Espíritu Santo a &lt;st1:personname productid="la Iglesia. Sin" st="on"&gt;la  Iglesia. Sin&lt;/st1:personname&gt; embargo, se han de valorar según su apertura a la común realidad católica, a la vida de la única y común Iglesia de Cristo, que en su diversidad es, en definitiva, una sola. El seminario es el periodo en el que uno aprende con los otros y de los otros. En la convivencia, quizás a veces difícil, debéis asimilar la generosidad y la tolerancia, no simplemente soportándoos mutuamente, sino enriqueciéndoos unos a otros, de modo que cada uno pueda aportar sus cualidades particulares al conjunto, mientras todos servís a la misma Iglesia, al mismo Señor. Ser escuela de tolerancia, más aún, de aceptarse y comprenderse en la unidad del Cuerpo de Cristo, es otro elemento importante de los años de seminario.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Queridos seminaristas, con estas líneas he querido mostraros lo mucho que pienso en vosotros, especialmente en estos tiempos difíciles, y lo cerca que os tengo en la oración. Rezad también por mí, para que pueda desempeñar bien mi servicio, hasta que el Señor quiera. Confío vuestro camino de preparación al sacerdocio a la maternal protección de María Santísima, cuya casa fue escuela de bien y de gracia. A todos os bendiga Dios omnipotente, Padre, Hijo y Espíritu Santo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Vaticano, 18 de octubre de 2010, Fiesta de San Lucas, evangelista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Vuestro en el Señor&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Benedictus PP. XVI&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-8620536498351980903?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/8620536498351980903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/10/carta-de-benedicto-xvi-los-sacerdotes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8620536498351980903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8620536498351980903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/10/carta-de-benedicto-xvi-los-sacerdotes.html' title='CARTA DE BENEDICTO XVI A LOS SACERDOTES DE TODO EL MUNDO'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-1484242757509833151</id><published>2010-09-19T11:23:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T11:49:04.731-07:00</updated><title type='text'>MENSAJE PARA LA JMJ DE 2011 - MADRID</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TJZXi_PNW2I/AAAAAAAAAKg/x09kI0dX2Io/s1600/Benedicto+XVI.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 208px; height: 74px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TJZXi_PNW2I/AAAAAAAAAKg/x09kI0dX2Io/s320/Benedicto+XVI.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518694651991513954" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;"Queridos amigos, os agradezco vuestra atención; os prometo que rezaré por vosotros, y os pido que recéis por mí. Espero veros a muchos de vosotros el próximo agosto, en &lt;st1:personname productid="la Jornada Mundial" st="on"&gt;la Jornada Mundial&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la Juventud&lt;/st1:personname&gt;, en Madrid. Mientras tanto, que Dios os bendiga"&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Así terminaba el Santo Padre el discurso que pronunció en &lt;st1:personname productid="la Universidad" st="on"&gt;la Universidad&lt;/st1:personname&gt; de Saint Mary ante alumnos de todas las escuelas católicas de Inglaterra, Gales y Escocia" en su viaje apostólico al Reino Unido para beatificar &lt;span&gt; &lt;/span&gt;al Cardenal John Henry Newman, invitándoles a ser santos y no conformarse "con ser de segunda fila". Como madres de sacerdotes, y con el deseo de prepararnos y estar muy unidas a nuestro querido Papa Benedicto XVI, reproducimos su Mensaje para &lt;st1:personname productid="la Jornada Mundial" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Jornada" st="on"&gt;la Jornada&lt;/st1:personname&gt; Mundial&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la Juventud&lt;/st1:personname&gt;, en Madrid. El Año Sacerdotal, que acabó, tiene que convertirse en año de conversión, año vocacional:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Mensaje para &lt;st1:personname productid="la JMJ" st="on"&gt;la JMJ&lt;/st1:personname&gt; de 2011 - Madrid&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;"Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe"(cf. Col 2, 7)&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;           &lt;/span&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Queridos amigos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Pienso con frecuencia en &lt;st1:personname productid="la Jornada Mundial" st="on"&gt;la  Jornada Mundial&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la Juventud&lt;/st1:personname&gt; de Sydney, en el 2008. Allí vivimos una gran fiesta de la fe, en la que el Espíritu de Dios actuó con fuerza, creando una intensa comunión entre los participantes, venidos de todas las partes del mundo. Aquel encuentro, como los precedentes, ha dado frutos abundantes en la vida de muchos jóvenes y de toda &lt;st1:personname productid="la Iglesia. Nuestra" st="on"&gt;la Iglesia. Nuestra&lt;/st1:personname&gt; mirada se dirige ahora a la próxima Jornada Mundial de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la  Juventud&lt;/st1:personname&gt;, que tendrá lugar en Madrid, en el mes de agosto de 2011. Ya en 1989, algunos meses antes de la histórica caída del Muro de Berlín, la peregrinación de los jóvenes hizo un alto en España, en Santiago de Compostela. Ahora, en un momento en que Europa tiene que volver a encontrar sus raíces cristianas, hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2, 7). Os invito a este evento tan importante para &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; en Europa y para &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; universal. Además, quisiera que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;1. En las fuentes de vuestras aspiraciones más grandes&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;En cada época, también en nuestros días, numerosos jóvenes sienten el profundo deseo de que las relaciones interpersonales se vivan en la verdad y la solidaridad. Muchos manifiestan la aspiración de construir relaciones auténticas de amistad, de conocer el verdadero amor, de fundar una familia unida, de adquirir una estabilidad personal y una seguridad real, que puedan garantizar un futuro sereno y feliz. Al recordar mi juventud, veo que, en realidad, la estabilidad y la seguridad no son las cuestiones que más ocupan la mente de los jóvenes. Sí, la cuestión del lugar de trabajo, y con ello la de tener el porvenir asegurado, es un problema grande y apremiante, pero al mismo tiempo la juventud sigue siendo la edad en la que se busca una vida más grande. Al pensar en mis años de entonces, sencillamente, no queríamos perdernos en la mediocridad de la vida aburguesada. Queríamos lo que era grande, nuevo. Queríamos encontrar la vida misma en su inmensidad y belleza. Ciertamente, eso dependía también de nuestra situación. Durante la dictadura nacionalsocialista y la guerra, estuvimos, por así decir, "encerrados" por el poder dominante. Por ello, queríamos salir afuera para entrar en la abundancia de las posibilidades del ser hombre. Pero creo que, en cierto sentido, este impulso de ir más allá de lo habitual está en cada generación. Desear algo más que la cotidianidad regular de un empleo seguro y sentir el anhelo de lo que es realmente grande forma parte del ser joven. ¿Se trata sólo de un sueño vacío que se desvanece cuando uno se hace adulto? No, el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito. Cualquier otra cosa es insuficiente. San Agustín tenía razón: nuestro corazón está inquieto, hasta que no descansa en Ti. El deseo de la vida más grande es un signo de que Él nos ha creado, de que llevamos su "huella". Dios es vida, y cada criatura tiende a la vida; en un modo único y especial, la persona humana, hecha a imagen de Dios, aspira al amor, a la alegría y a la paz. Entonces comprendemos que es un contrasentido pretender eliminar a Dios para que el hombre viva. Dios es la fuente de la vida; eliminarlo equivale a separarse de esta fuente e, inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegría: «sin el Creador la criatura se diluye» (Con. Ecum. Vaticano. II, Const. Gaudium et Spes, 36). La cultura actual, en algunas partes del mundo, sobre todo en Occidente, tiende a excluir a Dios, o a considerar la fe como un hecho privado, sin ninguna relevancia en la vida social. Aunque el conjunto de los valores, que son el fundamento de la sociedad, provenga del Evangelio -como el sentido de la dignidad de la persona, de la solidaridad, del trabajo y de la familia-, se constata una especie de "eclipse de Dios", una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Por este motivo, queridos amigos, os invito a intensificar vuestro camino de fe en Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Vosotros sois el futuro de la sociedad y de &lt;st1:personname productid="la Iglesia. Como" st="on"&gt;la Iglesia. Como&lt;/st1:personname&gt; escribía el apóstol Pablo a los cristianos de la ciudad de Colosas, es vital tener raíces y bases sólidas. Esto es verdad, especialmente hoy, cuando muchos no tienen puntos de referencia estables para construir su vida, sintiéndose así profundamente inseguros. El relativismo que se ha difundido, y para el que todo da lo mismo y no existe ninguna verdad, ni un punto de referencia absoluto, no genera verdadera libertad, sino inestabilidad, desconcierto y un conformismo con las modas del momento. Vosotros, jóvenes, tenéis el derecho de recibir de las generaciones que os preceden puntos firmes para hacer vuestras opciones y construir vuestra vida, del mismo modo que una planta pequeña necesita un apoyo sólido hasta que crezcan sus raíces, para convertirse en un árbol robusto, capaz de dar fruto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;2. Arraigados y edificados en Cristo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Para poner de relieve la importancia de la fe en la vida de los creyentes, quisiera detenerme en tres términos que san Pablo utiliza en: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2, 7). Aquí podemos distinguir tres imágenes: "arraigado" evoca el árbol y las raíces que lo alimentan; "edificado" se refiere a la construcción; "firme" alude al crecimiento de la fuerza física o moral. Se trata de imágenes muy elocuentes. Antes de comentarlas, hay que señalar que en el texto original las tres expresiones, desde el punto de vista gramatical, están en pasivo: quiere decir, que es Cristo mismo quien toma la iniciativa de arraigar, edificar y hacer firmes a los creyentes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;La primera imagen es la del árbol, firmemente plantado en el suelo por medio de las raíces, que le dan estabilidad y alimento. Sin las raíces, sería llevado por el viento, y moriría. ¿Cuáles son nuestras raíces? Naturalmente, los padres, la familia y la cultura de nuestro país son un componente muy importante de nuestra identidad. &lt;st1:personname productid="La Biblia" st="on"&gt;La  Biblia&lt;/st1:personname&gt; nos muestra otra más. El profeta Jeremías escribe: «Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza: será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto» (Jer 17, 7-8). Echar raíces, para el profeta, significa volver a poner su confianza en Dios. De Él viene nuestra vida; sin Él no podríamos vivir de verdad. «Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo» (1 Jn 5,11). Jesús mismo se presenta como nuestra vida (cf. Jn 14, 6). Por ello, la fe cristiana no es sólo creer en la verdad, sino sobre todo una relación personal con Jesucristo. El encuentro con el Hijo de Dios proporciona un dinamismo nuevo a toda la existencia. Cuando comenzamos a tener una relación personal con Él, Cristo nos revela nuestra identidad y, con su amistad, la vida crece y se realiza en plenitud. Existe un momento en la juventud en que cada uno se pregunta: ¿qué sentido tiene mi vida, qué finalidad, qué rumbo debo darle? Es una fase fundamental que puede turbar el ánimo, a veces durante mucho tiempo. Se piensa cuál será nuestro trabajo, las relaciones sociales que hay que establecer, qué afectos hay que desarrollar. En este contexto, vuelvo a pensar en mi juventud. En cierto modo, muy pronto tomé conciencia de que el Señor me quería sacerdote. Pero más adelante, después de la guerra, cuando en el seminario y en la universidad me dirigía hacia esa meta, tuve que reconquistar esa certeza. Tuve que preguntarme: ¿es éste de verdad mi camino? ¿Es de verdad la voluntad del Señor para mí? ¿Seré capaz de permanecerle fiel y estar totalmente a disposición de Él, a su servicio? Una decisión así también causa sufrimiento. No puede ser de otro modo. Pero después tuve la certeza: ¡así está bien! Sí, el Señor me quiere, por ello me dará también la fuerza. Escuchándole, estando con Él, llego a ser yo mismo. No cuenta la realización de mis propios deseos, sino su voluntad. Así, la vida se vuelve auténtica.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Como las raíces del árbol lo mantienen plantado firmemente en la tierra, así los cimientos dan a la casa una estabilidad perdurable. Mediante la fe, estamos arraigados en Cristo (cf. Col 2, 7), así como una casa está construida sobre los cimientos. En la historia sagrada tenemos numerosos ejemplos de santos que han edificado su vida sobre &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la  Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Dios. El primero Abrahán. Nuestro padre en la fe obedeció a Dios, que le pedía dejar la casa paterna para encaminarse a un país desconocido. «Abrahán creyó a Dios y se le contó en su haber. Y en otro pasaje se le llama "amigo de Dios"» (St 2, 23). Estar arraigados en Cristo significa responder concretamente a la llamada de Dios, fiándose de Él y poniendo en práctica su Palabra. Jesús mismo reprende a sus discípulos: «¿Por qué me llamáis: "¡Señor, Señor!", y no hacéis lo que digo?» (Lc 6, 46). Y recurriendo a la imagen de la construcción de la casa, añade: «El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra. se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida» (Lc 6, 47-48).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Queridos amigos, construid vuestra casa sobre roca, como el hombre que "cavó y ahondó". Intentad también vosotros acoger cada día &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Cristo. Escuchadle como al verdadero Amigo con quien compartir el camino de vuestra vida. Con Él a vuestro lado seréis capaces de afrontar con valentía y esperanza las dificultades, los problemas, también las desilusiones y los fracasos. Continuamente se os presentarán propuestas más fáciles, pero vosotros mismos os daréis cuenta de que se revelan como engañosas, no dan serenidad ni alegría. Sólo &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Dios nos muestra la auténtica senda, sólo la fe que nos ha sido transmitida es la luz que ilumina el camino. Acoged con gratitud este don espiritual que habéis recibido de vuestras familias y esforzaos por responder con responsabilidad a la llamada de Dios, convirtiéndoos en adultos en la fe. No creáis a los que os digan que no necesitáis a los demás para construir vuestra vida. Apoyaos, en cambio, en la fe de vuestros seres queridos, en la fe de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, y agradeced al Señor el haberla recibido y haberla hecho vuestra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;3. Firmes en la fe&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Estad «arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2, 7). La carta de la cual está tomada esta invitación, fue escrita por san Pablo para responder a una necesidad concreta de los cristianos de la ciudad de Colosas. Aquella comunidad, de hecho, estaba amenazada por la influencia de ciertas tendencias culturales de la época, que apartaban a los fieles del Evangelio. Nuestro contexto cultural, queridos jóvenes, tiene numerosas analogías con el de los colosenses de entonces. En efecto, hay una fuerte corriente de pensamiento laicista que quiere apartar a Dios de la vida de las personas y la sociedad, planteando e intentando crear un "paraíso" sin Él. Pero la experiencia enseña que el mundo sin Dios se convierte en un "infierno", donde prevalece el egoísmo, las divisiones en las familias, el odio entre las personas y los pueblos, la falta de amor, alegría y esperanza. En cambio, cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su voz, se construye concretamente la civilización del amor, donde cada uno es respetado en su dignidad y crece la comunión, con los frutos que esto conlleva. Hay cristianos que se dejan seducir por el modo de pensar laicista, o son atraídos por corrientes religiosas que les alejan de la fe en Jesucristo. Otros, sin dejarse seducir por ellas, sencillamente han dejado que se enfriara su fe, con las inevitables consecuencias negativas en el plano moral.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;El apóstol Pablo recuerda a los hermanos, contagiados por las ideas contrarias al Evangelio, el poder de Cristo muerto y resucitado. Este misterio es el fundamento de nuestra vida, el centro de la fe cristiana. Todas las filosofías que lo ignoran, considerándolo "necedad" (1 Co 1, 23), muestran sus límites ante las grandes preguntas presentes en el corazón del hombre. Por ello, también yo, como Sucesor del apóstol Pedro, deseo confirmaros en la fe (cf. Lc 22, 32). Creemos firmemente que Jesucristo se entregó en &lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;la Cruz&lt;/st1:personname&gt; para ofrecernos su amor; en su pasión, soportó nuestros sufrimientos, cargó con nuestros pecados, nos consiguió el perdón y nos reconcilió con Dios Padre, abriéndonos el camino de la vida eterna. De este modo, hemos sido liberados de lo que más atenaza nuestra vida: la esclavitud del pecado, y podemos amar a todos, incluso a los enemigos, y compartir este amor con los hermanos más pobres y en dificultad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Queridos amigos, la cruz a menudo nos da miedo, porque parece ser la negación de la vida. En realidad, es lo contrario. Es el "sí" de Dios al hombre, la expresión máxima de su amor y la fuente de donde mana la vida eterna. De hecho, del corazón de Jesús abierto en la cruz ha brotado la vida divina, siempre disponible para quien acepta mirar al Crucificado. Por eso, quiero invitaros a acoger la cruz de Jesús, signo del amor de Dios, como fuente de vida nueva. Sin Cristo, muerto y resucitado, no hay salvación. Sólo Él puede liberar al mundo del mal y hacer crecer el Reino de la justicia, la paz y el amor, al que todos aspiramos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;4. Creer en Jesucristo sin verlo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;En el Evangelio se nos describe la experiencia de fe del apóstol Tomás cuando acoge el misterio de la cruz y resurrección de Cristo. Tomás, uno de los doce apóstoles, siguió a Jesús, fue testigo directo de sus curaciones y milagros, escuchó sus palabras, vivió el desconcierto ante su muerte. En la tarde de Pascua, el Señor se aparece a los discípulos, pero Tomás no está presente, y cuando le cuentan que Jesús está vivo y se les ha aparecido, dice: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo» (Jn 20, 25).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;También nosotros quisiéramos poder ver a Jesús, poder hablar con Él, sentir más intensamente aún su presencia. A muchos se les hace hoy difícil el acceso a Jesús. Muchas de las imágenes que circulan de Jesús, y que se hacen pasar por científicas, le quitan su grandeza y la singularidad de su persona. Por ello, a lo largo de mis años de estudio y meditación, fui madurando la idea de transmitir en un libro algo de mi encuentro personal con Jesús, para ayudar de alguna forma a ver, escuchar y tocar al Señor, en quien Dios nos ha salido al encuentro para darse a conocer. De hecho, Jesús mismo, apareciéndose nuevamente a los discípulos después de ocho días, dice a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente» (Jn 20, 27). También para nosotros es posible tener un contacto sensible con Jesús, meter, por así decir, la mano en las señales de su Pasión, las señales de su amor. En los Sacramentos, Él se nos acerca en modo particular, se nos entrega. Queridos jóvenes, aprended a "ver", a "encontrar" a Jesús en &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt;, donde está presente y cercano hasta entregarse como alimento para nuestro camino; en el Sacramento de &lt;st1:personname productid="la Penitencia" st="on"&gt;la Penitencia&lt;/st1:personname&gt;, donde el Señor manifiesta su misericordia ofreciéndonos siempre su perdón. Reconoced y servid a Jesús también en los pobres y enfermos, en los hermanos que están en dificultad y necesitan ayuda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Entablad y cultivad un diálogo personal con Jesucristo, en la fe. Conocedle mediante la lectura de los Evangelios y del Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Cat￳lica" st="on"&gt;la Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt;; hablad con Él en la oración, confiad en Él. Nunca os traicionará. «La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado» (Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Cat￳lica" st="on"&gt;la  Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt;, 150). Así podréis adquirir una fe madura, sólida, que no se funda únicamente en un sentimiento religioso o en un vago recuerdo del catecismo de vuestra infancia. Podréis conocer a Dios y vivir auténticamente de Él, como el apóstol Tomás, cuando profesó abiertamente su fe en Jesús: «¡Señor mío y Dios mío!».&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;5. Sostenidos por la fe de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, para ser testigos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;En aquel momento Jesús exclama: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto» (Jn 20, 29). Pensaba en el camino de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, fundada sobre la fe de los testigos oculares: los Apóstoles. Comprendemos ahora que nuestra fe personal en Cristo, nacida del diálogo con Él, está vinculada a la fe de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;: no somos creyentes aislados, sino que, mediante el Bautismo, somos miembros de esta gran familia, y es la fe profesada por &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la  Iglesia&lt;/st1:personname&gt; la que asegura nuestra fe personal. El Credo que proclamamos cada domingo en &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;la  Eucaristía&lt;/st1:personname&gt; nos protege precisamente del peligro de creer en un Dios que no es el que Jesús nos ha revelado: «Cada creyente es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a sostener la fe de los otros» (Catecismo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Cat￳lica" st="on"&gt;la  Iglesia Católica&lt;/st1:personname&gt;, 166). Agradezcamos siempre al Señor el don de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;; ella nos hace progresar con seguridad en la fe, que nos da la verdadera vida (cf. Jn 20, 31).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;En la historia de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, los santos y mártires han sacado de la cruz gloriosa la fuerza para ser fieles a Dios hasta la entrega de sí mismos; en la fe han encontrado la fuerza para vencer las propias debilidades y superar toda adversidad. De hecho, como dice el apóstol Juan: «¿quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?» (1 Jn 5, 5). La victoria que nace de la fe es la del amor. Cuántos cristianos han sido y son un testimonio vivo de la fuerza de la fe que se expresa en la caridad. Han sido artífices de paz, promotores de justicia, animadores de un mundo más humano, un mundo según Dios; se han comprometido en diferentes ámbitos de la vida social, con competencia y profesionalidad, contribuyendo eficazmente al bien de todos. La caridad que brota de la fe les ha llevado a dar un testimonio muy concreto, con la palabra y las obras. Cristo no es un bien sólo para nosotros mismos, sino que es el bien más precioso que tenemos que compartir con los demás. En la era de la globalización, sed testigos de la esperanza cristiana en el mundo entero: son muchos los que desean recibir esta esperanza. Ante la tumba del amigo Lázaro, muerto desde hacía cuatro días, Jesús, antes de volver a llamarlo a la vida, le dice a su hermana Marta: «Si crees, verás la gloria de Dios» (Jn 11, 40). También vosotros, si creéis, si sabéis vivir y dar cada día testimonio de vuestra fe, seréis un instrumento que ayudará a otros jóvenes como vosotros a encontrar el sentido y la alegría de la vida, que nace del encuentro con Cristo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;6. Hacia &lt;st1:personname productid="la Jornada Mundial" st="on"&gt;la Jornada Mundial&lt;/st1:personname&gt; de Madrid&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Queridos amigos, os reitero la invitación a asistir a &lt;st1:personname productid="la Jornada Mundial" st="on"&gt;la Jornada Mundial&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la Juventud&lt;/st1:personname&gt; en Madrid. Con profunda alegría, os espero a cada uno personalmente. Cristo quiere afianzaros en la fe por medio de &lt;st1:personname productid="la Iglesia. La" st="on"&gt;la Iglesia. La&lt;/st1:personname&gt; elección de creer en Cristo y de seguirle no es fácil. Se ve obstaculizada por nuestras infidelidades personales y por muchas voces que nos sugieren vías más fáciles. No os desaniméis, buscad más bien el apoyo de la comunidad cristiana, el apoyo de &lt;st1:personname productid="la Iglesia. A" st="on"&gt;la Iglesia. A&lt;/st1:personname&gt; lo largo de este año, preparaos intensamente para la cita de Madrid con vuestros obispos, sacerdotes y responsables de la pastoral juvenil en las diócesis, en las comunidades parroquiales, en las asociaciones y los movimientos. La calidad de nuestro encuentro dependerá, sobre todo, de la preparación espiritual, de la oración, de la escucha en común de &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Dios y del apoyo recíproco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Queridos jóvenes, &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; cuenta con vosotros. Necesita vuestra fe viva, vuestra caridad creativa y el dinamismo de vuestra esperanza. Vuestra presencia renueva &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, la rejuvenece y le da un nuevo impulso. Por ello, las Jornadas Mundiales de &lt;st1:personname productid="la Juventud" st="on"&gt;la Juventud&lt;/st1:personname&gt; son una gracia no sólo para vosotros, sino para todo el Pueblo de Dios. &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;La Iglesia&lt;/st1:personname&gt; en España se está preparando intensamente para acogeros y vivir la experiencia gozosa de la fe. Agradezco a las diócesis, las parroquias, los santuarios, las comunidades religiosas, las asociaciones y los movimientos eclesiales, que están trabajando con generosidad en la preparación de este evento. El Señor no dejará de bendecirles. Que &lt;st1:personname productid="la Virgen Mar￭a" st="on"&gt;la  Virgen María&lt;/st1:personname&gt; acompañe este camino de preparación. Ella, al anuncio del Ángel, acogió con fe &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la  Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Dios; con fe consintió que la obra de Dios se cumpliera en ella. Pronunciando su "fiat", su "sí", recibió el don de una caridad inmensa, que la impulsó a entregarse enteramente a Dios. Que Ella interceda por todos vosotros, para que en la próxima Jornada Mundial podáis crecer en la fe y en el amor. Os aseguro mi recuerdo paterno en la oración y os bendigo de corazón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Vaticano, 6 de agosto de 2010&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;Benedictus PP. XVI&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:blue"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:blue"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:blue"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-1484242757509833151?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/1484242757509833151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/09/mensaje-para-la-jmj-de-2011-madrid.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1484242757509833151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/1484242757509833151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/09/mensaje-para-la-jmj-de-2011-madrid.html' title='MENSAJE PARA LA JMJ DE 2011 - MADRID'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TJZXi_PNW2I/AAAAAAAAAKg/x09kI0dX2Io/s72-c/Benedicto+XVI.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-8117516870876322144</id><published>2010-08-24T08:32:00.000-07:00</published><updated>2010-08-24T08:43:09.586-07:00</updated><title type='text'>"DIOS NOS HA CREADO PARA AMAR Y SER AMADOS"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/THPmriQTPQI/AAAAAAAAAKQ/xrfaVYac75k/s1600/madre_teresa_calcutta-746897(1).jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 133px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/THPmriQTPQI/AAAAAAAAAKQ/xrfaVYac75k/s200/madre_teresa_calcutta-746897(1).jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5509000404808187138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#0000FF;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: -webkit-xxx-large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#0000FF;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:blue"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Centenario del nacimiento de la beata madre Teresa de Calcuta, una vida consagrada a los más pobres&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En el marco del centenario del nacimiento de madre Teresa de Calcuta, beatificada por Juan Pablo II el 19 de octubre de 2003, las congregaciones religiosas fundadas por &lt;st1:personname productid="la Beata" st="on"&gt;la Beata&lt;/st1:personname&gt; y las Iglesia particulares del mundo, subrayan este acontecimiento con celebraciones eucarísticas, vigilias de oración, novenas, y simposios, bajo el tema común “Dios nos ha creado para cosas más grandes: amar y ser amados”. Así lo comunicaba ayer Radio Vaticana en la siguiente información.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En este contexto el Card. Angelo Comastri, vicario general de Benedicto XVI para el Estado de &lt;st1:personname productid="la Ciudad" st="on"&gt;la Ciudad&lt;/st1:personname&gt; del Vaticano, presidirá por la tarde del próximo 5 de septiembre, &lt;st1:personname productid="la Santa Misa" st="on"&gt;la Santa Misa&lt;/st1:personname&gt; en la basílica de San Lorenzo en Dámaso con la participación de las congregaciones religiosas y las comunidades de vida contemplativa fundadas por &lt;st1:personname productid="la Beata" st="on"&gt;la Beata&lt;/st1:personname&gt; presentes en Roma, junto con voluntarios, benefactores y visitantes que se hospedan en los conventos romanos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Se trata de una celebración que precede la inauguración de una exposición fotográfica titulada “Beata Teresa de Calcuta, vida, obras, mensaje”, organizada en el Palacio de &lt;st1:personname productid="la Cancillería. Asimismo" st="on"&gt;la Cancillería. Asimismo&lt;/st1:personname&gt; el sábado 4 de septiembre, el prefecto de &lt;st1:personname productid="la Congregación" st="on"&gt;la Congregación&lt;/st1:personname&gt; para la evangelización de los pueblos, Card. Iván Días presidirá una vigila de oración con Liturgia Eucarística.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El centenario de madre Teresa es objeto de oración y conmemoración en los cinco continentes y en particular en los lugares más significativos de su existencia. En Kosovo, particularmente por pertenecer a la etnia albanesa originaria de este pequeño país, se ha proclamado el 2010 “Año de Madre Teresa”. En este país, el próximo 5 de septiembre se dedicará a &lt;st1:personname productid="la Beata" st="on"&gt;la  Beata&lt;/st1:personname&gt; una iglesia-santuario en Pristina, la construcción del templo inició en 2003 por voluntad del obispo de Sopi y del presidente Rugova.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En &lt;st1:personname productid="la India" st="on"&gt;la India&lt;/st1:personname&gt;, en donde Madre Teresa llegó en 1929 y transcurrió gran parte de su existencia, las celebraciones iniciaron el pasado 17 de agosto con una novena en todas las parroquias de la archidiócesis de Calcuta, sede de &lt;st1:personname productid="la Casa Madre" st="on"&gt;la Casa Madre&lt;/st1:personname&gt; de las Misioneras de &lt;st1:personname productid="la Caridad. En" st="on"&gt;la Caridad. En&lt;/st1:personname&gt; este lugar el próximo jueves 26 de agosto por la tarde, se celebrará &lt;st1:personname productid="la Eucarística" st="on"&gt;la Eucarística&lt;/st1:personname&gt; presidida por el Card. Telesphore Toppo, arzobispo de Ranchi. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Mientras en Nueva Dehli, a partir de este lunes y hasta el martes 31 de agosto, por iniciativa de &lt;st1:personname productid="la Conferencia Episcopal" st="on"&gt;la Conferencia Episcopal&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la India" st="on"&gt;la India&lt;/st1:personname&gt; y con la participación del Fondo de las Naciones Unidas para &lt;st1:personname productid="la Educación" st="on"&gt;la Educación&lt;/st1:personname&gt; y &lt;st1:personname productid="la Cultura" st="on"&gt;la Cultura&lt;/st1:personname&gt;, &lt;st1:personname productid="la UNESCO" st="on"&gt;la UNESCO&lt;/st1:personname&gt;, se llevarán a cabo celebraciones que incluyen un simposio sobre esta insigne figura, espectáculos de danza, y teatro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El próximo sábado (29 de agosto) ante la presencia del presidente de &lt;st1:personname productid="la India Pratibha" st="on"&gt;la India Pratibha&lt;/st1:personname&gt; Devi-singh Patil, tendrá lugar una conmemoración pública y en la circunstancia será presentada la moneda dedicada a la religiosa del Estado hindú con la que se proclama el 26 de agosto “Jornada nacional de los huérfanos” en reconocimiento a la inconmensurable actividad de Madre Teresa por las pequeñas víctimas de la soledad y del abandono.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Análisis Digital&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-8117516870876322144?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/8117516870876322144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/08/dios-nos-ha-creado-para-amar-y-ser.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8117516870876322144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/8117516870876322144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/08/dios-nos-ha-creado-para-amar-y-ser.html' title='&quot;DIOS NOS HA CREADO PARA AMAR Y SER AMADOS&quot;'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/THPmriQTPQI/AAAAAAAAAKQ/xrfaVYac75k/s72-c/madre_teresa_calcutta-746897(1).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-2959296098743634883</id><published>2010-08-15T14:23:00.000-07:00</published><updated>2010-08-15T14:36:23.044-07:00</updated><title type='text'>CON MOTIVO DE LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TGhclfbfHSI/AAAAAAAAAKI/-05BCVeu0ic/s1600/ASUNCIONMURILLO92.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 144px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505752343622130978" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TGhclfbfHSI/AAAAAAAAAKI/-05BCVeu0ic/s200/ASUNCIONMURILLO92.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El Obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, abogó ayer por rescatar el concepto mismo de "dogma" que, a su juicio, "ha pasado a ser, para muchos, sinónimo de imposición o de coacción" y ha considerado "importante" realizar un "esfuerzo de sanación y comprensión" de los conceptos religiosos, para "no caer en caricaturas ni simplismos", ya que "de lo contrario, cuando se identifica la fe religiosa con la intolerancia, fácilmente se llega a confundir la tolerancia con el relativismo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al presidir la Eucaristía con motivo de la Solemnidad de la Asunción, en la Basílica de Santa María del Koro de San Sebastián, monseñor Munilla manifestó su deseo de que las fiestas de Semana Grande de la capital guipuzcoana transcurran "en un clima sano de respeto, sobriedad, alegría, solidaridad, hospitalidad y caridad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su homilía, el prelado guipuzcoano recordó que se cumplen sesenta años de la definición del dogma de la Asunción y ha destacado lo "arraigada" que ha quedado esta "conmemoración mariana". De este modo, señaló que la citada conmemoración de la Asunción de la Virgen, "recuerda implícitamente que, en la muerte se produce la separación del cuerpo y del alma; y al mismo tiempo remarca que la fe en nuestra resurrección al final de los tiempos es lo más característico de la esperanza cristiana".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según dijo, "he aquí también un buen antídoto contra las creencias reencarnacionistas, claramente incompatibles con la Revelación bíblica". Por ello, ha apostado también por "rescatar el concepto mismo de dogma, que en nuestros días ha pasado a ser, para muchos, sinónimo de imposición o de coacción".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Nada más lejos de la realidad!", afirmó y consideró "importante" hacer un "esfuerzo de sanación y comprensión" de los conceptos religiosos para "no caer en caricaturas ni simplismos" ya que, "de lo contrario, cuando se identifica la fe religiosa con la intolerancia, fácilmente se llega a confundir la tolerancia con el relativismo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa línea, reconoció que en estos sesenta años "se ha producido un cambio cultural trepidante" y ha citado a Chesterton al señalar que "pensar que los dogmas de los siglos anteriores no sirven en el siglo presente, es como sostener que una filosofía es cierta los lunes, pero no los martes". En su opinión, "las preguntas definitivas por el sentido último de la vida, son y han sido básicamente las mismas en el hombre y en la mujer de todas las épocas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Por qué hemos sido llamados a la existencia? ¿Para qué hemos sido creados? ¿Cuál es la meta del ser humano?", son, según dijo, esas preguntas para las cuales "la respuesta de la Revelación cristiana trasciende tiempos y lugares: Nuestra meta es el Cielo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, afirmó que "nuestra época nos ofrece medios muy sofisticados; pero, paradójicamente, con frecuencia las metas permanecen muy confusas". "Parece como si se identificase la velocidad con el "progreso", lo cual lleva a una consecuencia inevitable: al emprender un camino equivocado, cuanto más se corre, más se aleja uno de la meta", concluyó. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Análisis Digital&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-2959296098743634883?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/2959296098743634883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/08/con-motivo-de-la-solemnidad-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2959296098743634883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2959296098743634883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/08/con-motivo-de-la-solemnidad-de-la.html' title='CON MOTIVO DE LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TGhclfbfHSI/AAAAAAAAAKI/-05BCVeu0ic/s72-c/ASUNCIONMURILLO92.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-6458137791210836235</id><published>2010-08-01T09:37:00.001-07:00</published><updated>2010-08-01T09:44:16.677-07:00</updated><title type='text'>EL SACERDOCIO COMÚN DE LOS FIELES.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;b&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Reproducimos este aconsejable artículo  publicado en Espiritualidad Digital:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;José-Fernando Rey Ballesteros&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;1.- La doctrina del Concilio Vaticano II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;“Cristo Señor, Pontífice tomado de entre los hombres (cf. Hb 5,1-5), de su nuevo pueblo «hizo... un reino y sacerdotes para Dios, su Padre» (Ap 1,6; cf. 5,9-10). Los bautizados, en efecto, son consagrados por la regeneración y la unción del Espíritu Santo como casa espiritual y sacerdocio santo, para que, por medio de toda obra del hombre cristiano, ofrezcan sacrificios espirituales y anuncien el poder de Aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz (cf. 1 P 2,4-10)” (Lumen Gentium, 10a).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Estas palabras de Concilio Vaticano II abren una puerta fascinante al camino de santificación de los fieles laicos. El descubrimiento de su “alma sacerdotal” les sitúa ante la misión santificadora propia de todo sacerdote.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El sacerdote es aquél que, tomando en sus manos las realidades creadas y elevándolas al Cielo, las santifica a través del sacrificio. Cristo unió nuestras vidas a la suya, cargando sobre Sí nuestros pecados, y, presentándolas ante su Padre, se ofreció a Él como Sacrificio en el altar de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Cruz&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;: “por ellos me santifico, para que también ellos sean santificados en la verdad” (Jn 17, 19). De este modo se santificó quien ya era santo, y dio inicio a la obra de nuestra santificación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El fiel laico, en virtud del Bautismo, participa del mismo sacerdocio de Cristo, y debe prolongar en su propia vida el Sacrificio de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Cruz&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;, ofreciéndose a sí mismo, en unión con su Redentor, a Dios Padre. Cuando así lo hace, es el mismo Cristo quien se ofrece en él, y así participa el fiel de la santidad misma del Hijo de Dios. No existe otro camino hacia la santidad que no sea el sacerdotal, ni existe otro sacerdocio que no sea el de Cristo. De ese sacerdocio participan, de maneras distintas, el presbítero y el fiel laico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;2.- Sacerdocio común y sacerdocio ministerial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;“El sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio ministerial o jerárquico, aunque diferentes esencialmente y no sólo en grado, se ordenan, sin embargo, el uno al otro, pues ambos participan a su manera del único sacerdocio de Cristo. El sacerdocio ministerial, por la potestad sagrada de que goza, forma y dirige el pueblo sacerdotal, confecciona el sacrificio eucarístico en la persona de Cristo y lo ofrece en nombre de todo el pueblo a Dios. Los fieles, en cambio, en virtud de su sacerdocio regio, concurren a la ofrenda de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la  Eucaristía&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; y lo ejercen en la recepción de los sacramentos, en la oración y acción de gracias, mediante el testimonio de una vida santa, en la abnegación y caridad operante” (Lumen Gentium 10b). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Para entender correctamente la diferencia entre el sacerdocio común y el ministerial, así como la estrecha relación que media entre ambos, es preciso tener, como telón de fondo, la analogía paulina del Cuerpo Místico, cuya Cabeza es Cristo (Cf 1Cor, 12). El Cuerpo es animado por &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Cabeza" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Cabeza&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; y participa de su vida, como &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la  Iglesia&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; es animada por Cristo, y participa de su Espíritu. Un miembro desgajado del Cuerpo y separado así de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Cabeza" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Cabeza&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; es un miembro muerto (“Sin mí no podéis hacer nada” - Jn 15, 5-). El sacerdocio ministerial es el sacerdocio capital, es decir, el de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Cabeza. Desde" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Cabeza. Desde&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; el día de su ordenación, el sacerdote pasa a ser, cuerpo y alma, otro Cristo. Cuando el sacerdote consagra, Cristo consagra; cuando el sacerdote absuelve, Cristo absuelve; el celibato del sacerdote es el celibato de Cristo; y, así como Cristo es Víctima, también lo es el sacerdote. A su vez, el sacerdocio común de los fieles es el sacerdocio del Cuerpo, es decir, de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la  Iglesia&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;, recibido por participación del de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Cabeza." st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;La línea que separa, en nuestros templos, el presbiterio de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Asamblea" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Asamblea&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; es la misma línea que separa Cabeza y Cuerpo, Esposo y Esposa, Cristo y &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Iglesia. La" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Iglesia. La&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; palabra “separa” no significa, en este caso, “aleja”, sino, más bien, “enfrenta”, “sitúa frente a frente”, es decir, “pone en relación” y establece el diálogo fecundo. Por ello, tanto el Papa como los obispos han denunciado el abuso que supone la subida al presbiterio de los niños o los jóvenes en las celebraciones de Primera Comunión o Confirmación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Durante la celebración de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Eucaristía&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;, después de que los fieles han puesto en manos del sacerdote sus ofrendas, oran diciendo: “Que el Señor reciba de tus manos este sacrificio para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su Santa Iglesia”. Las manos consagradas del sacerdote serán las que reciban de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Iglesia&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; y, tras consagrarlos, ofrezcan al Padre los dones presentados por los fieles. Si esas ofrendas no fueran llevadas al altar y puestas en manos del presbítero, jamás serían unidas sacramentalmente a &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Ofrenda Perfecta" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Ofrenda Perfecta&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;, a &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la V￭ctima" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Víctima&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; sin mancha, a Cristo realmente presente en la sagradas especies. Por tanto, el sacerdocio común de los fieles encuentra su culmen en &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Eucaristía&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;, y lo encuentra a través del sacerdocio ministerial. Pero de ningún modo su ejercicio se limita al breve tiempo que dura el Sacrificio Eucarístico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;3.- Ejercicio del sacerdocio común de los fieles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El fiel cristiano que vive en gracia de Dios está animado por el Espíritu de Cristo, que mora en él, y participa, por ello, de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Naturaleza Divina" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la  Naturaleza Divina&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; de Cristo. Cada minuto de su vida, cada uno de sus dolores y de sus gozos, la más pequeña de sus preocupaciones y todas sus ilusiones santas forman parte, en ese modo, de la propia Vida de Cristo. Y la ofrenda que el fiel realiza de cada aspecto de su vida se asocia íntimamente al Sacrificio Redentor cuando se lleva ante el altar de Dios. El pan y el vino que el sacerdote ofrece cada día llevan consigo todas esas ofrendas que los fieles ha realizado durante el día o la semana: su trabajo, la jornada que se ofrece cada amanecer con una oración, las mortificaciones que, a lo largo del día, puede presentar cada cristiano, las preocupaciones cotidianas... Pero, para asociar de manera perfecta estas ofrendas a &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Pasi￳n" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Pasión&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; de Cristo, de modo que la más pequeña valga toda &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Sangre" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la  Sangre&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; del Redentor, es preciso realizar un ofrecimiento y presentarlas después en el altar, donde serán plenamente unidas al Sacrificio que nos salva. Por tanto, los actos que, a renglón seguido, vamos a proponer, serán plenamente eficaces si: 1.- La persona que los ofrece se encuentra en estado de gracia; 2.- Esa persona hace un acto voluntario de ofrecimiento; y 3.- La ofrenda es llevada ante el altar y depositada en manos del sacerdote, al menos de manera espiritual si es que no puede hacerse físicamente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;- El ofrecimiento de obras: esa oración con que cada mañana ofrece el cristiano la jornada que comienza es un ejercicio plenamente sacerdotal. Cuando se realiza, el día que se inicia nace asociado a &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Vida" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Vida&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; de Cristo, y ofrecido al Padre, por Él, en el Espíritu Santo. Un día ofrecido debe ser un día santo y santificador de otros. Cada mañana, mientras el fiel ofrece su jornada, debería recordar aquellas palabras del Señor: “Por ellos me santifico”... (Jn 17, 19).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;- Las mortificaciones y penitencias sólo cobran pleno sentido cuando se llevan a cabo imbuidas de ese espíritu sacerdotal. Un pequeño sacrificio, p. ej., el esperar media hora para beber un vaso de agua cuando se tiene sed, realizado en gracia de Dios y ofrecido con Cristo al Padre, tiene todo el valor de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Pasi￳n" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Pasión&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; del Señor, del mismo modo que en la partícula más pequeña de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Sagrada Hostia" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la  Sagrada Hostia&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; se encuentra Cristo entero con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Y ese vaso de agua ofrecido en comunión con Él, que rechazó el vino mezclado con hiel cuando se lo dieron a beber antes de ser crucificado, es capaz de redimir a todas las almas de todos los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;- El trabajo humano cobra un divino relieve cuando se convierte, por su ofrecimiento, en prolongación de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a. Una" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Eucaristía. Una&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; breve oración realizada antes de empezar la jornada de trabajo asocia esa labor y ese cansancio al Trabajo Redentor de Cristo en &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Cruz" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;la Cruz&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;, y convierte la mesa de trabajo en un altar. El automóvil, la bolsa de la compra, la sierra o el papel en que se escribe, el despacho, la cocina, el aula del Centro de Enseñanza, pasan a ser, de algún modo, “lugar sagrado” donde se perpetúa el Ofrecimiento de Cristo por todos los hombres. Cuando así se encara el trabajo diario, el afán por hacerlo bien no es un mero empeño humano, destinado a obtener un lucro; es Pasión del Señor prolongada en sus miembros, la plasmación efectiva del celo que el cristiano siente por la salvación de las almas todas. Y es que el cristiano que vive en gracia, desde que se levanta hasta que se acuesta, trabaja para Dios, no sólo para los hombres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;4.- Conclusión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;El sacerdocio común de los fieles, cuando es ejercido por Amor, convierte la vida del cristiano en una prolongación del Sacerdocio de Cristo y de su Vida misma. “Ya no soy yo quien vive” -puede decir, con San Pablo, el cristiano-, “es Cristo quien vive en mí” (Gál 2, 20). Llegado el momento de la muerte, cuando Dios nos llame a cada uno para invitarnos su Gozo Eterno, dichoso aquél que pueda pronunciar, antes de entregar su alma, esta palabras: “Todo está consumado” (Jn 19, 20), es decir: “¡Misión cumplida!”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/b&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-6458137791210836235?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/6458137791210836235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/08/el-sacerdocio-comun-de-los-fieles_1230.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6458137791210836235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/6458137791210836235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/08/el-sacerdocio-comun-de-los-fieles_1230.html' title='EL SACERDOCIO COMÚN DE LOS FIELES.'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-2224223573872384448</id><published>2010-07-25T18:45:00.000-07:00</published><updated>2010-07-25T10:18:26.375-07:00</updated><title type='text'>SANTIAGO APÓSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TExxv47Y36I/AAAAAAAAAJw/zuPn9W19NUo/s1600/santiago.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 145px; height: 172px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TExxv47Y36I/AAAAAAAAAJw/zuPn9W19NUo/s200/santiago.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5497894312661802914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;25 de julio&lt;br /&gt;Santiago Apóstol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;webcatolicodejavier.org&lt;br /&gt;24/07/10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 25 de Julio se celebra la fiesta de Santiago Apóstol, patrón de España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El apóstol Santiago, primer apóstol mártir, viajó desde Jerusalén hasta Cádiz (España). Sus predicaciones no fueron bien recibidas, por lo que se trasladó posteriormente a Zaragoza. Aquí se convirtieron muchos habitantes de la zona. Estuvo predicando también en Granada, ciudad en la que fue hecho prisionero junto con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a la Virgen María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole lo ayudase. La Virgen le concedió el favor de liberarlo y le pidió que se trasladara a Galicia a predicar la fe, y que luego volviese a Zaragoza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago cumplió su misión en Galicia y regresó a Zaragoza, donde corrió muchos peligros. Una noche, el apóstol estuvo rezando intensamente con algunos discípulos junto al río Ebro, cerca de los muros de la ciudad, pidiendo luz para saber si debía quedarse o huir. Él pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a su divino Hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto, se vio venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los ángeles que entonaban un canto muy armonioso mientras traían una columna de luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la columna, se le apareció la Virgen María. Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, y recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. María le indicó que, una vez terminada la iglesia, debía volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la aparición. En el lugar de la aparición, se levantó lo que hoy es la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un lugar de peregrinación famoso en el mundo entero que no fue destruido en la guerra civil española (1936-1939), puesto que las bombas que se lanzaron no explotaron, pudiéndose hoy en día verse expuestas en el interior de la Basílica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago partió de España, para trasladarse a Jerusalén, como María le había ordenado. En este viaje visitó a María en Éfeso. María le predijo la proximidad de su muerte en Jerusalén, y lo consoló y lo confortó en gran manera. Santiago se despidió de María y de su hermano Juan, y se dirigió a Jerusalén, donde al poco tiempo fue hecho prisionero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue llevado al monte Calvario, fuera de la ciudad. Durante el recorrido, estuvo predicando y aún fue capaz de convertir a algunas personas. Cuando le ataron las manos, dijo: "Vosotros podéis atar mis manos, pero no mi bendición y mi lengua". Un tullido que se encontraba a la vera del camino, clamó al apóstol que le diera la mano y lo sanase. El apóstol le contestó: "Ven tú hacia mí y dame tu mano". El tullido fue hacia Santiago, tocó las manos atadas del apóstol e inmediatamente sanó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Josías, la persona que había entregado a Santiago, fue corriendo hacia él para implorar su perdón. Este hombre se convirtió a Cristo. Santiago le preguntó si deseaba ser bautizado. Él dijo que sí, por lo que el apóstol lo abrazó y le dijo: "Tú serás bautizado en tu propia sangre". Y así se cumplió más adelante, siendo Josías asesinado posteriormente por su fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro tramo del recorrido, una mujer se acercó a Santiago con su hijo ciego para alcanzar de él la curación para su hijo, obteniéndola de inmediato.&lt;br /&gt;Una vez llegado al Monte Calvario, el mismo lugar donde años antes fue crucificado nuestro Señor, Santiago fue atado a unas piedras. Le vendaron los ojos y le decapitaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo de Santiago estuvo un tiempo en las cercanías de Jerusalén. Cuando se desencadenó una nueva persecución, lo llevaron a Galicia (España) algunos discípulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En siglos posteriores y hasta el momento actual, numerosos fieles, principalmente de Europa, recorren parcialmente el "Camino de Santiago" que les conduce a la tumba del Santo, con el fin de pedir perdón por sus pecados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago Apóstol es patrón de las siguientes ciudades:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Santiago de Compostela (España)&lt;br /&gt;- Santiago de Chile&lt;br /&gt;- Caracas, Venezuela (la cual fue fundada el 25 de julio de 1567 con el nombre de Santiago de León de Caracas).&lt;br /&gt;- Santiago de Guayaquil (Ecuador).&lt;br /&gt;- Santiago de Cuba&lt;br /&gt;- Santiago de Querétaro (México)&lt;br /&gt;- Santiago de Cali, (Colombia)&lt;br /&gt;- Santiago de Guatemala&lt;br /&gt;- Santiago de Veraguas (Panamá)&lt;br /&gt;- Santiago de Chiuitos (Bolivia)&lt;br /&gt;- Santiago de los Caballeros (Rep. Dominicana)&lt;br /&gt;- Provincia de Santiago de México&lt;br /&gt;- Saltillo Coahuila (México)&lt;br /&gt;- Santiago de Sesimbra (Portugal)&lt;br /&gt;- Alanje (Panamá)&lt;br /&gt;- Santiago del Estero (Argentina)&lt;br /&gt;- Provincia de Mendoza (Argentina)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 25 de julio, celebran su santo los Santiagos, Jaimes y Jacobos. ¡¡ Muchas felicidades a todos !!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-2224223573872384448?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/2224223573872384448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/07/santiago-apostol-patron-de-espana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2224223573872384448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2224223573872384448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/07/santiago-apostol-patron-de-espana.html' title='SANTIAGO APÓSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TExxv47Y36I/AAAAAAAAAJw/zuPn9W19NUo/s72-c/santiago.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-502681995262849273</id><published>2010-07-10T09:23:00.000-07:00</published><updated>2010-07-10T09:31:40.649-07:00</updated><title type='text'>TIEMPO DE CONVERSIONES</title><content type='html'>Ante este tiempo veraniego y muy caluroso, que incita a la pereza o desgana, de hasta pensar, os recomendamos este artículo publicado en Arvo, que devuelve el deseo de seguir convirtiéndonos en todo tiempo y lugar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús Ortiz López&lt;br /&gt;Doctor en Derecho Canónico &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      «La conversión es como salir a través de una chimenea de un mundo de espejos donde todo es una caricatura absurda, para entrar en el auténtico mundo creado por Dios; es entonces cuando empieza el delicioso proceso de explorarlo sin límites» (Evelyn Waugh). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Se ha celebrado en Pamplona el XXXI Simposio Internacional de Teología con la participación de unos trescientos expertos de varios países. El tema es de gran actualidad: “Conversión cristiana y evangelización”. Se ha estudiado el fenómeno religioso de la conversión desde diversas perspectivas: como hecho religioso y como realidad histórica; desde el derecho y la libertad religiosa; también desde la psicología y la sociología. El arte –sea literatura, música o plástica- es un reclamo importante para llegar desde la belleza a Dios, según describía el escultor japonés Etsuro Sotoo, que trabaja desde hace  años en el Templo expiatorio de la Sagrada Familia. Reconocía que llegó desde la admiración ante la belleza en la escultura de Gaudí al sentido religioso, específicamente  católico, que movía su arte. Con el tiempo y el testimonio de amigos creyentes la escultura ha sido el camino de su encuentro con Jesucristo. Empezó respetando la realidad o estructura de la piedra, según decía, y se vio como colaborador libre en el desarrollo de la Creación de Dios. Hoy es un ferviente católico.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Algunos pueden tener la sensación de que disminuye el interés por la religión y que el cristianismo no está de moda, pero la realidad lo desmiente en forma de conversiones a la fe católica desde otras religiones. Por ejemplo, en los últimos años los católicos en África han crecido un 33 por ciento, y en el mundo un 11,55, siendo actualmente la religión más numerosa del planeta, con 1.165 millones de fieles. En Europa también ha crecido el número de católicos 1,17 %, siendo 283 millones y representando el 40 % de la población. A ellos habría que sumar las diversas confesiones surgidas de la reforma luterana, para situar el cristianismo como la religión mayoritaria, también en el viejo continente1. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Pero refiriéndonos a personas concretas vamos a recordar a Magdi Allam que procede del islam. Otros vuelven a la Iglesia después de años de alejamiento sin practicar, como el caso de Alessandra Borguesse, o el editor Leonardo Mondadori. También aumentan los casos de confesiones cristianas que desean ser recibidos en la Iglesia católica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; • Conversiones actuales &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Todos esos casos son distintos y personales aunque tienen algunos rasgos comunes, como son la inclinación de los conversos hacia el catolicismo por ver su nivel religioso y moral. Muchas veces se añade también el ejemplo de católicos practicantes, que ha facilitado el acercamiento efectivo recibiendo más información y adecuada formación. Para no alargarnos solamente nos referiremos aquí a algunos de ellos2.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Los medios de comunicación se hicieron eco de la conversión del periodista Magdi Allam, nacido en Egipto y residente en Italia desde hace años. En su tierra fue educado en la fe musulmana,  pero en Italia ha visto el ejemplo de católicos consecuentes con la fe, y además el atractivo humano e intelectual de los Papas Juan Pablo II y de Benedicto XVI. Su conversión ha sido un proceso de acercamiento a los planteamientos católicos sobre la vida y la verdad así como el rechazo de la violencia. Durante años ha sido subdirector en el diario Il Corriere de la Sera, escribiendo y dialogando sobre el islam.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      En la Vigilia Pascual de 2008 fue bautizado por Benedicto XVI y eligió el significativo nombre de Magdi Cristiano Allam, significando que no renuncia a sus raíces musulmanas pero sí descubre que ser cristiano es el centro de su vida, la razón que le permite asumir su pasado y proyectarse al futuro en un acto de plena libertad. Sabe que su conversión significa riesgo para su vida, y lo explica en una carta publicada en el diario donde trabaja: «Para mí ha sido el día más hermosos de mi vida. Conseguir el don de la fe cristiana el día de la Resurrección de Cristo, de manos del Santo Padre es, para un creyente, un privilegio inigualable y un bien inestimable. (…) El milagro de la resurrección de Cristo ha reverberado en mi alma, librándola de las tinieblas de una predicación donde el odio y la intolerancia con los “diferentes”, condenados acríticamente como “enemigos”, prevalecen sobre el amor y el respeto del “prójimo” que es siempre y en todas partes “persona”. (…) En mi primera Pascua como cristiano, no sólo he descubierto a Jesús, sino que he descubierto por primera vez el verdadero y único Dios, que es Dios de la Fe y de la Razón». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Su conversión al catolicismo es el punto de llegado de una gradual y profunda meditación interior, que ya explicaba en una obra suya titulada “Vencer el miedo”3, donde invita a perder miedo a los terroristas que asesinan en nombre de Alá, al islam considerado en bloque como religión del odio, y a ciertos pensadores cuando consideran que Occidente tiene la culpa de lo que está pasando. Por el contrario, propone apostar por la libertad y por la razón que están en la base de nuestra civilización cristiana. Allam no espera un choque de civilizaciones, porque sabe que hay una reforma ilustrada en el corazón del mundo musulmán, con voces valientes contra el terrorismo, la intolerancia y la sinrazón. Baste recordar la Carta dirigida al Papa Benedicto XVI en 2008 por un centenar de líderes religiosos musulmanes que sostienen la importancia del diálogo basado en la dignidad de la persona humana y en la reciprocidad. Ellos consideran intolerable que los países islámicos prohíban toda otra religión y sus manifestaciones externas, mientras que Occidente les deja plena libertad para construir sus mezquitas y seguir sus costumbres.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Alessandra Borguese, de una familia de la nobleza italiana, ha referido su vuelta a la fe abandonada durante años en dos libros, “Con ojos de fe”, el primero, y después «Sed de Dios»4. Una mujer que triunfa en los negocios y en mundo del arte, que convive con sus iguales de la alta sociedad, entre fiestas y viajes. Pero algo muy importante se había dejado por el camino, y sólo empezó a descubrirlo cuando vio el cambio operado en una buena amiga suya, Gloria von Thurn und Taxis que iba a Misa, se confesaba, rezaba y ayudaba al prójimo, con la misma naturalidad que organizaba fiestas compatibles con sus principios morales cristianos. La fe dormida de la Borguese despertó al descubrir en la Iglesia católica gente culta e inteligente, con quien podía conversar con total apertura de mente, deshaciendo los prejuicios que ven a la Iglesia como una realidad alejada del mundo, del arte y del progreso. Ella admitió con sinceridad que sólo eran una tapadera para excusar enfrentarse a una vida llena de vacío.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Se podrían añadir a estos nombres otros muchos, algunos conocidos, como la actriz italiana Claudia Koll;  la somalí Sabatina James, nombre para ocultar a quien se convirtió desde el islam y teme por su vida; el matrimonio Scott y Kimberly Hahn; la niña soldado de Uganda, Agnes Ocitti; o la misionera episcopaliana Linda Anne Poindexter, y un largo etcétera.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Especial importancia tiene en estos tiempos la llamada de grupos anglicanos a las puertas de la Iglesia católica, para ser recibidos como comunidades de ministro y fieles que desean la plena comunión en la fe de Jesucristo. La Santa Sede estudia los cauces eclesiales y jurídicos para recibirlos, viendo el este fenómeno actual la acción del Espíritu Santo en la dirección del Ecumenismo en busca de la ansiada unidad, estudiada con seriedad y solicitada a Dios con fervientes oraciones5. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  • Cristianos en la encrucijada &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      También nos referimos a otras conversiones publicadas en la obra de Mario Fazio, con el título de “Cristianos en la encrucijada”, donde analiza una selección de la vida y actividades de intelectuales en los años entre las dos grandes guerras del siglo XX. Cuatro autores son franceses (Berdiaeff, Gilson, Mounier y Maritain), y otros cuatro anglosajones (Chesterton, Belloc, Dawson y Eliot). Todos ellos influyeron en su tiempo y siguen haciéndolo con sus ideas brillantes, válidas también hoy para los cristianos que vivimos en la encrucijada actual. Fueron líderes que escribieron, polemizaron y actuaron en la vida pública. Renovaron el pensamiento cristiano en Francia y en Inglaterra, expandiéndose luego al resto de Europa y de América. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Un primer punto común de sus propuestas fue la afirmación del carácter público del cristianismo, superando la concepción decimonónica liberal de la religión como algo privado, como si fuera algo individual pero sin manifestación social. Es semejante al laicismo actual que influye negativamente en muchos, aunque estimula también a los hombres de fe para dar razón de su esperanza, como vemos en las propuestas de Benedicto XVI. Y un segundo punto, presente en estos hombres, es la necesaria coherencia entre fe y vida en los creyentes, que subrayan la humanidad de la fe y  defienden la vida, la dignidad y libertad de las personas. Percibimos así que el destino de una sociedad depende mucho de minorías creativas, que saben buscar con esfuerzo la verdad y ponerla al servicio de todos los hombres.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      En cualquiera de las conversiones se da una transformación positiva, radical y permanente de la persona, y de su vida moral, por el encuentro con Jesucristo. El proceso afecta a la inteligencia, que juzga según los nuevos principios de una fe, pero también a la voluntad que aspira  con nuevo vigor a lo que antes no apetecía. Además, siempre hay un auxilio de la gracia de Dios para que el hombre decida libremente creer, porque resultan insuficientes para explicar una conversión otros factores de tipo anímico o psicológico.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay conversión sin oración &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      En medio de tantas conversiones o rectificaciones a lo largo de la historia, destaca como rasgo común la actitud abierta de la persona al misterio, cuando busca sinceramente la verdad. Dicho de otro modo, el despertar de una fe dormida no surge por generación espontánea, sino que requiere la libre cooperación de la persona, con una apertura que lleva a la oración. Se trata de una disposición activa, lejos de la pasividad de quien espera cruzado de brazos, que los creyentes le demuestren palmariamente los contenidos de la fe, o que Dios se le manifieste con más claridad. En cambio, la buena disposición para la oración, abre el círculo vicioso de la fe dormida cuando grita aquello de « ¡Creo, Señor; ayuda mi incredulidad!»6, exclamación de un padre angustiado por su hijo poseído por un mal espíritu. El dolor y la necesidad le hacer ser  consciente de su pequeñez ante problemas que le superan, sobre todo los relacionados con la enfermedad, la vida y la muerte.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Quien se ve incapaz de rezar por lo menos debería desearlo y poner algo más de su parte, orando con espontaneidad como persona necesitada de ayuda, o apoyándose en las oraciones de siempre, como el Padrenuestro o el Avemaría, y tantas otras, que no conviene desechar como infantiles, porque vienen de Dios y encierran todo lo que necesitamos y podemos esperar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      «Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría», decía Teresa de Lisieux7. Porque la oración es hablar con Dios como hijos suyos, orientada unas veces a pedirle los bienes espirituales o materiales que creemos necesitar, y otras a contemplar sus misterios. La oración de petición es la forma más habitual y espontánea de oración, cuando reconocemos nuestra limitación para administrar los dones recibidos de Dios Padre.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La oración que busca a Dios se desarrolla en un clima de confianza y se mantiene en el tiempo con la perseverancia, como muestra tantas veces el Evangelio, por boca del mismo Jesucristo: «Qué padre de entre vosotros, si un hijo suyo le pide un pez, en lugar de un pez de da  una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le da un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto más vuestro Padre, que está en los cielos, dará el espíritu bueno a los que se lo piden?»8.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      San Agustín también invita a ser perseverantes en la oración, con la seguridad de que al fin recibiremos: «Rogué una vez, dos, tres, diez, veinte veces, y no recibí nada. No ceses, hermano, hasta que recibas; el fin de la petición es el don recibido. Cesa cuando recibas; más aún, ni siquiera entonces ceses, sino persevera todavía. Si no recibes, pide para que recibas; cuando recibas, da gracias por haber recibido»9.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Quienes tienen fe saben que Jesucristo pide al Padre con nosotros que nos sea concedido lo conveniente para la salvación, proporcionando así la mayor seguridad de recibir. Y en el caso de quienes tienen la fe dormida o se apartan de la  gracia de Dios, también son escuchadas sus oraciones y peticiones. Por eso todos tenemos que perseverar en la oración sin cansarnos de ella, aunque parezca que Dios no escucha, porque quizá espera más perseverancia o mayor rectitud en nosotros. El caso personal de Ingrid Betancourt, ya mencionado, muestra el camino que lleva desde la necesidad a la confianza, y también la perseverancia que transforma a la persona hasta redescubrir la fe y agradecerla a la Virgen María.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-502681995262849273?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/502681995262849273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/07/tiempo-de-conversiones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/502681995262849273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/502681995262849273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/07/tiempo-de-conversiones.html' title='TIEMPO DE CONVERSIONES'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-3444009873677629984</id><published>2010-06-24T02:25:00.000-07:00</published><updated>2010-06-24T02:32:21.664-07:00</updated><title type='text'>Sacerdote hoy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TCMmGOjkvCI/AAAAAAAAAHQ/EN7tlc4BEOY/s1600/Sacerdote+hoy.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 294px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TCMmGOjkvCI/AAAAAAAAAHQ/EN7tlc4BEOY/s400/Sacerdote+hoy.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486270659495771170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Publicamos la carta que Carlos Marina, padre de Pablo ordenado sacerdote recientemente en Madrid, mandó al diario ABC. La fecha de publicación es del 14 de junio&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Sacerdote hoy&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Como padres de uno de los sacerdotes recientemente ordenados hemos seguido con gran emoción su presencia en Roma, junto a otros 15.000 presbíteros, en la clausura del Año Sacerdotal, acompañando al Papa. Los sacerdotes de hoy, como hombres de oración, siempre disponibles, abiertos y comunicativos, se han formado para saber transmitir la alegría de servir a Cristo e invitar, con el testimonio de sus vidas, a la llamada universal a la santidad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Las impresionantes y multitudinarias ceremonias celebradas ponen de manifiesto, una vez más, la grandeza de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; católica y la eficaz bondad de sus sacerdotes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Carlos Marina&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-3444009873677629984?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/3444009873677629984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/06/sacerdote-hoy.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3444009873677629984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/3444009873677629984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/06/sacerdote-hoy.html' title='Sacerdote hoy'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TCMmGOjkvCI/AAAAAAAAAHQ/EN7tlc4BEOY/s72-c/Sacerdote+hoy.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-2039269685600534698</id><published>2010-06-11T14:22:00.000-07:00</published><updated>2010-06-11T12:34:37.682-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI EN LA CLAUSURA DEL AÑO SACERDOTAL</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TBIsKL_irrI/AAAAAAAAAHI/udGxsXbiEoM/s1600/82422+(1).jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 162px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TBIsKL_irrI/AAAAAAAAAHI/udGxsXbiEoM/s200/82422+(1).jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481492249992933042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Plaza de San Pedro&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Viernes 11 de junio de 2010&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Queridos hermanos en el ministerio sacerdotal, queridos hermanos y hermanas:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El Año Sacerdotal que hemos celebrado, 150 años después de la muerte del santo Cura de Ars, modelo del ministerio sacerdotal en nuestros días, llega a su fin. Nos hemos dejado guiar por el Cura de Ars para comprender de nuevo la grandeza y la belleza del ministerio sacerdotal. El sacerdote no es simplemente alguien que detenta un oficio, como aquellos que toda sociedad necesita para que puedan cumplirse en ella ciertas funciones. Por el contrario, el sacerdote hace lo que ningún ser humano puede hacer por sí mismo: pronunciar en nombre de Cristo la palabra de absolución de nuestros pecados, cambiando así, a partir de Dios, la situación de nuestra vida. Pronuncia sobre las ofrendas del pan y el vino las palabras de acción de gracias de Cristo, que son palabras de transustanciación,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;palabras que lo hacen presente a Él mismo, el Resucitado, su Cuerpo y su Sangre, transformando así los elementos del mundo; son palabras que abren el mundo a Dios y lo unen a Él. Por tanto, el sacerdocio no es un simple «oficio», sino un sacramento: Dios se vale de un hombre con sus limitaciones para estar, a través de él, presente entre los hombres y actuar en su favor. Esta audacia de Dios, que se abandona en las manos de seres humanos; que, aun conociendo nuestras debilidades, considera a los hombres capaces de actuar y presentarse en su lugar, esta audacia de Dios es realmente la mayor grandeza que se oculta en la palabra «sacerdocio». Que Dios nos considere capaces de esto; que por eso llame a su servicio a hombres y, así, se una a ellos desde dentro, esto es lo que en este año hemos querido de nuevo considerar y comprender. Queríamos despertar la alegría de que Dios esté tan cerca de nosotros, y la gratitud por el hecho de que Él se confíe a nuestra debilidad; que Él nos guíe y nos ayude día tras día. Queríamos también, así, enseñar de nuevo a los jóvenes que esta vocación, esta comunión de servicio por Dios y con Dios, existe; más aún, que Dios está esperando nuestro «sí». Junto con &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, hemos querido destacar de nuevo que tenemos que pedir a Dios esta vocación. Pedimos trabajadores para la mies de Dios, y esta plegaria a Dios es, al mismo tiempo, una llamada de Dios al corazón de jóvenes que se consideren capaces de eso mismo para lo que Dios los cree capaces. Era de esperar que al «enemigo» no le gustara que el sacerdocio brillara de nuevo; él hubiera preferido verlo desaparecer, para que al fin Dios fuera arrojado del mundo. Y así ha ocurrido que, precisamente en este año de alegría por el sacramento del sacerdocio, han salido a la luz los pecados de los sacerdotes, sobre todo el abuso a los pequeños, en el cual el sacerdocio, que lleva a cabo la solicitud de Dios por el bien del hombre, se convierte en lo contrario. También nosotros pedimos perdón insistentemente a Dios y a las personas afectadas, mientras prometemos que queremos hacer todo lo posible para que semejante abuso no vuelva a suceder jamás; que en la admisión al ministerio sacerdotal y en la formación que prepara al mismo haremos todo lo posible para examinar la autenticidad de la vocación; y que queremos acompañar aún más a los sacerdotes en su camino, para que el Señor los proteja y los custodie en las situaciones dolorosas y en los peligros de la vida. Si el Año Sacerdotal hubiera sido una glorificación de nuestros logros humanos personales, habría sido destruido por estos hechos. Pero, para nosotros, se trataba precisamente de lo contrario, de sentirnos agradecidos por el don de Dios, un don que se lleva en «vasijas de barro», y que una y otra vez, a través de toda la debilidad humana, hace visible su amor en el mundo. Así, consideramos lo ocurrido como una tarea de purificación, un quehacer que nos acompaña hacia el futuro y que nos hace reconocer y amar más aún el gran don de Dios. De este modo, el don se convierte en el compromiso de responder al valor y la humildad de Dios con nuestro valor y nuestra humildad. La palabra de Cristo, que hemos entonado como canto de entrada en la liturgia de hoy, puede decirnos en este momento lo que significa hacerse y ser sacerdote: «Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11,29).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Celebramos la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y con la liturgia echamos una mirada, por así decirlo, dentro del corazón de Jesús, que al morir fue traspasado por la lanza del soldado romano. Sí, su corazón está abierto por nosotros y ante nosotros; y con esto nos ha abierto el corazón de Dios mismo. La liturgia interpreta para nosotros el lenguaje del corazón de Jesús, que habla sobre todo de Dios como pastor de los hombres, y así nos manifiesta el sacerdocio de Jesús, que está arraigado en lo íntimo de su corazón; de este modo, nos indica el perenne fundamento, así como el criterio válido de todo ministerio sacerdotal, que debe estar siempre anclado en el corazón de Jesús y ser vivido a partir de él. Quisiera meditar hoy, sobre todo, los textos con los que &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; orante responde a &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Dios proclamada en las lecturas. En esos cantos, palabra y respuesta se compenetran. Por una parte, están tomados de &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la  Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Dios, pero, por otra, son ya al mismo tiempo la respuesta del hombre a dicha Palabra, respuesta en la que &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la Palabra&lt;/st1:personname&gt; misma se comunica y entra en nuestra vida. El más importante de estos textos en la liturgia de hoy es el Salmo 23 [22] – «El Señor es mi pastor» –, en el que el Israel orante acoge la autorrevelación de Dios como pastor, haciendo de esto la orientación para su propia vida. «El Señor es mi pastor, nada me falta». En este primer versículo se expresan alegría y gratitud porque Dios está presente y cuida del hombre. La lectura tomada del Libro de Ezequiel empieza con el mismo tema: «Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro» (Ez 34,11). Dios cuida personalmente de mí, de nosotros, de la humanidad. No me ha dejado solo, extraviado en el universo y en una sociedad ante la cual uno se siente cada vez más desorientado. Él cuida de mí. No es un Dios lejano, para quien mi vida no cuenta casi nada. Las religiones del mundo, por lo que podemos ver, han sabido siempre que, en último análisis, sólo hay un Dios. Pero este Dios era lejano. Abandonaba aparentemente el mundo a otras potencias y fuerzas, a otras divinidades. Había que llegar a un acuerdo con éstas. El Dios único era bueno, pero lejano. No constituía un peligro, pero tampoco ofrecía ayuda. Por tanto, no era necesario ocuparse de Él. Él no dominaba. Extrañamente, esta idea ha resurgido en &lt;st1:personname productid="la Ilustraci￳n. Se" st="on"&gt;la  Ilustración. Se&lt;/st1:personname&gt; aceptaba no obstante que el mundo presupone un Creador. Este Dios, sin embargo, habría construido el mundo, para después retirarse de él. Ahora el mundo tiene un conjunto de leyes propias según las cuales se desarrolla, y en las cuales Dios no interviene, no puede intervenir. Dios es sólo un origen remoto. Muchos, quizás, tampoco deseaban que Dios se preocupara de ellos. No querían que Dios los molestara. Pero allí donde la cercanía del amor de Dios se percibe como molestia, el ser humano se siente mal. Es bello y consolador saber que hay una persona que me quiere y cuida de mí. Pero es mucho más decisivo que exista ese Dios que me conoce, me quiere y se preocupa por mí. «Yo conozco mis ovejas y ellas me conocen» (Jn 10,14), dice &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; antes del Evangelio con una palabra del Señor. Dios me conoce, se preocupa de mí. Este pensamiento debería proporcionarnos realmente alegría. Dejemos que penetre intensamente en nuestro interior. En ese momento comprendemos también qué significa: Dios quiere que nosotros como sacerdotes, en un pequeño punto de la historia, compartamos sus preocupaciones por los hombres. Como sacerdotes, queremos ser personas que, en comunión con su amor por los hombres, cuidemos de ellos, les hagamos experimentar en lo concreto esta atención de Dios. Y, por lo que se refiere al ámbito que se le confía, el sacerdote, junto con el Señor, debería poder decir: «Yo conozco mis ovejas y ellas me conocen». «Conocer», en el sentido de &lt;st1:personname productid="la Sagrada Escritura" st="on"&gt;la Sagrada  Escritura&lt;/st1:personname&gt;, nunca es solamente un saber exterior, igual que se conoce el número telefónico de una persona. «Conocer» significa estar interiormente cerca del otro. Quererle. Nosotros deberíamos tratar de «conocer» a los hombres de parte de Dios y con vistas a Dios; deberíamos tratar de caminar con ellos en la vía de la amistad con Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Volvamos al Salmo. Allí se dice: «Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan» (23 [22], 3s). El pastor muestra el camino correcto a quienes le están confiados. Los precede y guía. Digámoslo de otro modo: el Señor nos muestra cómo se realiza en modo justo nuestro ser hombres. Nos enseña el arte de ser persona. ¿Qué debo hacer para no arruinarme, para no desperdiciar mi vida con la falta de sentido? En efecto, ésta es la pregunta que todo hombre debe plantearse y que sirve para cualquier período de la vida. ¡Cuánta oscuridad hay alrededor de esta pregunta en nuestro tiempo! Siempre vuelve a nuestra mente la palabra de Jesús, que tenía compasión por los hombres, porque estaban como ovejas sin pastor. Señor, ten piedad también de nosotros. Muéstranos el camino. Sabemos por el Evangelio que Él es el camino. Vivir con Cristo, seguirlo, esto significa encontrar el sendero justo, para que nuestra vida tenga sentido y para que un día podamos decir: “Sí, vivir ha sido algo bueno”. El pueblo de Israel estaba y está agradecido a Dios, porque ha mostrado en los mandamientos el camino de la vida. El gran salmo 119 (118) es una expresión de alegría por este hecho: nosotros no&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;andamos a tientas en la oscuridad. Dios nos ha mostrado cuál es el camino, cómo podemos caminar de manera justa. La vida de Jesús es una síntesis y un modelo vivo de lo que afirman los mandamientos. Así comprendemos que estas normas de Dios no son cadenas, sino el camino que Él nos indica. Podemos estar alegres por ellas y porque en Cristo están ante nosotros como una realidad vivida. Él mismo nos hace felices. Caminando junto a Cristo tenemos la experiencia de la alegría de &lt;st1:personname productid="la Revelaci￳n" st="on"&gt;la Revelación&lt;/st1:personname&gt;, y como sacerdotes debemos comunicar a la gente la alegría de que nos haya mostrado el camino justo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Después viene una palabra referida a la “cañada oscura”, a través de la cual el Señor guía al hombre. El camino de cada uno de nosotros nos llevará un día a la cañada oscura de la muerte, a la que ninguno nos puede acompañar. Y Él estará allí. Cristo mismo ha descendido a la noche oscura de la muerte. Tampoco allí nos abandona. También allí nos guía. “Si me acuesto en el abismo, allí te encuentro”, dice el salmo 139 (138). Sí, tú estás presente también en la última fatiga, y así el salmo responsorial puede decir: también allí, en la cañada oscura, nada temo. Sin embargo, hablando de la cañada oscura, podemos pensar también en las cañadas oscuras de las tentaciones, del desaliento, de la prueba, que toda persona humana debe atravesar. También en estas cañadas tenebrosas de la vida Él está allí. Señor, en la oscuridad de la tentación, en las horas de la oscuridad, en que todas las luces parecen apagarse, muéstrame que tú estás allí. Ayúdanos a nosotros, sacerdotes, para que podamos estar junto a las personas que en esas noches oscuras nos han sido confiadas, para que podamos mostrarles tu luz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;«Tu vara y tu cayado me sosiegan»: el pastor necesita la vara contra las bestias salvajes que quieren atacar el rebaño; contra los salteadores que buscan su botín. Junto a la vara está el cayado, que sostiene y ayuda a atravesar los lugares difíciles. Las dos cosas entran dentro del ministerio de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, del ministerio del sacerdote. También &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; debe usar la vara del pastor, la vara con la que protege la fe contra los farsantes, contra las orientaciones que son, en realidad, desorientaciones. En efecto, el uso de la vara puede ser un servicio de amor. Hoy vemos que no se trata de amor, cuando se toleran comportamientos indignos de la vida sacerdotal. Como tampoco se trata de amor si se deja proliferar la herejía, la tergiversación y la destrucción de la fe, como si nosotros inventáramos la fe autónomamente. Como si ya no fuese un don de Dios, la perla preciosa que no dejamos que nos arranquen. Al mismo tiempo, sin embargo, la vara continuamente debe transformarse en el cayado del pastor, cayado que ayude a los hombres a poder caminar por senderos difíciles y seguir a Cristo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Al final del salmo, se habla de la mesa preparada, del perfume con que se unge la cabeza, de la copa que rebosa, del habitar en la casa del Señor. En el salmo, esto muestra sobre todo la perspectiva del gozo por la fiesta de estar con Dios en el templo, de ser hospedados y servidos por él mismo, de poder habitar en su casa. Para nosotros, que rezamos este salmo con Cristo y con su Cuerpo que es &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, esta perspectiva de esperanza ha adquirido una amplitud y profundidad todavía más grande. Vemos en estas palabras, por así decir, una anticipación profética del misterio de &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a" st="on"&gt;la Eucaristía&lt;/st1:personname&gt;, en la que Dios mismo nos invita y se nos ofrece como alimento, como aquel pan y aquel vino exquisito que son la única respuesta última al hambre y a la sed interior del hombre. ¿Cómo no alegrarnos de estar invitados cada día a la misma mesa de Dios y habitar en su casa? ¿Cómo no estar alegres por haber recibido de Él este mandato: “Haced esto en memoria mía”? Alegres porque Él nos ha permitido preparar la mesa de Dios para los hombres, de ofrecerles su Cuerpo y su Sangre, de ofrecerles el don precioso de su misma presencia. Sí, podemos rezar juntos con todo el corazón las palabras del salmo: «Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida» (23 [22], 6).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Por último, veamos brevemente los dos cantos de comunión sugeridos hoy por &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; en su liturgia. Ante todo, está la palabra con la que san Juan concluye el relato de la crucifixión de Jesús: «uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua» (Jn 19,34). El corazón de Jesús es traspasado por la lanza. Se abre, y se convierte en una fuente: el agua y la sangre que manan aluden a los dos sacramentos fundamentales de los que vive &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;: el Bautismo y &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a. Del" st="on"&gt;la Eucaristía. Del&lt;/st1:personname&gt; costado traspasado del Señor, de su corazón abierto, brota la fuente viva que mana a través de los siglos y edifica &lt;st1:personname productid="la Iglesia. El" st="on"&gt;la Iglesia. El&lt;/st1:personname&gt; corazón abierto es fuente de un nuevo río de vida; en este contexto, Juan ciertamente ha pensado también en la profecía de Ezequiel, que ve manar del nuevo templo un río que proporciona fecundidad y vida&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;(Ez 47): Jesús mismo es el nuevo templo, y su corazón abierto es la fuente de la que brota un río de vida nueva, que se nos comunica en el Bautismo y &lt;st1:personname productid="la Eucarist￭a." st="on"&gt;la Eucaristía.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;La liturgia de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, sin embargo, prevé como canto de comunión otra palabra, afín a ésta, extraída del evangelio de Juan: «El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí que beba. Como dice &lt;st1:personname productid="la Escritura" st="on"&gt;la Escritura&lt;/st1:personname&gt;: De sus entrañas manarán torrentes de agua viva» (cfr. Jn 7,37s). En la fe bebemos, por así decir, del agua viva de &lt;st1:personname productid="la Palabra" st="on"&gt;la  Palabra&lt;/st1:personname&gt; de Dios. Así, el creyente se convierte él mismo en una fuente, que da agua viva a la tierra reseca de la historia. Lo vemos en los santos. Lo vemos en María que, como gran mujer de fe y de amor, se ha convertido a lo largo de los siglos en fuente de fe, amor y vida. Cada cristiano y cada sacerdote deberían transformarse, a partir de Cristo, en fuente que comunica vida a los demás. Deberíamos dar el agua de la vida a un mundo sediento. Señor, te damos gracias porque nos has abierto tu corazón; porque en tu muerte y resurrección te has convertido en fuente de vida. Haz que seamos personas vivas, vivas por tu fuente, y danos ser también nosotros fuente, de manera que podamos dar agua viva a nuestro tiempo. Te agradecemos la gracia del ministerio sacerdotal. Señor, bendícenos y bendice a todos los hombres de este tiempo que están sedientos y buscando. Amén.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7085185421223255759-2039269685600534698?l=madresdesacerdotes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/feeds/2039269685600534698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/06/homilia-del-santo-padre-benedicto-xvi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2039269685600534698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7085185421223255759/posts/default/2039269685600534698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://madresdesacerdotes.blogspot.com/2010/06/homilia-del-santo-padre-benedicto-xvi.html' title='HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI EN LA CLAUSURA DEL AÑO SACERDOTAL'/><author><name>madres de sacerdotes y seminaristas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10472113407350242766</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TBIsKL_irrI/AAAAAAAAAHI/udGxsXbiEoM/s72-c/82422+(1).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7085185421223255759.post-4655890657259756325</id><published>2010-06-04T14:45:00.000-07:00</published><updated>2010-06-04T14:55:17.128-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DEL SANTO PADRE DURANTE LA CELEBRACIÓN DEL CORPUS DOMINI</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TAl1NqcwhBI/AAAAAAAAAHA/UMwsvQs_gH8/s1600/elevacion.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 127px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479039299266577426" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ySYP-PjC8Qg/TAl1NqcwhBI/AAAAAAAAAHA/UMwsvQs_gH8/s200/elevacion.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Teniendo en cuenta que el próximo domingo, día 6 de junio, se celebra en muchas ciudades la festividad del Corpus Christi, reproducimos la homilía que el Santo Padre pronunció el pasado día 3 con motivo de esta Gran Fiesta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos hermanos y hermanas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sacerdocio del Nuevo Testamento está estrechamente ligado a la Eucaristía. Por esto hoy, en la solemnidad del Corpus Domini y casi al término del Año Sacerdotal, somos invitados a meditar sobre la relación entre la Eucaristía y el Sacerdocio de Cristo. En esta dirección nos orientan también la primera lectura y el salmo responsorial, que presentan la figura de Melquisedec. El breve pasaje del Libro del Génesis (cfr 14,18-20) afirma que Melquisedec, rey de Salem, era "sacerdote del Dios altísimo", y por esto "ofreció pan y vino" y "bendijo a Abraham", que volvía de una victoria en la batalla; Abraham mismo le dio el diezmo de todo. El salmo, a su vez, contiene en la última estrofa una expresión solemne, un juramento de Dios mismo, que declara al Rey Mesías: “Tú eres sacerdote para siempre / a semejanza de Melquisedec" (Sal 110,4); así el Mesías es proclamado no sólo Rey, sino también Sacerdote. De este pasaje parte el autor de la Carta a los Hebreos para su amplia y articulada exposición. Y nosotros lo hemos recogido en el estribillo: "Tu eres sacerdote para siempre, Cristo Señor": casi una profesión de fe, que adquiere un particular significado en la fiesta de hoy. Es la alegría de la comunidad, la alegría de la Iglesia entera, que contemplando y adorando al Santísimo Sacramento, reconoce en él la presencia real y permanente de Jesús sumo y eterno Sacerdote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda lectura y el Evangelio llevan en cambio la atención al misterio eucarístico. De la Primera Carta a los Corintios (cfr 11,23-26) se ha tomado el pasaje fundamental en el que san Pablo recuerda a esa comunidad el significado y el valor de la "Cena del Señor", que el Apóstol había transmitido y enseñado, pero que corría el riesgo de perderse. El Evangelio en cambio es el relato del milagro de los panes y de los peces, en la redacción de san Lucas: un signo atestiguado por todos los evangelistas y que preanuncia el don que Cristo hará de sí mismo, para dar a la humanidad la vida eterna. Ambos textos ponen de relieve la oración de Cristo, en el momento de partir el pan. Naturalmente, hay una diferencia clara entre los dos momentos; cuando reparte los panes y los peces a la multitud, Jesús da gracias al Padre celestial por su providencia, confiando en que Él no hará faltar el alimento a toda aquella gente. En la Última Cena, en cambio, Jesús transforma el pan y el vino en su propio Cuerpo y Sangre, para que los discípulos puedan nutrirse de Él y vivir en comunión íntima y real con Él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera cosa que hay que recordar siempre es que Jesús no era un sacerdote según la tradición judaica. La suya no era una familia sacerdotal. No pertenecía a la descendencia de Aarón, sino a la de Judá, y por tanto legalmente le estaba excluida la vía del sacerdocio. La persona y la actividad de Jesús de Nazaret no se colocan en la estela de los sacerdotes antiguos, sino más b
